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09/09/2019

La voz detrás del premio más importante de la música

Gabriel Abaroa Jr., es el Presidente y CEO de La Academia Latina de la Grabación que este año cumplen 20 años. Desde el 2003 está vinculado con la entidad, liderando su crecimiento, siendo testigo de su evolución y promoviendo la diversidad de estilos, de perspectivas. Hace 17 que la preside y el próximo 14 de noviembre, una vez más, premiará a la producción musical iberoamericana en el MGM Garden Arena de Las Vegas. Un galardón que este año tiene a 15.500 inscripciones recibidas, pero donde son sólo 275 las nominaciones y, de ellas, sólo 48 resultan ganadoras.

Crédito: La Academia Latina de la Grabación/Fotógrafo: Rick Diamond/WireImage

Crédito: La Academia Latina de la Grabación/Fotógrafo: Rick Diamond/WireImage

Abaroa, abogado especializado en el sector de entretenimiento, comenzó su carrera musical a los 15 años como cantante y baterista. Más tarde estudió y enseñó Derecho del Entretenimiento en algunas de las universidades más respetadas de México. Con más de cuatro décadas de trayectoria, la singular combinación de su experiencia en derecho, arte, herencia cultural latina y música le ha permitido representar a corporaciones de música en Latinoamérica, Europa y los Estados Unidos, y posicionar el arte latino en los más alto. 

A Gabriel se le atribuye la transición de la transmisión de Latin GRAMMY del inglés al español, elevando la presencia y el crecimiento de la marca en Latinoamérica, el Caribe, Brasil, España y Portugal, así como en los mercados hispanos de Estados Unidos y Canadá; el establecimiento de programas relevantes adicionales, como la Presentación de los Premios Especiales (Premio a la Excelencia Musical y el Premio del Consejo Directivo); y la implementación del evento anual Leading Ladies of Entertainment, que reconoce a las mujeres sobresalientes en las artes y las ciencias, que han hecho impresiones imborrables y contribuciones a la industria del entretenimiento latino. 

Además, bajo su liderazgo en 2014, La Academia Latina estableció la Fundación Cultural Latin GRAMMY que, a cinco años de su creación, ha otorgado 4.3 millones de dólares en becas a 200 talentosos estudiantes de música que demuestran pasión por la música latina y están enfrentando serias dificultades financieras para estudiar música a nivel universitario, además de otorgar 100,000 dólares en subvenciones para la investigación y preservación de la música latina. “La Academia es una entidad sin fines de lucro y eso es importantísimo, nada de lo que hacemos lleva la intención de hacer dinero, todo lo que hacemos lleva la intención de promover y proteger el acervo cultural iberoamericano de la música”, enfatiza.

Créditos Omar Cruz

¿Cómo se viven los 20 años de los premios más importantes de la música?
Uno tiene la ilusión de celebrar algo a lo grande y de repente el tiempo no te perdona, pasa rápido y agresivo. Nosotros hace un año y medio empezamos a programar todo lo que queríamos hacer para el 20° aniversario. Empezamos por cambiar nuestro logo, que por muchos años fue de color rojo y el año pasado decidimos cambiarlo a un color platino. Es un color elegante y además es un metal precioso que poca gente sabe que es originario de América Latina. Y lo que en tu cabeza piensas que lo puedes solucionar en dos semanas, en la vida real te lleva seis meses porque hay trámites legales y administrativos. Estamos a escasos dos meses de estar celebrando lo que son los primeros eventos de la semana de Latin Grammy en Las Vegas y estamos estresadísimos con todo. Estamos emocionados porque queremos hacer mucho, porque son 20 años de una organización que empezó con todo en contra, hay mucho que celebrar y además, dejame ser arrogante, nos sentimos muy contentos de habernos constituido como la gran plataforma a nivel mundial. La marca Grammy es tan fuerte que no hay necesidad de explicarla, vas a China y vas a Australia o Alemania y no hace falta explicar lo que es un Grammy. Ahí es donde viene la fuerza, pero a la vez la grandísima responsabilidad del proceso que manejamos.

