:: PERSONAJES
24/07/2017

Stuart + Campa. Dupla de trabajo y amigos fuera de serie

Risas, comentarios entre líneas, chistes internos, anécdotas. La complicidad y la química entre ellos es de esas que no se tiene con cualquiera, de esas que son como una fuerza de atracción imposible de eludir, de esas de las que siempre pueden salir cosas buenas. Jazmín Stuart y Ezequiel Campa son amigos desde hace años, pero fue en el 2016 que apostaron a trabajar juntos e incursionar en un formato que desconocían: la serie web.

Jazmín Stuart y Ezequiel Campa

Jazmín Stuart y Ezequiel Campa

“Los dos estábamos buscando casa para mudarnos y siempre terminábamos hablando de eso y de todos los problemas que nos traía, hasta que un día decidimos que teníamos que escribir algo al respecto”, recuerda Ezequiel.

Al principio escribieron sin saber cómo o en qué iba a terminar, sólo como un ejercicio. Pero pronto surgió la oportunidad de presentar el proyecto en UN3TV, el canal de la Universidad Nacional Tres de Febrero, y tuvieron que darle el formato de episodios. “Llegamos con un borrador de la idea y estábamos tan entusiasmados que los convencimos muy rápido”, cuenta Jazmín.

Finalmente, la serie web Depto -que consta de 10 capítulos de 10 minutos- se estrenó este año y puede verse online por UN3TV. Aunque fue todo un desafío para Jazmín y Ezequiel, desde lo actoral hasta la dirección y producción, salieron victoriosos y el formato les gustó tanto que en medio de la entrevista con G7 empezaron a hacer un brainstorming de ideas para una posible segunda temporada.

¿Por qué eligieron presentar el proyecto de Depto en UN3TV y no en otro lugar?

Jazmín: Nunca lo había pensado. Como directora y como guionista no había trabajado con series, pero intuitivamente me pareció que ésta era una idea para desarrollar en episodios. Después afinamos un poco la estructura del guión para que cada capítulo estuviera conectado con el anterior, pero que al mismo tiempo diera lugar a algo nuevo. Era importante que tuvieran un cierre pero que también hubiera un gancho para el siguiente capítulo.

¿Lograr que el espectador quedara enganchado en cada capítulo era algo vital para ustedes?

Jazmín: En algunos capítulos los ganchos son más marcados y en otros más suaves, pero no fue prioritario porque creo que más allá de eso hay un vector muy fuerte en Depto: el individuo luchando contra el sistema. Para mí ése es el dilema que hace que la gente quiera seguir viendo lo que pasa.

Y a partir de ese desarrollo, ¿cómo es que llegan al final?

Jazmín: El final para nosotros no tenía que ser solo a nivel narrativo sino también ideológico. Pensamos qué tendría que hacer una persona que vive aplastada y atrapada en este universo urbano, viviendo en lugares que son como cuchas de perro por una guita que no puede pagar con un trabajo deplorable. Fue ahí cuando apareció mi personaje y que, aunque le trae muchos problemas a Ramón, funciona como aliada, como cómplice y como compañera en el final.

Ezequiel: Además, la ciudad de Buenos Aires con el agobio, el tránsito, el subte, la hora pico y miles de cosas más funcionan casi como un personaje en sí mismo. Hay un gran conflicto con el entorno donde vive Ramón y eso lo aplasta.

Vos hacés stand up y mucho humor, ¿cómo te resultó encarnar a Ramón que es la antítesis de todo eso?

Ezequiel: A diferencia de otros trabajos, este personaje lo conocí desde el primer día, porque lo fuimos escribiendo e imaginando juntos. Por eso, cuando llegó el momento del rodaje fue como haberlo estado ensayado durante seis meses. Creo que el personaje cobró una profundidad y un perfil muy definido y muy alejado de mí, por eso pude hacerlo.

¿Y ese tono bizarro e irónico que tiene la serie también estuvo desde que se gestó la idea?

Jazmín: Creo que sí porque es el tono que usamos cuando Ezequiel y yo nos ponemos a hablar de cualquier cosa. Tenemos un humor con cierta oscuridad y muchas veces que nos sentábamos a escribir nos íbamos al carajo con las ideas. De hecho hay algunos giros que son un delirio. La serie tiene su verosímil pero no es el verosímil de la realidad.

¿Fue un proceso complicado escribirla a cuatro manos?

Jazmín: A mí me encanta escribir con compañeros. En este caso, cada uno tenía su especialidad pero los dos jugábamos ambos roles a la vez. Yo estaba más preocupada por la estructura, la duración y los giros. En cambio Eze es un gran tirador de ideas, y creo que eso es algo innato de él gracias al stand up donde prima la observación y el juego mental de imaginar personajes, situaciones y remates.

¿Qué respuesta encontraron en el público?

Jazmín: Además de haber encontrado mucha identificación con la gente porque el tema que abordamos es universal, el público agradece que Depto tenga una densidad distinta a la de otras series web que en general apuntan a un tipo de comedia un poco más liviana.

