:: PERSONAJES
15/11/2019

Santiago Artemis. Sin tiempo para la vergüenza.

“No hay tiempo para la vergüenza” es un reality de seis episodios que cuenta la vida y trabajo del diseñador argentino de alta costura. Visitamos su atelier para conocer todos los detalles de esta serie de Netflix que estará disponible a partir del 19 de noviembre en la plataforma y muestra su lado más humano. "La moda me permitió ser yo, ser libre, mostrarme como tenía ganas sin pedir disculpas y sin molestar a nadie", dice.

Santiago Artemis en G7

Santiago Artemis en G7

Conocido como diseñador, fashionista e influenciador, Santiago muestra en la serie su lado más humano y el camino que recorrió desde su infancia en Ushuaia hasta llegar a ser quien es hoy. Se trata de una historia de superación en la que siempre se mantuvo auténtico a su estilo y fiel a quien elige ser. Santiago Artemis con solo 27 años ya se convirtió en uno de los diseñadores favoritos de las celebridades: vistió a Katy Perry, Britney Spears, la atleta olímpica Jenny Dahlgren y Lali Espósito, entre otras. 

En la serie, Santiago enfrenta un gran desafío: crear una nueva colección que genere ruido, entusiasmo y lo posicione como la “voz de la generación millennial”. A través de una mirada en primera persona de la vida y el trabajo del excéntrico argentino experto en moda, tendremos un vistazo de sus largos y agitados días llenos de pruebas de vestuario en su atelier, bocetos, viajes y reuniones con celebridades tales como Ángela Torres, Pampita, Xuxa, Oriana Sabatini, Nicole Neumann y Pablo Lescano. Es el mundo de Artemis y no hay quien lo pare.

Antes de meternos en el tema Netflix, hablemos un poco de vos y tus inicios. ¿Cómo empezó tu vida vinculado al diseño? ¿Cuándo te diste cuenta que querías meterte en este mundo?
De chico fui una persona muy atrevida, en todos los sentidos. Era un chico que tocaba sin pedir permiso y nunca tuve miedo a mandarme. Eso, mezclado a que me gustaba la moda desde siempre, fue muy fácil para mí porque ni siquiera fue una decisión. Desde muy chico dibujaba, hacía ilustraciones, expresaba mi indumentaria a través de mi dibujo. Luego, empecé a hacerlo a través de las telas y los textiles, las máquinas de coser y la confección, sabía que ese era mi camino.

¿De qué edad estamos hablando?
2 o 3 años. Dibujaba vestidos, era muy estético y me gustaba mucho la figura del cuerpo, las mujeres, dibujaba chicas, era un chico muy fashion, estudiaba diseñadores, imitaba, todo linkeado a la expresión y el arte.

¿Cuándo empieza a ser un trabajo?
Como trabajo a los 21 más o menos.

No hace tanto ¿Cuántos años tenes?
Ahora 27. Arranqué cuando tenía 17 más o menos y sin un eje al principio. A mí lo que me gustaba era expresarme, no sabía cómo, pero terminaba en una fiesta lookeado con mi ropa.

¿Cuándo te viniste a vivir acá? Porque siendo de Ushuaia es bastante complejo poder expresar eso, es una sociedad totalmente distinta a lo que podes ser acá.
Cuando vivía en Trelew era flogger y eso me ayudó mucho a salir. Me ponía ropa atrevida, me ponía ropa de chica, ropa extravagante y salía del común denominador del flogger de allá. Tenía fans, generaba un fandom por lo estético que era, siendo un chico flogger, me sacaba fotos y vendía mucho mi imagen, era muy natural. Era difícil, no salía de mi casa, iba de la escuela a mi casa. Hay mucha gente que no me recuerda de Trelew porque nunca salía, ni a bailar ni nada. Me acuerdo que me tiraban piedras, a ese nivel. Yo estaba en una esquina y los autos daban la vuelta para verte, veías que ese auto volvía para verte y era un espectáculo para ellos. Es natural porque Trelew es una ciudad chica y yo vengo de Ushuaia.