Es una mezcla de emociones ¿no? Esto que decís que sentís que están atrasados en todo y que trabajan para que todo salga perfecto y tal vez sentir que no llegan y demás, ¿tiene que ver con la adrenalina de estar cumpliendo tantos años y tanta trayectoria en algo tan relevante?
Te confieso que hace tres meses nos juntamos con todo mi equipo, con el que tomo todas las decisiones, y dijimos vamos a soñar. Soñamos en todo, en abrir sucursales en la luna, en hacer una retransmisión en Marte, pensamos en todo y cuando terminamos de soñar dijimos ahora vamos a ser realistas ¿Qué es lo que podemos hacer? Ahí disminuimos nuestros sueños a lo real y es justamente en lo que estamos trabajando. Lo que queremos hacer es muy fuerte, pero poco y muy sustancioso.

Créditos Omar Cruz

 

¿Cómo lo vivís en lo personal? ¿Cómo ha ido evolucionando el premio y tu rol? 
Todos los días me levanto a las 5:45, a las 6:50 estoy sentado en mi escritorio y no paramos, a las 19 me llama mi esposa y me pregunta si voy a ir a cenar o si ella me trae la cena y ahí me acuerdo que tengo una vida, cierro todo y me voy a casa. Llego a casa a eso de las 20, ceno con mi mujer, me escapo a la computadora para sacar un par de documentos más y esa es la vida durante los seis meses anteriores al programa de televisión. Sé que todo lo que no adelanté se me va a activar un par de semanas antes que es cuando tenemos todo encima. 

En lo personal, vivo este proceso intensamente, pero no lo sufro, lo gozo, porque soy un privilegiado. Nací en una familia donde la música fue el vehículo de cohesión, mis padres no son músicos pero siempre adoraron y respetaron la música asique los cinco hermanos que me siguen y yo nacimos alrededor de la música. Se convirtió en un eje central y un eje de discusión diario de familia. Imagínate cuando pasan 45 años y yo sigo en lo mismo, pero en la cúspide de una organización que cuando veía los programas de televisión decía ojalá algún día me pueda colar y hoy me toca el privilegio de presidir la parte iberoamericana de esa organización. Te repito, lo vivo muy intensamente, pero muy apasionadamente y creo que es un círculo vicioso en el cual hago lo que me apasiona y por eso no tengo limite, no tengo horarios, sólo un deseo irrefrenable por respetar a toda la gente que participa en el proceso creativo de una canción, llámese autor, compositor, arreglista, intérprete, músico, ingeniero de grabación, productor, etcétera. Ese mismo proceso tiene que ver con los géneros. Cuando yo ingresé a esta organización hace 20 años como miembro, no para dirigirla, en ese entonces la categoría más fuerte era rock y alternativo ni existía. Hoy alternativo se ha convertido en uno de los más importantes y urbano ha venido también a tomar un papel preponderante cuando antes la reina era pop. Si nos vamos a números el primer año tuvimos 1500 suscripciones y este año tuvimos 15.500. Todo ha evolucionado en tamaño, en calidad y en velocidad. Antes un disco se podía mantener en el mercado durante dos años y hoy un single se mantiene por dos semanas y sientes que ya lo oíste demasiado y vas por el siguiente. Para poderte mantener en un negocio tan vertiginoso tienes que adaptarte y surfear a la misma velocidad que la ola te indica y ahí es donde estamos, nos estamos convirtiendo en especialistas del surfeo profesional.

Crédito: La Academia Latina de la Grabación/Fotógrafo: Rick Diamond/ WireImage

¿Cómo se adapta el premio a los cambios sociales que estamos atravesando hace un par de años y donde Latinoamérica tiene un rol tan relevante en un montón de luchas sociales?
Creo que el secreto de todo esto está en la base de cómo se constituye. La Academia es una entidad sin fines de lucro y eso es importantísimo, nada de lo que hacemos lleva la intención de hacer dinero, todo lo que hacemos lleva la intención de promover y proteger el acervo cultural iberoamericano de la música. La forma en cómo nos constituimos es con base a miembros profesionales de la música grabada en cualquiera de sus ámbitos. Nuestra membresía refleja a la gente que produce toda la música actual y que representa a todos los países donde se hace esa música. Estamos en más de 34 países. En cualquier lugar del mundo donde hay un pianista, un productor o un compositor que componga música en español o en portugués o en cualquiera de las lenguas que son originarias de nuestros países iberoamericanos, ahí está nuestra organización. Esos miembros nos mantienen vigentes porque nos permite saber lo que está sucediendo. Los que trabajamos en la Academia somos árbitros para cuidar que se cumplan las reglas y que se observen los métodos que tenemos para promover ética y promover el reconocimiento a la excelencia, que es un tema altamente subjetivo. Lo que hacemos son reglas para que los miembros voten y ese voto se va a un auditor externo que cuantifica los votos, nos da los resultados y nos enteramos exactamente igual que el público de qué fue lo que decidió la membresía votante de esta organización. No siempre es fácil ser el árbitro porque también tienes tu corazón, pero nuestro trabajo no es decidir quién gana sino cuidar que se haga con base a las reglas que aplican. Muchas veces el público discrepa por completo con lo que piensa la gente profesional del negocio, pero eso es lo que ha mantenido a la marca Grammy durante 62 años.

