Overo Bar de Copas, un espacio para vivir el vino

Aún en tiempos de pandemia y de dificultades para la industria gastronómica, hay quienes se animan a invertir. Brindemos por eso. Y si es con un buen vino, mucho mejor.

Overo Bar de Copas tenía que abrir sus puertas en abril, pero algo pasó en el medio: pandemia. Los planes cambiaron, pero no las ganas de abrir en el corazón de Palermo Viejo un espacio en donde conocer, probar y conocer los mejores vinos que tiene nuestro país, desde Salta a Chubut, para todos los gustos, expertos o principiantes. Y sentirte como en casa.

Daniel Rigueras y Pol Lykan son los apasionados emprendedores que convirtieron un antiguo hotel palermitano en un bar y club de vinos que ya tiene alrededor de cien socios.

“Hoy extendemos nuestra mano a todos los que aman el vino, principiantes, expertos, locales y viajeros. Y esperamos darles la bienvenida a un espacio único, pensado, deseado, buscado; donde la privacidad es la libertad y comodidad de cada uno. Ustedes conocerán este nuevo espacio. Entre todos lo convertiremos  en un lugar de comunión  y unión donde irán y volverán a probar infinidad de vinos; En el medio de la ciudad, en Palermo Viejo, donde además tendremos raciones de la región, quesos, panes y charcutería bien elegida”. Así nos invitan a conocer este sitio ubicado en Nicaragua 4583.

En un momento en el que el vino toma cada vez más protagonismo en Argentina, siendo bebida nacional, con personas creativas que sueñan y han apostado a sus proyectos y dando trabajo a muchas personas;  llega Overo al barrio de Palermo Viejo con la intención de abrir un bar de copas y de crear también un club privado de vinos. Un lugar de reunión de parroquianos amantes del vino, y también de quienes se quieren acercar a él por primera vez.

Pol Lykan, amante del barrio, fue el creador de Freud & Fahler uno de los primeros restaurantes de Palermo con identidad propia, y que vivió casi por treinta años.

“Abrimos las puertas de Overo hace muy poco. En marcha blanca, siendo honestos , casi en silencio para que nuestro equipo y nosotros nos adaptemos a una forma de trabajo nueva. Hoy ya comienza a nombrarse no solo por las etiquetas que trabajamos sino por su oferta gastronómíca, que acompaña, con nuestros rincones en las distintas plantas y con una gran capacidad para recibir a aquellos que quieran vivir la experiencia”, comenta Pol. “Con Daniel, mi socio, nos conocemos hace mucho tiempo, somos vecinos, el fue uno de los primeros parroquianos de Freud&Fahler, cuando estábamos en la calle Gurruchaga. Además, nuestras familias son amigas. Es más, recuerdo a su primer hijo en el cochecito de bebé. Ya hace casi dos años pasaron de nuestra primer reunión. Partimos de una idea que venía girando en mi cabeza hacia un tiempo, algo que imaginé en mis tránsitos por el barrio cuando iba al restaurante después de dejar a mi hija en el colegio. Era una fantasía, un sueño, algo más. Y en aquella reunión donde bajamos el concepto de lugar sentimos que era posible. Nos gustó. Lo pensamos, lo volvimos a pensar y nos seguía gustando. Ahí entendimos que existía la posibilidad de poder realizarlo. Y llegamos a concluir que no hay nada igual en Argentina y que faltan espacios de encuentro, lugares amables, confortables, donde te sientas bienvenido, que puedas tener un diálogo sin que la música te interrumpa, ser parte de espacios donde seas libre sin cuestionamientos, que puedas transitarlos y vivirlos.”

Daniel Rigueras, por su parte, agrega: “Soy amante del vino desde siempre, de la buena mesa, y nunca encontré un lugar como Overo donde poder vivirlos con las personas que uno quiere. Así fue que con Pol nos propusimos embarcarnos en este proyecto con la intención de poder vivirlo y compartirlo con otros. Overo bar de copas, es un bar de vinos y su diferencial como club a otros tantos clubes de vinos que existen en el país, es que contamos con espacios pensados especialmente para que los miembros puedan encontrarse y disfrutar del vino. El vino invita a infinitas situaciones, a vivir, a momentos, a recuerdos, a reunión, a unión, a familia, a encontrarse con amigos, a ser acompañado de buena música, o con una vista, a una charla, a un amigo, a quien nos escucha o escuchamos, y siempre es mejor tomando una copa, una comida, unas raciones que terminan siendo parte de la magia que se genera. El propósito de Overo es claro, es un lugar para la industria, donde respetamos lo que no se ve. El fin es compartir un espacio,  que lo hagas propio, que sientas que es tu casa.”

Overo posee un cine, una sala de vinilos, una cava. Para degustaciones para los socios del club, una terraza, con atardeceres únicos. Quienes recorran Overo por sus distintas plantas y muchos metros construidos podrán encontrase con espacios diseñados para cada ocasión; desde una galería y patio principal que te propone acceder a la terraza, hasta el bar en planta baja con una cava en la barra que cuida muchas botellas y que permite elegir un vino por copa o por botella.

Desde la aplicación de Overo,  o escaneando el código QR de cada mesa se puede acceder a la carta, a las fichas técnicas y notas de cata; y así hacer el pedido desde el celular para que luego sea llevado a la mesa.

