Sebastián Villagra. Adaptando una disciplina milenaria a un presente particular

En “Jones” el espectador es expuesto a la intimidad de Anabella y Manu. Ella se encuentra cumpliendo la cuarentena en Santa Fe. El espectador será un compañero invisible, pero perceptible a su mirada.

Manu es un actor sin obra cuya cuarentena porteña parece estar protagonizada por la monotonía.

Así es la cuarentena argentina que la obra busca explorar.

¿Qué familiaridad tenías con el streaming antes de la pandemia?

Siempre fui muy curioso con las herramientas de las redes sociales, pero nunca me había familiarizado y encariñado con ninguna plataforma, solo usaba redes sociales, siempre estuve en teatros físicos. Lo más cercano fue hacer algo audiovisual. De repente aprender un lenguaje totalmente nuevo. Al principio un poco enojado con la situación hasta que empecé a entrenar con Felicitas Kamien, quien es una cirujana en la actuación, en presencia y supo como hacerlo vía streaming, no se le escapa un solo detalle y eso me llevó a no subestimar el método. No nos podemos quedar en el enojo si no amigarnos con eso.

¿Decís que en el mundo on line reside el futuro del teatro?

 Hay un debate bastante fuerte de que si el teatro online es teatro, para mi es un emergente de este tiempo de aislamiento que proyecta un futuro de encuentros y hace que la llama siga encendida, que el espacio teatral y los artistas tengamos visibilidad. Ojalá todo pase pronto y volvamos a actuar en un escenario, en un teatro y que la gente pueda ir a sentarse a disfrutar de una obra. Deseo mucho que volvamos a eso, pero creo que es una plataforma que vino para quedarse, y que será un espacio más como opción para el que quiera hacerlo y otros, verlo, es una posibilidad para que se vea nuestro trabajo y que atraviese fronteras. Poder llegar a lugares donde no podemos por la distancia o actuar con alguien que está en otro lugar. Eso pasa en Jones, por ejemplo. Siempre tuve el deseo de trabajar con Nidia Casís, una gran actriz y amiga santafesina y esta fue la oportunidad.

¿Cómo se originó la obra?

En un momento cuando empezó la pandemia, eran solo quince días los que teníamos que esperar para que todo volviera a la normalidad, hasta que la cosa se fue dilatando y ahí nos arremangamos y pusimos primera. Micaela Fariña, directora y dramaturga de Jones, me propone hacer el personaje de Manu y cuando lo leí me enamoré. Debo decir que fue raro el pensar como iba a suceder todo eso con la conexión y la plataforma que era muy nueva. Y los ensayos fueron con mucha entrega y trabajo de parte de todos los integrantes del equipo. Tiramos todos para el mismo lado y un poco esto es una excusa para el encuentro y para mantener encendida la llama.

También se origina con la pregunta de quién hacía el personaje de Anabela y sin dudar dijimos que sería hermoso la fusión con artistas de mi ciudad natal, Santa Fe y ahí tuvimos el sí de actrices maravillosas Nidia Casís y Florencia Minen. Y en esta segunda temporada se incorpora Cintia Bertolino, también actriz de la escena santafesina.

¿Dónde considerabas que estaba la escena teatral antes de la pandemia? ¿A dónde habría ido sin este parate?

Creo que la escena teatral siempre está relegada y es un sector muy chico el que trabaja en grandes producciones.

La pandemia visibilizó una deuda muy grande que tiene el estado con la cultura. Tengo la esperanza y la confianza de que estas redes que estamos tejiendo en estos momentos, van a servir para sentar las reglas de un presente que necesita que las cosas cambien.

Lo que me alivia es pensar en que el teatro es un arte que perdura hace más de miles de años y sigue vigente, y es en estos momentos, en que el sector está más afectado, que confirmamos que la gente más necesita de la cultura para pasar un buen rato, reflexionar, pensar el mundo y así, transformar la realidad. También vimos que somos un sector con precariedad laboral y esto nos mostró que tenemos que cambiar las reglas del juego para que de una vez por todas estemos en el mapa de prioridades, porque la cultura es un derecho al que todos tenemos que acceder.

En tu opinión ¿qué representa el teatro para la Argentina?

Es el refugio de muchos. En este momento lo está siendo paradójicamente más que nunca, es algo tan importante para la sociedad que hasta los psicólogos mandan a pacientes a tomar clases de teatro con lo que eso significa. No es lógico, porque se mueven muchas emociones y es muy sensible el lugar a donde uno llega y hay que estar preparado para hacerlo, encima después de todo eso no hay un profesional para poder ayudarte en ese momento y puede terminar siendo una experiencia no tan grata. Digo, es importante e indispensable y hasta se piensa que sana, claro, el ir a ver teatro, no como método de superación. Es un trabajo arduo de entrenamiento y mucha búsqueda. El teatro representa un encuentro, un ritual único. Es algo que ocurre en ese momento y es una de las experiencias más extraordinarias para mí.

¿Qué actores extranjeros te marcaron? ¿Y nacionales?

Robert De Niro, Johnny Depp, Ewan McGregor, Natalie Portman, Meryl Streep, Susan Sarandon, y así puedo hacer una lista de grandes actores y actrices que han tocado alguna fibra en mí.

Nacionales, admiro mucho a Rodrigo de La Serna, Alejandro Urdapilleta, Humberto Tortonese, Claudia Lapacó, Norma Aleandro, Rita Cortese, Marta Haller, Maiamar Abrodos, Veronica Llinas, Lorena Vega, me parecen artistas con todas las letras, tienen una calidad actoral única. Cada uno me enseña algo.

¿La soledad nos lleva al monólogo profundo?

Esta pregunta me remonta a monólogos de Manu y Anabela, personajes de Jones, ya que se trata de un hablar consigo mismo de estas dos personas atravesadas por la situación actual y con un peso importante en sus preguntas y sus propias respuesta y suposiciones. Si. Definitivamente la soledad lleva a monólogos en la cabeza que no paran de reflejarnos una gran serie jajaja.

Mucho tiempo para pensar, para ver cosas, para fantasear, para ponerse bien y mal en milésimas de segundos.

A su vez pienso que si el monólogo profundo viene a replantearnos cosas que están mal y cambiarlas, bienvenido sea el papel y lápiz para volcar eso como ejercicio.

¿Cuáles son tus autores de teatro preferidos?

Mauricio Kartun, Mariano Tenconi Blanco, Roberto Arlt, Camila Sosa Villada, Gonzalo Quintana, Copi, Felicitas Kamien. Amo sus textos y sus universos tan personales. Cada uno con un sello propio que en algún punto me identifican. Me llega y emocionan las palabras que hilan sus dramaturgias y son cosas que leo y me dan ganas de actuarlas.

Sin comentarios aún

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Suscribite

* indicates required
/ ( dd / mm )