¿Cómo es el proceso de selección?
Ha ido evolucionando. El proceso es relativamente sencillo: tanto la membresía como los sellos discográficos inscriptos en nuestra base de datos inscriben gratuitamente todos los años la música que a su juicio es susceptible de competir, porque tiene una gran calidad o porque reúne los índices de excelencia y lo inscriben en cualquiera de nuestras 49 o 50 categorías. Cuando haces la inscripción se forma un grupo de comité de aproximadamente 350 a 400 miembros que durante una semana escuchan y reclasifican todo el producto. Solamente pueden descalificar producto en dos situaciones: si el producto no fue lanzado en el año calendario que se dé cada ejercicio o que el álbum venga en un idioma diferente. Estos comités una vez que revisaron todo regresan sus anotaciones, los ponemos en unas planillas muy sofisticadas donde casi todo el trabajo es manual y eso se va a la membresía para que lo vote. Los cinco productos más votados por la membresía se nos pasa a nosotros como nominados. En algunos casos pasan por revisión de un segundo comité y esto se da en comités que son muy técnicos como producción e ingeniería, diseño gráfico, video y también tenemos la inspección de cantautor donde hay que escuchar la letra y el contenido lírico. También llegamos a hacer comités cuando bastantes miembros nos llaman para decirnos que algún manager distraído o artista, que se le olvida que guardamos una gran vigilancia, se atrevió a llamar a amigos para que votaran por él o por ella, o el manager llamó para tratar de ofrecer intercambio de votos. Cuando tenemos ese tipo de información hacemos comités para que revisen que lo que llegó votado por la membresía realmente tenga el valor de excelencia que se requiere. Toda esa información se vuelve a enviar a la membresía por una segunda ocasión y lo que la membresía vota es lo que se abre el 14 de noviembre durante la 20° entrega anual de Latin Grammy en Las Vegas.

Crédito: La Academia Latina de la Grabación/Fotógrafo: Rick Diamond/ WireImage

¿Cuánto tiempo antes de la gala los organizadores conocen los ganadores?
Yo tengo derecho a saber esa información un día antes pero no me interesa saberlo ¿Qué hago con ella? Lo único que hace es arruinarme el día porque voy caminando por los pasillos, veo a los artistas y no quiero saber quién ganó y quién perdió. Quiero ser ignorante y tener el mismo nivel de felicidad que lo que viven ellos.

Y sorprenderte tal vez.
Sí. No hay nada que me haga más feliz que cuando se entrega un premio y hay artistas que decidieron no presentarse porque eso manda la señal inequívoca de que esto no está arreglado o difundido. Me encanta también cuando hay empates y tenemos un solo trofeo y los artistas se pelean para ver quién se queda con el trofeo. Eso es lo que le da validez a nuestra premiación. Jamás alguien va a ir con la seguridad de que va a ganar algo, con excepción de la persona del año que es el único o única que sabe que ese día se le va a rendir un homenaje.