Una ciudad muy chica y muy conservadora. Son pocas las ciudades que hoy tienen mucha más apertura y más movimiento.
Totalmente, pero la piloteé re bien. Yo fui muy acelerado y cuando cursaba mi primer año en la facultad, que fue el primer año que viví en Buenos Aires, ya al mes estaba llamando la atención y mostrando mis diseños.

Te viniste a estudiar acá.
Sí, a la UBA. Hubo desde chico muchas ganas de mostrar y compartir, y de ser. No perdí el tiempo, fue como todo ya. Cada uno tiene sus timing y yo elegí un timing muy acelerado.

Y casi automáticamente empezaste a trabajar.
Pasaron unos tres años hasta que arranqué realmente a confeccionar para clientas, modistas, conocer mujeres y tener un grupo de chicas. Fue un grupo muy chico que después fue creciendo.

¿Cómo fue evolucionando tu carrera y tu persona?
Fui re evolucionando. Cuando era chico me acuerdo que era mucho más niño, me manejaba en un mundo de adultos siendo un niño y aprendí muchas formas de tratar y de ser. Aprendí mucho durante mi carrera y fui creciendo con mi carrera. Cuando estás creciendo no te das cuenta de lo que está pasando y necesitás que alguien te diga que estabas creciendo, que eras chico, que lo hiciste porque no lo sabías y ya está. Fui aggiornándome.

¿Cuáles son esas cosas que hoy no harías por ejemplo?
Era mucho más impulsivo, mucho más niño, más infantil, no salía a bailar y no conocía gente, no iba a fiestas. Fui aggiornándome de a poco y es un proceso. Hoy estoy mucho más centrado, más adulto, sigo siendo igual de creativo, pero hay una cosa más seria en mi vida, más maduro.

¿En qué momento sentís que estás hoy en tu carrera artística? Porque en realidad sos un artista, además de diseñador.
El otro día me compararon con Dalí, no con su obra sino que él es la obra y también él con los bigotes.

Claro, sos un personaje, es una construcción.
Es una construcción y hay una concepción media rara a veces. Cuando iba creciendo me hacían sentir que estaba mal ser así, como que vos tenes que ser diseñador y dejar de exponerte. Hace muy poco me di cuenta que no, que soy un gran diseñador y un gran personaje también, una intersección. Si así funciona, si haces feliz a la gente y sos cercano a las personas, listo.

¿Cómo manejaste eso? ¿En qué momento sentiste que eso ya no te afectaba y podías ser vos?
Nunca tuve un problema per sé con que me digan algo o me critiquen, porque siempre fui muy seguro de mí mismo, pero tampoco era seguro del todo. Era seguro con mi imagen, conmigo mismo, pero muy en el fondo no sé si estaba muy seguro hacia la gente. Era seguro e inseguro. El año pasado me empezó a pasar que me empezó a pegar mal, estaba muy feliz y a la vez bajón, y no entendía por qué. Me di cuenta que tenía que hacerme cargo de que estaba creciendo, que ya no era un chico. Estaba yendo como corriendo y aprendí a relajarme. En ese momento empecé a realmente amarme y estar alineado con lo que hago.

¿Qué es lo que te hacía sentir mal o lo que pensas que te hacia mal? ¿La visión del otro o necesitar una aceptación?
No. Me pasaba que sentía que nada era suficiente, un inconformismo constante. ¿Es suficiente? No, hagamos más y más. Eso me pasaba un montón. Ahora estoy mucho mejor anímicamente, estoy alineado con lo que hago y eso me pone re feliz. No encaro un proyecto con miedo, sino con confianza real.

En lo que tiene que ver con tu trabajo y diseños ¿hay algo que haya marcado esa seguridad o el hacerle algo a alguien que digas “ya me consagré”?
Cuando te empezas a creer de verdad y cuando te halagan bien. Todas las clientas me dicen que doy alegría, que soy un amigo, que sos histriónico, pero cálido, pensamos que ibas a ser diferente, además de hacer un vestido. Eso es algo que antes me pasaba por adelante. Empecé a decirme que me la tengo que creer en serio, le genero cariño a la gente, soy compañero. Hay una cosa muy cariñosa en el fondo y a veces intercepta con la imagen, pero ahora estoy más alineado con eso. Empecé a creer que el amor que me tienen y que me están dando es verdad y reconocer que también estás dando algo.