Ezequiel: Creo que la identificación más importante tiene que ver con lo que representa nuestra casa y nuestro entorno para nosotros mismos y darse cuenta de que es algo mucho más fuerte que un problema inmobiliario.

Después de esta nueva experiencia con las series web, ¿cuál es su evaluación sobre las nuevas plataformas de contenidos audiovisuales y el consumo de la gente?

Ezequiel: Como espectador tengo la sensación de que la tele como la conocíamos murió y cambió totalmente su paradigma. Seguramente falte mucho camino por recorrer, porque la penetración que tiene la televisión tradicional sigue siendo fuerte pero creo que hoy nos dirigimos hacia contenidos austeros y mucho más atomizados. Ahora la gente elige cosas específicas y no lo que le impone la tele.

Jazmín: Al principio tuve dudas a nivel ideológico como guionista y como directora, porque amo el cine y sentía una gran contradicción al meterme con un formato que siempre lo había pensado para personalidades con déficit de atención. Después me di cuenta de que lo importante no es el formato sino lo que hay para decir. Uno puede hacer largometrajes que no cuenten nada o hacer un corto que le mueva el piso a todo el mundo. Y también adhiero a lo que dice Eze acerca de la importancia de la soberanía sobre los contenidos que uno quiere consumir, y el momento y el espacio en donde hacerlo.

¿Qué ventajas encuentran en este formato más corto?

Ezequiel: A mí lo que me gusta de estos contenidos es que cuando uno se engancha, se genera una sensación de intimidad. Yo siento que me están hablando especialmente a mí, a diferencia de lo que pasa con la tele que es algo masivo.

Jazmín: Es cierto eso, es algo menos industrial. Creo que también se debe a que todos los autores o directores que se pusieron a hacer series web no vienen de la tele sino del teatro o del cine, y eso lo desindustrializa y lo hace más personal.

¿Y los desafíos que les plantea?

Ezequiel: El principal desafío es cómo lograr que todo esto sea económicamente viable, porque si bien la aparición de lo digital abrió un montón de puertas al tener costos más bajos, de todas formas filmar sigue siendo muy caro.

Jazmín: Para mí hacer Depto fue una odisea, porque la serie era muy ambiciosa a nivel producción: la historia nos obligó a tener muchas locaciones, muchos personajes y muchos bolos. Todo se resolvió en base a la creatividad y al empuje del equipo, batallando contra la falta de recursos más formales y haciendo que el tiempo rindiera al máximo, porque filmamos en tres semanas y media. Pero a mí siempre me gusta el desafío del despliegue y poder hacerlo en este formato a puro pulmón fue divertido.

Entonces volverían a trabajar con las series web…

Ezequiel: Sí, podríamos hacer la segunda temporada de Depto, ¿no?

Jazmín: ¡Estaría buenísimo! [Jazmín y Ezequiel empiezan a imaginar cómo sería la segunda temporada, ¡pero no vamos a develar el misterio!] Ahora estoy copada con el formato de serie web y me resulta muy atractivo llevarlo cada vez más hacia un nivel cinematográfico. Puede sonar contradictorio, pero creo que es posible hacer algo aún más estético y más artístico. Hace poco le acerqué a UN3TV una nueva idea pero esta vez son episodios que abren y cierran, es decir, episodios individuales con un tema en común. Estamos viendo si es viable realizarla a nivel producción.

Como espectadores, ¿qué cosas consumen hoy en día?

Jazmín: Yo estoy un poco en crisis como espectadora. En medio de esta fiebre de series que atrapó a todo el mundo, yo no logro conectar a largo plazo con ninguna. Me dedico a ver películas y en la tele quizás veo algo específico, porque admiro que se sigan haciendo ficciones a pesar de estos cambios enormes que mencionaba Eze, pero también hay una contaminación que viene de la tanda publicitaria y del sensacionalismo a la que yo le cerré la puerta de mi casa hace muchos años. Como actriz me divierte trabajar en televisión porque me gusta la adrenalina y el ejercicio que implica estudiar el guión un día antes de grabar, pero no podría ser una actriz que hace una tira diaria todos los años, porque me sentiría un poco asfixiada. La tele es un espacio del que me gusta entrar y salir de vez en cuando.

Ezequiel: Respecto a la televisión opino lo mismo que Jazmín. Ahora estoy viendo algunas series como Transparent y Happy Valley; y mucho stand up de Argentina y del exterior. En este rubro es todo muy dinámico y siempre aparecen cosas nuevas. Dos de los comediantes que más me gustan son Louis C.K y Sarah Silverman.

¿Cuáles son sus proyectos actuales?

Jazmín: En septiembre voy a filmar mi tercer largo que se llama Recreos, donde además de escribir el guión voy a codirigir y actuar.

Ezequiel: Yo estrené hace un par de meses mi nuevo show de stand up, ‘Jugo y Confusión’, con el que estoy haciendo funciones en Capital y en el interior.


Por: Florencia Sanz
Fotografía: Agustina Angel – Martín De Lio

Maquillaje: Laura Gigena para Perkes Gandini Studio

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