En el salón privado del 1ª piso, está la “Sala Torrontés”,  con una acústica increíble, de audio con equipo de alta fidelidad (NAD, Yamaha, Denon y giradiscos Thorens), todo de vieja guardia con sonidos puros y  seleccionados por Guillermo Mozian para escuchar la música de vinilos propios, los que cada quién traiga o del soporte que se elija.

Siguiendo con el recorrido, la “Sala Malbec” en la que acompaña “Saint Felicien” de Bodega Catena Zapata; es un espacio de cine (mejor que el mismo cine), con proyector 4k, sonido Dolby Atmos 7.1, pantalla 150´´, sillones amables de cuero individuales y lo más importante: una mesa que acompaña para apoyar la copa, el agua y la ración de comida que elija para que una vez allí instalado se pueda disfrutar de la proyección.

Las comidas, la celebración, las charlas, las clases y las catas tanto presenciales como virtuales, o las reuniones corporativas se llevan a cabo en la cava de Overo o “Sala Criolla” del 2ª piso que cuenta con un gran mesón de madera timbó de 5 metros y recibe 16 personas siempre bien rodeada por 1000 botellas de vino argentino.

La terraza del último piso merece un párrafo aparte. Parece mentira que en Capital se puedan apreciar semejantes atardeceres. Por minutos uno se imagina estar en otro lugar, lejos de la furia porteña. Llena de clorofila, del verde de Plaza Armenia. Se caracteriza por la posibilidad de contemplar los diferentes matices y colores que regalan las tardes porteñas, y que a la vez ayudan a sus visitantes a escapar de la diaria, para dejar de pensar y disfrutar de un momento de paz.

El común denominador de Overo es la ambientación y el arte que existe en toda la locación, la que fuera encomendada al artista “Mono” Grinbaum (@brandingfobia) con una obra casi totalmente analógica, incluyendo un collage en mural de 5 x 3 Mts., xerox, paste-up & stenciles en escaparate para hacer de su arte un verdadero curso para los craft-lovers.

Overo además de ser un bar, tiene un lado B; un Club privado de vinos, al cual puede acceder cualquier persona por más que sepa o no de vinos. La membresía mensual tiene 2 variantes mediante las cuales el miembro recibe en su casa 1 caja por mes con 3 o 6 botellas de diferentes etiquetas curadas profesional y honestamente por su equipo de Sommeliers y sin costo de entrega adicional.

“El club nació con un concepto único en el país. Ya en el mes de apertura se sumaron más de 50 socios, los cercanos, amigos que buscaban lo que buscamos. Hoy somos cada día más. Hace poco hicimos el primer evento presencial,  para que puedan conocer el bar y conocerse entre ellos y al cuál fueron invitados con un acompañante. Además, venimos haciendo varias charlas con enólogos, catas y degustaciones remotas desde que comenzó la cuarentena. La membresía para ser parte del Club es otro diferencial ya que el costo de la misma es el equivalente al precio de los vinos en cualquier vinoteca”, detalla Daniel , y agrega: “Además, sumamos como valor agregado para los miembros del Club tener la posibilidad de reservar cualquiera de los 3 salones 1 vez al mes para su uso exclusivo y también la planta baja, el bar y la terraza, de acceso público,  un 10% de descuento en todos sus consumos en Overo (vinos, raciones y en  los objetos Overo), y en los envíos y el take-away. A los beneficios se suman invitaciones a charlas de vinos, degustaciones, catas y proyecciones en el cine. La idea es seguir sumando más valor para los socios, tenemos grandes ideas”.

La variedad de tipos de vinos provenientes de las distintas regiones del país, desde Chubut a Salta, hacen a la carta de Overo una novela sin fin, un viaje con un recorrido que puede maridarse con raciones impregnadas de sabores propios, bien nuestros y con el recorrido de lo vivido por Pol Lykan y su criterioso y experimentado equipo de cocina.

Quienes visiten Overo bar de copas podrán elegir entre raciones a base de productos locales, quesos de pequeños productores y una charcutería muy cuidada que acompaña el menú. El horno de barro, la base del sabor local, logra un aporte fundamental en la elaboración de los panes, raciones y postres que son horneados usando las diferentes leñas donde cada una aporta su propio perfume.

Algo para destacar de su servicio es que el agua ultra purificada con y sin gas se ofrece al visitante sin cargo y durante toda la estadía con la intención de que pueda bien hidratado. Y para quienes no toman vino, crearon las Aguas Overo sin alcohol, hechas con reducciones de vino tinto y blanco con frutas, cítricos y algunos otros secretos.

Con la idea de ser una empresa sustentable desde su concepción y con el objetivo de seguir los pasos para certificarse como empresa B, Overo marca el rumbo elegido contando con agua purificada y mineralizada en el lugar, provistas en botellas reutilizables de vidrio. El uso de vajilla y cubiertos biodegradables buscan minimizar el consumo de plásticos y maximizar el reciclaje, además de varias acciones más que irán incorporando con el paso del tiempo. Por el propósito de ser conscientes; pensando en un futuro, en nuestros hijos y por el valor del encuentro nace Overo bar de copas y club privado de vinos.

No todas son malas noticias en 2020. La apertura de Overo Bar de Copas es algo que bien merece alzar una copa. Salud!

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