¿Cómo ves la escena musical argentina? Imagino que a lo largo de todos estos años has ido conociendo artistas argentinos ¿hay alguien que te haya sorprendido en términos de evolución de su carrera? 
Desde que entré en esta organización perdí mi nacionalidad y mi domicilio, soy tan argentino como los argentinos y tan chileno como los chilenos y así sucesivamente. Soy un enamorado de la música y un gran respetuoso de toda la gente que hace eso, respeto lo mismo a Fito Páez y a Charly García que a Marilina Bertoldi, a Lerner, a Diego Torres o Soledad Pastorutti. Si me preguntas si tengo algún consentido te tendría que decir que sí, que desafortunadamente nos dejó hace muchos años, que es Mercedes Sosa. La conocí como señora, como artista, me tocó estar frente a frente con ella y escuchar esa credibilidad y fuerza. Y hay un artista que está vivo, lo digo y lo gritaré a los cuatro vientos porque no soy el único que lo piensa, ustedes tienen un artista que creo que es la prueba viviente de que Dios existe y se llama León Gieco. León es el ser humano más maravilloso que pueda conocer, no lo conozco tanto y creo que si lo cruzo en la calle no sabe quién soy, pero el trabajo que ha hecho a lo largo de su vida ha sido tan congruente y sensato. Él tiene una fundación que creo que se llama Alas e hizo un tour por Argentina con una serie de muchachos con habilidades especiales, y cuando ves a un artista hacer eso con un respeto y una entrega… por este hombre no puedo más que guardar una gran devoción. Mi mayor honor sería que algún día venga a presidir esta organización y yo poder trabajar bajo su orden y mandato porque casi que si me dice que me tire al precipicio, yo me tiro. Quiero mucho a Argentina, quiero mucho a los artistas argentinos y tengo el privilegio de tener muchos amigos argentinos, aprendí muchísimo de ellos y sigo aprendiendo.

Crédito: La Academia Latina de la Grabación/Fotógrafo: Bryan Steffy/Getty Images

¿Qué novedades habrá en la edición de este año? 
Lo único que te puedo decir es que en este mundo tan diverso, tan dinámico y tan especial imagínate todos los gustos que me gustaría darme. Tenemos 15.500 inscripciones y las depositamos en aproximadamente 48 categorías, cada categoría tiene un promedio de cinco nominados y hay cuatro categorías donde tenemos 10 nominados que son Artista nuevo, Mejor canción, Álbum del año y Mejor grabación. ¿Qué diferencia hay entre grabación y canción? En la canción te fijas en la parte lírica, musical, los arreglos y en la grabación te fijas en la calidad de la grabación, aspectos técnicos. Si sumas todos los nominados en promedio estamos hablando de 250 a 260 nominados. Por lo tanto, de esos 15.500 inscriptos solamente 260 quedan nominados. Haz la cuenta de cuántos quedan en el camino, son muchísimos y créeme que no se quedan felices porque todos tienen la ilusión de ser nominado. De esos 260 nominados, sólo 47 o 48 se van a llevar premio. Imagínate en ese universo hacer feliz por país, hacer feliz por género, hacer feliz por años que tienen los artistas, sean nuevos o establecidos. Es la ley de la selva, pero es una selva con reglas.

Estamos en un momento donde las audiencias son cada vez más rebeldes y es muy difícil captar la atención de la audiencia, del público, al punto de que muchos grandes galardones han tenido que tomar medidas y cambiar ¿Cuál es la clave para que los Grammy, y los Grammy Latinos particularmente, sigan siendo tan atractivos y que todo el mundo espere para verlo?
Es difícil de contestar la pregunta pero te voy a dar mi opinión particular. Somos una premiación internacional, no una premiación norteamericana que tiene impacto internacional, somos el único premio en el cual se dignifica la música de todo Iberoamérica a nivel mundial y es la oportunidad para darle un cariño a todo lo que integra nuestro gran mosaico de música. Si algún defecto tiene nuestro programa es que es muy corto, son tres horas, pero si a cada hora le quitas 20 minutos de comerciales te quedan 40 minutos y de esos 40 quitas lo que es los diálogos, la presentación de premios, sólo te quedan 25 minutos de música, y eso por tres horas te quedan una hora 15 minutos de música, dividido por cuatro minutos por acto te quedan 12 o 14 segmentos musicales. Trato de meter en 12 segmentos musicales toda la música del año, de toda una región y dándole el gusto a todos, tiene su reto. Tenemos que hacerlo muy dinámico e intentar que haya para todos, mantenerlo con un respeto y una credibilidad tal que todas las audiencias decidan quedarse lo más posible. La Academia no persigue audiencias. Nosotros le guardamos muchísimo respeto al trabajo que hicieron los artistas en todo el año. Si sumas que es internacional, si sumas que le damos todas las ganas e integridad, que es un show en vivo, un show donde toda la gente sale a tratar de lucirse hasta en cómo se viste. Creo que eso contribuye, además de que tenemos un equipo muy jovial, tenemos 28 empleados de los cuales somos seis hombres y 22 mujeres y en su gran mayoría son jóvenes asique en redes digitales arrasamos. Nuestro negocio no está en rating o en tener audiencia.

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