:: BRúJULA
10/10/2019

No sé cómo volver. Tiempo de deconstruir el rol de la mujer.

Días pasados se estrenó en Cablevisión Flow esta serie de 8 episodios basada en casos reales de mujeres puérperas. Hablamos con Brenda Howlin, una de sus guionistas junto a Silvina Estévez, para conocer los disparadores de una propuesta que intenta mostrar una etapa de la mujer poco explorada por la ficción.

No sé cómo volver

No sé cómo volver

Cada capítulo aborda un puerperio diferente en distintos contextos sociales exponiendo temas tabúes: la depresión posparto, los tratamientos de fertilidad, el sexo después de parir, la violencia obstétrica, el aborto, la adopción, la madre soltera, los prejuicios del entorno hacia la mujer que deja el bebé para irse a trabajar y los prejuicios hacia la que se queda en casa. A su vez, en cada capítulo se suman las voces de mujeres referentes del feminismo: Ofelia Fernandez, Julieta Saulo, Florencia Freijo, Ingrid Beck y Claudia Alonso, entre otras. 

La serie está dirigida por Silvina Estévez, escrita por ella y Brenda Howlin, producida por el INCAA y MAGMA CINE y protagonizada por Laura Paredes, Marina Glezer, Verónica Gerez, Malena Villa, William Prociuk, Julián Tello, Elisa Carricajo y yo. 

La serie cuenta con un formato novedoso, ya que propone la mixtura entre la ficción y el documental de una forma original, compleja y brindando información urgente sobre temáticas tabúes como el aborto, la menstruación, el sexo después de parir, la violencia obstétrica, etc. Cada capítulo está protagonizado por una actriz diferente, pero el resto del elenco se mantiene, conformando una suerte de jurado que opina y juzga a nuestras protagonistas, tal y como sucede en la vida real con los cuerpos de las mujeres. A su vez, la serie cuenta con una veintena de entrevistadas y entrevistados de la vida real, que arrojan luz sobre las distintas temáticas que se abordan, entre ellas se encuentran Ingrid Beck, Ofelia Fernandez, Florencia Freijo, entre otras.
 
¿Cómo se llega a escribir una serie como esta? 
Esta serie surge desde el deseo de visibilizar una etapa de la que poco se habla, poco se sabe, una etapa tabú, con muy poca información pero que atraviesan todas las mujeres cuando se convierten en madres. Lo que nos venden, lo que nos muestran, es otra cosa: es la plenitud, es el realizarse como mujer, es la felicidad más grande. Y la verdad, es que el puerperio es una etapa compleja donde la mujer recibe muchas presiones, pasa largas horas sola (más allá de estar en pareja), porque las licencias de paternidad son de dos días y donde no todos los días se siente feliz. Y sentirse mal genera culpa, porque no es lo que se espera de nosotras. Claro que hay mujeres que pueden pasarlo bárbaro durante el puerperio. Pero también está el otro costado, y ese fue el que quisimos mostrar. 
 
¿Qué se intenta transmitir?
Intentamos transmitir lo que realmente viven las mujeres en la soledad de sus casas inmediatamente después de haber parido. Nos propusimos contar historias reales, con cuerpos reales y situaciones en las que cualquier mujer que haya vivido la experiencia se pueda sentir identificada y acompañada. No todas las mujeres estallan de felicidad después de parir. Ellas necesitan apoyo, contención, información y paciencia y eso es lo que quisimos mostrar. Y el formato Docu-ficción nos permitió contar con las voces de referentes del tema que brindaron información necesaria y urgente de ser difundida: tuvimos el honor de tener a Florencia Freijo, Ingrid Beck, Ofelia Fernandez, Julieta Saulo, Vangi, Claudia Alonso, Francisco Sarraceno, el DR Kusnetzoff, etc quienes hecharon luz sobre temas como la brecha salarial, lactancia, sexualidad en el puerperio, violencia de género, adopción, parto domiciliario, entre otros.
 
 
¿Hubiera sido posible contar estas historias en otro momento?
Estas historias, en otro momento quizá no hubieran tenido tanta fuerza y urgencia de ser contadas. Estamos atravesando un momento ideal para generar este tipo de contenidos que se suman a la lucha por defender los derechos de las mujeres y darle visibilidad y pantalla a temas poco explorados y difundidos. Proyectos concebidos y protagonizados por mujeres, desde un punto de vista femenino y real. 
 
¿Cuáles siguen siendo los principales obstáculos para contarlas? 
Uno de los obstáculos que atravesamos las mujeres es que en general, quienes producen o deciden la programación de un canal o una plataforma son hombres. Y no siempre les interesan estas temáticas. De todos modos, cada vez hay más apertura y espacio para que estas historias vean la luz. 
 
¿Qué tan importante es que la ficción se apodere de estas temáticas y las transmita? ¿Cuál tiene que ser su rol?
Es importante que la ficción toque estos temas y que las mujeres generemos contenidos para deconstruir y destruir el rol que siempre nos han dado en la ficción: el de la mujer débil, cuyo único objetivo en la vida era encontrar el amor y ser protegidas por un hombre. Heroínas que no tenían más objetivo que ese, siempre bellas y frágiles detrás de hombres fuertes y poderosos que sí hacían algo importante por el mundo. Esos estereotipos nos han hecho muy mal y no son para nada reales.
 
 
¿Cómo es ser mujer en esta industria?
No es sencillo, pero la manera que yo encontré para poder desarrollar este tipo de proyectos, es armar equipo entre mujeres, trabajar con amigas y colegas y avanzar juntas. Amo trabajar con amigas colegas. Al menos en una primera etapa de desarrollo de los proyectos. Luego, cada proyecto va buscando su lugar. Las mujeres estamos distintas, siento que hay mucha más generosidad y sororidad para trabajar, y eso es hermoso.
 
¿Cómo se ha evolucionado en este sentido?
Estamos en una etapa de mucho movimiento, de transformación. Yo tengo una mirada muy positiva y esperanzadora al respecto. Actualmente se generaron muchos colectivos de mujeres que están encarando diferentes luchas laborales, sociales, políticas y culturales: hay colectivos de autoras, de actrices, de realizadoras, de técnicas, con mucha fuerza y decisión por modificar un sistema que antes nos excluía. Es cuestión de tiempo. Se va a caer. Todo va a ser más parejo. Es cuestión de tiempo. 

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