martes, abril 20, 2021
spot_img
More

    ultimos articulos

    Respeto mi cuerpo

    Desde el 2017, Lucía Ugarte es la encargada de abrir el Argentina Fashion Week en el Alvear Palace Hotel junto al ciclo Luxury Trends. Es CEO de Chicas Guapas y de YAY Producciones donde se especializa en el desarrollo de contenido innovador, explorando nuevos formatos audiovisuales, tecnologías y maneras de interactuar con su comunidad. Acaba de lanzar su cápsula de anteojos para Orbital by Chicas Guapas. Pero su compromiso con la mujer va un poco más allá de la moda. También está lanzando una campaña de concientización sobre la planificación familiar, puntualmente sobre la vitrificación de óvulos bajo el lema “Respeto mi tiempo”.

    ¿De qué se trata la campaña de concientización sobre la planificación familiar en la que estás trabajando?

    El Día Nacional del Congelamiento de óvulos es una iniciativa que se me ocurrió impulsar a partir de mi propia experiencia con el tema. Casi de casualidad, por una gacetilla de prensa me enteré que la edad ideal para realizar el tratamiento de vitrificación de óvulos es antes de los 35 años de edad y me resonó fuertemente internamente ya que al leer la información tenía 32 años. A partir de informarme sobre el tema, empecé a conversarlo con amigas, mi familia y compañeras de trabajo y la gran mayoría desconocía esta limitante del tiempo biológico para realizar el tratamiento. Ahí sentí que tenía que hacer algo al respecto y convoqué para que nos asesore médicamente a la doctora Stella Lancuba (que había ayudado hace muchos años a la madrina de mi hermano con su tratamiento en fertilidad). Un año después estaba haciéndome el tratamiento yo misma y compartiendo mi experiencia a través de las redes sociales. Fue impresionante la respuesta que tuvimos de muchas mujeres con historias atravesadas por el dolor, la frustración y la bronca por no haber tenido toda la información que estábamos compartiendo a tiempo.

    ¿Qué significa el lema “Respeto mi Tiempo”?

    Justamente el “Respeto mi Tiempo” es una declaración y un pedido de libertad a la sociedad.

    Queremos librarnos de mandatos sociales impuestos que nos pesan y nos hacen sentir que constantemente estamos haciendo las cosas mal por no seguir determinadas reglas de vida.

    Hay muchas mujeres que no tenemos decidido si queremos ser madres o no, hay otras que directamente que no lo eligen, y hay otras que están enamoradas de sus hijos y logran equilibrar todas sus pasiones en la vida perfectamente. Me parece que no hay que generar más bandos ni grietas, sino respetar las decisiones individuales entendiendo que vivimos en sociedad y que la pluralidad en las elecciones y formas de vida son infinitas. A eso hace alusión el hashtag de nuestra campaña, pero empezando por nosotros mismos, porque muchas veces somos los primeros en no respetar nuestros propios deseos por la mirada ajena.

    ¿Por qué surge en vos el interés de participar en una iniciativa de este tipo? ¿Cuál es el objetivo? ¿Tiene que ver con algo personal?

    Al estar en la edad límite del tratamiento y vivir una vida laboralmente hiperactiva, sin estas muchos meses en ningún lugar, la verdad que hoy no decido ser madre. Soy madrastra de dos nenas hermosas de 9 y 13 años de mi pareja, la palabra madrastra me parece espantosa porque me hace asociarla con las brujas de las películas de Disney. Pero el Lado B es que “maternal” es un verbo y justamente podemos ejercer ésa acción con otras personas y hasta con nosotros mismos. En mi caso maternal a las hijas de mi pareja es una aventura maravillosa donde aprendo todos los días sobre mí misma y sobre ellas, y afianza mi duda ambivalente entre el querer y no querer ser madre.

    ¿Cómo se fusiona con el resto de cosas que hacés, sobre todo con el mundo de lo “fashion”?

    Soy muy multifacética y justamente al hacer a veces tareas tan distintas, una actividad suele enriquecerse o relacionarse con la otra. Conduzco, produzco un programa de televisión -Chicas Guapas-, coordino nuestra plataforma digital, armo estrategias de marketing, coordino periodistas de mi equipo, armo campañas solidarias, conecto gente que conozco entre sí para que se ayuden mutuamente… la moda es una arista que me apasiona desde chica. A medida que fui creciendo descubrí el impacto económico que genera en nuestro país y en el mundo. Me enamoré de esta industria creativa llena de talento, y cuando me quedé sin trabajo como actriz (trabajé durante cinco años junto a Diego Topa de Disney), me puse a estudiar producción y guión para crear mi propia serie transmedia que terminó siendo un programa online de moda después de miles de fracasos en el camino. Actualmente desde mi humilde lugar ayudo a difundir a nuevos talentos y acompaño al Argentina Fashion Week de Vidal Rivas hace siete ediciones como conductora del evento Luxury Trends, donde entrevisto a diseñadores consagrados y emergentes a través de preguntas que la gente manda online a través de las redes sociales. En esta edición estuvieron Benito Fernández, Claudio Cosano, Pía Carregal, Jean Pierre, Adrián Brown, Verónica de la Canal y Gabriel Lage, y respetamos todos los protocolos Covid19 y grabamos para que se emitan todos los desfiles en streaming. Fue una nueva experiencia para todos y el resultado fue muy gratificante porque llegamos a más personas.

    Y este año me involucré todavía más, en medio de la pandemia mundial decidí unirme junto a una empresa que hace veinte años fabrica y sostiene cientos de puestos en nuestro país -Orbital-, para lanzar la colección de anteojos y de sol y de receta de Chicas Guapas (#OrbitalByCG). Quiero apoyar a que se produzca en nuestro país, que se consuman productos nacionales y que logremos exportar. Muchas veces hablo con mujeres que idealizan los productos del exterior cuando en Argentina tenemos una altísima calidad en diseño y una muy buena relación entre el precio y calidad de los productos nacionales. No siempre el pasto es más verde en otro jardín.