Ahora sí, vamos a la serie ¿Cómo te llegó la propuesta?
Surgió hace dos años que estaban armando la serie y Netflix vino, les gustó la propuesta, tuve una entrevista con ellos y fue un proceso largo, pero muy relajado. Nos dieron una excelente oportunidad, el equipo de producción y marketing es fantástico. Fue una experiencia divina haber grabado. Es la vida de un diseñador que también es personaje.

¿Es tu vida?
Es mi vida, es todo.

¿Va a ser la vida de Santiago Artemis o la vida de otro diseñador?
Es la vida de Santiago Artemis con sus ups and downs, es la vida del diseñador llegando a la colección, sus miedos, lo que le gusta, es entrar a mi mundo.

¿En un tiempo determinado?
Sí, unos meses antes de la colección. Es mi mundo. A algunas personas les puede llegar a costar entender esto del personaje diseñador porque nunca se vio mucho. Siento que estoy abriendo un camino que no se vio que es el diseñador figura.

Estás mostrando el otro lado, la gente va a ver un personaje pero también tu persona. 
Creo que hay que reivindicar la palabra personaje porque tiene esa connotación como que es un on/off y yo soy así un 24/7, así como te hablo ahora soy en una fiesta, soy transparente. Lo que ves en persona soy también a las tres de la mañana, no hay un cambio. Es un personaje en cuanto a cómo se viste o la imagen.

Pero tal vez lo que le llega a la gente es tu estética o vestimenta, tu roce con celebrities o salir en revistas.
Les va a llegar mucho más porque hay mucha más cuota de mi imagen, de mi vida. Voy a Ushuaia a ver a mi familia, vas a ver a mis familiares, vuelvo al campo.

¿Está tu familia en la serie? 
Sí, voy a la quinta de mi abuela, vuelvo al colegio.

¿Por qué viviste un año en Trelew si tu familia está en Ushuaia?
Porque mi mamá es oriunda de Trelew y cuando se divorció de papá volvió a Chubut y me quedé un año con ella. En la serie van a ver un lado que todavía no vieron, el lado más íntimo.

¿Esa parte te divierte o te costó?
Me re costó porque soy muy privado con mi familia, con mi novio. Soy muy expuesto, pero no me interesa mostrar a mi novio cada dos historias, a mi mamá tampoco. Hay que entender que si se quieren mostrar se muestran, pero mi familia es re normal y no tiene nada que ver con la moda, son gente re tranquila. Tenía miedo de que no les gustara y fue increíble.

¿Qué piensan ellos de que este personaje llegue a Netflix y al mundo?
Al principio tenían sus dudas. Vos sabes que te dicen llegaste a Netflix y eso es increíble, pero lo tomo con naturalidad porque es una palmada a la espalda porque te va bien con tu trabajo, pero me gusta estar grounded. Te juro que es muy fácil irse a otro lado, es muy fácil tener un logro y subirse al caballo, es re fácil.

¿Te pasó en algún momento?
Sí. Hubo momentos donde estaba medio divo y mis amigos me decían calmate. A veces miraba para atrás y estaba subido al pony. Está buenísimo haber aprendido y saber subir y bajar.

Esos amigos que decís que te bajan un poco ¿tienen que ver con este mundo?
Mi amiga Carla sí, es estilista. Tengo amigos en todos lados. Me gusta que mis amigos sean como mezclas. Hay que estar al lado mío, es un poco intenso. Son gente que no son fans y eso es difícil, hay que evitar el amigo fan. Cuando recién arrancaba me confiaba mucho y me hacía amigo rápido de personas con las que por ahí no compartía nada. Es parte de crecer.

