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22/02/2018

Pablo del Campo. El señor de las ideas.

El norte de Pablo del Campo ha girado y estuvimos con él para que nos cuente de qué se trata Del Campo Global, el nuevo emprendimiento que fusiona sus dos pasiones: la publicidad y el entretenimiento. En compania del director Javier Vázquez, nos cuentan “Estamos en un mundo muy híbrido, donde todo vale, donde no hay manuales, no hay fórmula específica para hacer las cosas”.

Del Campo Global, la nueva compania de Pablo del Campo

Del Campo Global, la nueva compania de Pablo del Campo

Hablar del pablo del campo es hablar de publicidad, pero también es hablar de otras cosas. Sobre todo hoy que, luego de casi año y medio alejado del trabajo cotidiano de agencia, de cláusulas “non compite”, vuelve al ruedo con una nueva propuesta ligada al entretenimiento. 

Hoy estás alejado de la publicidad de alguna forma. Contanos a qué se debe este cambio y cuál ha sido el objetivo.

Pablo:No es un alejamiento de la publicidad, es haber entendido que para mí la publicidad forma parte del mundo del entretenimiento. Ya desde hace bastantes años, cuando estaba en Satchi & Satchi, tenía un director creativo global, quince años atrás, quería que hiciéramos ideas que fueran más grandes que los avisos, que trascendieran, ideas que se transformaran en tapas de diario. Entonces me pareció que ir metiendo todos los ingredientes del entretenimiento era clave para la publicidad que nosotros hacíamos. No me alejé, sí pienso que la publicidad se puede resignificar, pensar de maneras diferentes, de maneras donde inevitablemente el entret forme parte de la idea, y donde las marcas puedan crecer fuertemente también.

¿De qué se trata este nuevo proyecto, cómo surgió la idea, en qué te inspiraste para que surja?

Pablo:Hace un tiempo tuvimos una idea: Hicimos una cancha de tenis, mitad de polvo de ladrillo y mitad césped. Hicimos jugar a Rafa Nadal, líder de polvo de ladrillo, contra Federer, líder en césped. El tenis es un deporte que es muy diferente según en qué superficie lo jugas, los grandes campeones son buenos en todas, pero siempre hay uno que es mejor en una que en otra, y esta era una manera de liderar a dos campeones cada uno en su superficie. Esta idea podría ser perfectamente para Nike o marcas deportivas, pero,por otro lado, era una idea que podía ser en sí misma y que no estuviera dependiendo de una marca. De hecho, fue un partido que lo vio más gente que la final de Wimbledon. Fue un puntapié muy importante para entender que estamos en un mundo muy hibrido, donde todo vale, donde no hay manuales, no hay fórmula específica para hacer las cosas. Este proyecto tiene que ver con eso, donde puede convivir una campaña de hablar para una marca desde el entretenimiento o de pronto hablar de una obra de teatro donde una marca pueda tener un rol interesante dentro de ese proyecto. Aquí todo el entretenimiento vale.

¿Cómo definirían esta agencia? ¿Qué tipo de servicios ofrece a sus potenciales clientes?

Javier: Trabajamos con marcas, pero tratando de darles una mirada hacia el entretenimiento. Es decir que podemos hacer una campaña tradicional, pero también podemos hacer cosas muy diferentes. Todavía el formato de la compañía que tenemos no tiene un nombre, no hay una compañía que haga esto como nosotros. Estamos empezando un camino nuevo entonces nos cuesta definirlo, somos agencia, somos compañía de entretenimientos, trabajamos con marcas, todo esto se entrelaza y se mezcla.

¿Y cómo se complementan estos servicios que ofrecen con el trabajo que efectivamente hace una agencia de publicidad?

Pablo: Las agencias de publicidad se dedican a generar ideas. Este es un momento un poco complejo para las agencias de publicidad donde tienen que sostener estructuras. Es por eso, que nosotros estamos pensando una estructura super flexible donde lo que manden sean las ideas, pero con la libertad de soñar con quién queremos hacer las ideas y cómo las queremos hacer. En una agencia de publicidad, los proyectos que se hacen son muy diferentes uno de otros, sin embargo, las estructuras son muy similares. Yo creo que lo que es interesante en este momento es la posibilidad de decir “para este proyecto es importante contar con un diseñador que es buenisimo, pero para este otro es interesante contar con un planner que conoce del consumidor “… y esas figuras a lo mejor no están en las estructuras tradicionales, se vuelven impagables.
Javier: ¿Las ideas dónde están? No son de nadie y son de todos, entonces quizás no es la línea tradicional de la agencia de publicidad, se trata de tomar talentos de distintos lugares.

Desde el punto de vista del trabajo que vienen haciendo ¿Qué importancia tiene lo digital y la tecnología para sus proyectos?