    Sos una persona que promueve que las mujeres no bajen los brazos, que emprendan, ¿Qué dejó como aprendizaje lo que estamos viviendo como humanidad en este sentido, sobre todo teniendo en cuenta que muchos debieron reinventarse?

    Apenas empezó la cuarentena “casi” que bajo los brazos. Me sentía triste, agobiada, no entendía nada… había viajado por 10 días a Miami a visitar a mi novio (venía de ser notera de “Incorrectas” de lunes a viernes en Mar del Plata), tenía un viajé a México con Netflix y luego la semana de la moda en Argentina y todos ésos planeas se esfumaron de un día para el otro. Estaba enojada con los compromisos cancelados porque no entendía la gravedad del asunto. Tenía un contrato por enero y febrero con el programa de televisión que tanto había soñado toda mi vida, me iban renovando mes a mes y estaba feliz con seguir en la pantalla, pero todos los eventos glamorosos, avant premieres y auspiciantes se cayeron de un dia para el otro y tenía que sostener a mi equipo como sea. Justo cuando iba a decir basta, no sigo con el programa, mi novio me dice: “apostá en vos y seguí, es lo que soñaste toda la vida…”. Y ésa palmadita en la espalda era lo que necesitaba para seguir casi sin recursos, tuvimos que reducirnos al mínimo, absorber tareas del otro y seguir “haciendo lo mejor que podíamos con los recursos escasos que teníamos”. Y así compartimos historias de cuarentena, entrevistamos a artistas a distancia, ayudamos a mejorar nuestra casa con ideas creativas, compartimos actividades culturales… y seguimos en ése camino. Mi conclusión preliminar es que hay que aprender a vivir en la incertidumbre siendo agradecidos disfrutando la salud, comida, familia, amigos, amor y todo lo que tenemos cotidianamente. Meditar y vivir en gratitud me parece fundamental. Y como digo siempre: el trabajo de tu sueños no existe, tenés que inventarlo.

    ¿Cómo te llevas con el feminismo? ¿Qué tiene de bueno y qué de malo?

    Honestamente al principio me costaba un poco más pero porque tengo ciertos mandatos inculcados que poco a poco pude ir identificando, y porque todas las ideas radicales que se me tratan de imponer a la fuerza chocan con mi personalidad. Me encanta el concepto de “Punto Ciego” de Freud y la hermeneútica de Merleau-Ponty, donde a grandes rasgos coinciden en que los términos y las definiciones de las cosas están atravesadas por la complejidad de nuestra experiencia de vida. La representación mental de una “silla” para alguien de Japón va a ser muy distinta que para alguien que vive en un iglú o en una selva -porque me encanta ser extremista!-. Fuera de broma con temas tan sensibles como el aborto, la violencia de género o el patriarcado tengo un enorme respeto por cada una de las experiencias personales que atravesaron -y atraviesan- las mujeres y celebro enormemente las feministas que logran explicar y “bajar” conceptos para que cada vez más mujeres podamos unirnos a la lucha desde el rol que ocupamos.

    No existe algo malo en el feminismo, existe la incomprensión ante la expresión ajena.

    ¿Cómo sentís que las marcas abordan las temáticas femeninas, los estereotipos?

    Lamentablemente con miles de clichés para todo, a los que yo misma muchas veces caigo sin querer… pero creo que justamente despertar la conversación de distintos temas permite recibir información de manera crítica. No quiere decir que toda la comunicación de tu marca tiene que verse atravesada de mensajes profundamente reflexivos, también hay lugar para el entretenimiento y acompañamiento del otro de manera lúdica. Pero el consumidor exige responsabilidad, transparencia y honestidad en la comunicación, aún si estás hablando de un perfume o de un vestido. La comunicación tiene que ser real y el contenido snack en las redes debería ser más criticado y no tan tomado a la ligera. El impacto de las fake news pueden dar vuelta a un sistema electoral.

    ¿Existe un tipo de belleza impuesta por los medios, las marcas? ¿Cómo se puede luchar contra ello?

    Sin lugar a dudas existen estereotipos de belleza y querer a agradar a todo el mundo y mostrarte “sin estereotipo” también es un estereotipo consensuado y elegido por un equipo de marketing. No hay que luchar y agredir con piedras virtuales a las marcas, hay que construir a consumidores conscientes, críticos e informados y el periodismo responsable juega un rol vital en este desafío. Gracias a la lectura de grandes periodistas, investigadoras, filósofas y poetisas hoy puedo darte las respuestas que te doy.

    Ser curioso y mantenerse motivado depende de cómo nos “maternamos” a nosotros mismos como seres humanos, y todo es un círculo y volvemos al inicio de esta conversación.

    ¿Qué rol tenemos los comunicadores en este sentido?

    El rol de los comunicadores es tan importante como el de los lectores. Estamos en una era donde las relaciones dejaron de ser pasivas, las interacciones son dinámicas, el lector está a un click de responder esta nota y adherir o rechazar mi visión sobre los temas que acabo de exponer. Creo que el comunicador debe ser responsable de su rol hegemónico y consciente del alcance que el medio donde escribe tiene, y el lector debe informarse de la carrera del comunicador que está del otro lado y no olvidarse que toda información tiene punto de opinión y está atravesada por el “punto ciego” de ambos.

    Latest Posts

    spot_imgspot_img

    no te lo pierdas

    newsletter

    Suscribite al newsletter de G7 y recibí todas nuestras novedades