En la serie ¿tuviste que actuar o seguir un guión?
No. Estaba guionado porque cualquier cosa tiene una estructura. Me di cuenta que soy muy bueno actuando, soy medio Jim Carrey, muy personaje y eso se vio mucho en la serie.

O sea que en algún momento podemos llegar a verte siendo actor de alguna ficción.
Yo creo que nada es imposible. Cantante, visual, artista, hay muchas cosas que me gustaría explorar. Soy medio multifacético, no sé ni cómo catalogarme.

Desde el punto de vista académico ¿te recibiste o no?
No. Mi carrera la arranqué desde muy chico y chocaba entre cursar y ser diseñador. Terminé mi carrera, me quedaron tres materias anuales y dije me tengo que dedicar a mi carrera. El título es medio cualquiera. Todos mis compañeros que aprobaron con 10 no sé dónde están. Está genial si no queres hacer nada. Yo igual cursé toda mi carrera, me quedaron tres materias teóricas, pero las materias de diseño las hice.

Y en lo que tiene que ver con lo artístico, cantar o actuar ¿sentís que podrías estudiar para conseguir más herramientas?
Voy a estudiar acting y canto, no arranco improvisado.

Eso habla de tu responsabilidad también.
Sí, totalmente. Todos tenemos una voz para cantar si la desarrollas, no vas a ser Whitney Houston, pero si te entrenas, si tenes una imagen y sos ambicioso, tenes ética, sos responsable, ¿why not?

¿Cómo te llevas con la crítica y el mundo artístico en general? ¿Cómo te llevas con el mundo de la moda, con tus colegas, sos reconocido por ellos? No te invitaron a los Martín Fierro de la moda.
No me nominaron porque soy el nuevo y molesta.

¿A quién crees que le molesta?
A los diseñadores no. Son los que arman alrededor. Yo no estoy en esa, ni me engancho. Estoy con una serie de televisión, con mi libro, tengo clientas, viajo, trabajo, me dedico a mi imagen y me enfoco en mí.

¿Con tus colegas cómo te llevas?
Me encanta. Vamos a cenar juntos. No vivo mucho pendiente de nadie. Aprendí a decir que no te gastes porque el problema no sos vos, son ellos los que no te aceptan. Estoy enfocado en mí.

¿Cuál es tu visión del diseño de moda local?
La moda acá es muy limitada, en encanta, pero hay que adaptarse mucho porque las clientas tienen un estilo particular. ¿Cuál es ese estilo? Son más sexys, no quieren tanto dramatismo, quieren algo más simplista y yo soy lo contrario. Pero logro adaptarme a ellas y logras poner un poco de lo que te gusta a vos, es una negociación.

¿Eso se ve en la serie, todo lo que tiene que ver con tu estilo?
Sí, todo. La ropa, la imagen. Vas a ver un poco The Nanny, un Fran Drescher, un chico que cada día tiene un look diferente, no repito outfit.

¿Después de Netflix, qué? 
Mi libro lo lanzo en paralelo, Temporada Artemis 2020 que es en marzo, estamos desarrollando la colección para primavera/verano 2020 y el show continuará.

¿Qué te permitió la moda en lo personal?
Ser yo, ser libre, mostrarme como tenía ganas sin pedir disculpas y sin molestar a nadie. Cuando uno hace las cosas bien y sin molestar a nadie, está todo bien. La moda me dio eso, la herramienta para poder irme y poder expresarme.


PRODUCTORES: Federico Wollkopf, Juan Pablo Pichetto
PRODUCTOR EJECUTIVO: Federico Wollkopf
DIRECCIÓN GENERAL: Mariano Chihade, Maria Cella
DIRECTOR: Pablo Romeo
ELENCO: Santiago Artemis 
ESTRELLAS INVITADAS: Angela Torres, Pampita, Xuxa, Pablo Lescano, Oriana Sabatini, Nicole Neumann
PRODUCIDO POR: Mandarina
FILMADA EN: Buenos Aires, Ushuaia, Río de Janeiro

Búsqueda