Javier: Es fundamental porque se está transformando todo hacia eso. Me pasó algo muy curioso la semana pasada y es que mi hijo me pidió que le saque la tv de su cuarto, eso es todo un símbolo. El tema de redes y digital es esencial en este momento, hay que prestar mucha atención a eso, hacer mucho foco. Lo digital tiene un protagonismo increíble.

Pablo al principio decías que no te habías alejado de la publicidad, pero hace un tiempo que estás ausente de alguna manera. ¿Cómo se hace para volver con todo? ¿Cuál es el impulso y lo que te motiva a volver con este nuevo proyecto?

Pablo: Este periodo que no estuve trabajando específicamente en publicidad tuvo que ver con un periodo de no competencia, pero el non compete me permitìa escribir un libro, que fue una de las cosas que hice, se llama “El drama de la página en blanco” y trata de ver cuáles son los estímulos creativos a los cuales podemos recurrir cuando las ideas no aparecen fácilmente, algo que pasa el 99% de las veces. Ahí clasifiqué diferentes estímulos creativos. Mientras tanto pude seguir haciendo proyectos teatrale, donde para mí el marketing es importante. Una obra de teatro también es una marca, que tiene seguidores, que hay que estar alimentándola. Creo que cuando sos publicitario los sos las 24 horas. Independientemente de si estás trabajando o no.

El drama de la página en blanco

¿Y por qué te animaste en este momento de tu carrera este cambio?

Pablo: Una de las agencias por las que pasé antes que se fundara Del Campo Saatchi era Lotrek S & S, donde yo era Director Creativo y uno de los socios, Raúl Salles, decía que el creativo para poder desarrollar su potencial al máximo tenía que tener un 70% de su capacidad ociosa. Este es un momento donde me puedo dar el lujo de tener ese tiempo para ocuparme de los proyectos que están buenos, que me interesan.

Se podría decir que Pablo del campo es una marca en si misma?

Pablo: No, lo que diría es que lo que a mí me gusta es encontrar el pensamiento lateral. Creo que todos los problemas en la vida tienen una potencial solución creativa. Y eso es algo que me divierte mucho encarar. Hoy es interesante ver a publicitarios trabajando en muchos ámbitos diferentes, más allá de agencia de publicidad, de empresas o en medios, en lugares impensados y esta buenisimo el valor agregado que le dan.

Respecto a la realización de la mesa. ¿Qué se siente estar trabajando sobre esa mesa?

Pablo: Cuando estaba en pleno periodo de no competencia me llamó la gente de Saatchi para decirme que ellos querían que yo me quedara con los premios que se habían ganado durante el periodo Del Campo Saatchi & Saatchi. El primer pensamiento es ¿qué se hace con todo esto? Los premios se vuelven obsoletos, están buenos en el momento que lo recibis, pero puede quedar medio vacío. Yo creo mucho en los símbolos, en los íconos, entonces nos sentamos con Javier para ver cómo podíamos encarar esto de los premios, y pensamos qué pasaría si estos premios fueran la base de la mesa de trabajo fundacional de este proyecto nuevo donde vamos a pensar nuevas ideas. Lo difícil era llevarlo a la práctica. Javier estuvo investigando diferentes artistas y dio con Martin Calcáneo.

Martín contanos cómo fue el proceso de elaboración de esta mesa y cómo llega la propuesta.

Martín: A mí me gusta decir que el proceso es orgánico, se da de manera natural. Cuando me hacen una propuesta de este calibre, siempre hay dos varas, la propuesta en sí y el reto. Acá el reto era impresionante más allá de la propuesta. En un momento Javier me dijo que querían trabajar arriba de estos premios y la primera imagen que tuve fue la de la base de los premios como la base de la mesa. Esto en un punto era muy relajado, pero tenso porque había que trabajar muchos aspectos del diseño. Como era una mesa para trabajar no se podía tener puntas, ni partes filosas, no era solo una cuestión decorativa, sino también funcional.

Pablo ¿Qué le cambiarias hoy a la publicidad?

P: En este momento de las redes sociales, aunque uno diga que no le interesa tanto, la realidad es que todos estamos buscando followers, fanáticos y eso lo hacemos nosotros con nuestras propias vidas. Tratamos de ser interesantes cuando nos comunicamos con los demás, las marcas también tienen que ser interesantes y relevantes para los demás. Eso es lo que hay que lograr. Yo no creo en hacer publicidad, creo en hacer movimientos. La publicidad tendría que girar a eso, hacer movimientos que traigan seguidores. Las marcas históricas, las que más nos gustan, son como religiones, como clubes de futbol y esos clubes tienen fanáticos, gente que tiene hacia ellos una lealtad que va más allá de la razón. A la publicidad lo que le cambiaria es tomar como ejemplo esas marcas que han hecho grandes cosas en al publicidad, y trataría que los creativos y los de marketing entiendan que lo que dicen tiene que ser relevante y generar un nivel de empatía que trascienda lo que es una mega comunicación de algo.


Fotos: Cortesía de prensa

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