:: PERSONAJES
20/05/2019

Leticia Siciliani. Protagonista de su historia.

Cuando le propusieron ser parte de Delia, Leticia no dudó un segundo. Sintió inmediatamente que ella tenía que ser la actriz que interprete el personaje, porque había mucho de ella en su vida. “Hay miles de veces en que uno se da cuenta que no está siendo el protagonista de su vida, que está haciendo lo que el mundo te lleva a hacer o la misma rutina. Todos en algún momento somos como esta mujer”, dice la actriz, quien con mirada retrospectiva se siente orgullosa de haber cambiado eso, de haber entendido que era necesario “volverse adulta y ser la protagonista de mi vida”.

Leticia Siciliani es Delia

Leticia Siciliani es Delia

Delia Ogando es una mujer de treinta y pico. Es la empleada ejemplar, la hija sumisa y la mujer que hace poco comenzó a entender que se siente sola en este mundo. El amor la esquiva. Sin embargo, el inevitable devenir de la vida la sacude y la ayuda a abandonar su papel de víctima para poder erigirse en lo que verdaderamente es: la protagonista de su historia. La obra trata sobre los cambios, lo inesperado, acerca de aquello que no podemos frenar y nos atraviesa; sobre las formas incomprensibles y otras veces maravillosas del amor. Y, también, sobre el valor de la vida. Todos los lunes a las 21 en NÜN Teatro Bar.

Primero hablemos de la obra, ¿Cómo te llegó la propuesta para ser parte? ¿De qué se trata? ¿Cómo es tu papel?
Un poco a través de Kari Hernández, compañera de Delia, la fui a ver y fue ella la que me dijo que tenía que hacer una obra. A la mañana siguiente me presentó a Sebastián Suñé, director y autor de Delia. Él no me había visto actuar nunca, me dijo si quería hacer la obra y yo le dije no me había visto actuar actuar, que se fije si le gustaba o no lo que yo hacía, por las dudas que después se quiera matar. Me fue a ver, salió re copado y a los dos días me dio el libro. Me sentí muy identificada, no tuve ninguna duda de que quería ser Delia. Ahí empezamos a armar el elenco medio entre todos, especialmente Kari, Seba y Luciana, que es la asistente de producción, pero nos íbamos consultando entre todos.

¿Cómo fue el proceso de ir eligiendo los personajes? A vos te dieron el papel protagónico pero ¿Cómo es elegir entre todos el resto de los personajes? ¿Es común?
A mí me preguntaron un poco a quién me imaginaba cuando leí la obra. Yo dije algunos que me imaginaba y ellos me dijeron a otros, quizás me preguntaron para ver si tenía mala relación con alguno, pero está todo bien con todo el mundo. Los que pensamos terminaron siendo Delia asique fue hermoso. La verdad que no los conocía ni a Seba ni a Luciana y sentí que me dieron un lugar que nunca había tenido, era una responsabilidad y quería hacerlo bien.

¿Cómo fue el trabajo de ir armando el personaje? ¿Qué te atrajo de este personaje y la historia?
Cuando la leí sentí que hasta hace muy poco tiempo yo había sido Delia en muchas situaciones de mi vida, eso fue la clave. La historia fue lo que hizo que no dudara ni un segundo en querer hacerlo. Yo sabía que era Delia porque lo había sido mucho tiempo entonces conocía como era mi Delia y podía hacerla de esa forma.

Si tuvieras que decir algo para tentar al espectador para que vayan a verlo ¿Cuál es el mensaje que intentan dar con sus personajes?
Más allá de que la obra se llame Delia y que yo sea Delia, es una obra en la que todos somos protagonistas. Cuando ensayábamos sabíamos cuál era el protagonista de cada escena porque la historia se trata de que ella no es la protagonista de nada en su vida, recién lo es en la última escena. Para mí lo lindo de Delia es que sin dudas te sentís reflejado porque hay miles de veces en que uno se da cuenta que no está siendo el protagonista de su vida, que está haciendo un poco lo que el mundo te lleva a hacer o la rutina. Yo siempre lo pienso en relación a mí, a cómo estaba yo hace unos años, pero también pienso que para el público lo lindo es que tiene mucho humor y también se te cae una lagrima o te deja pensando. Más allá de que la esté haciendo yo, para mí la tiene que ir a ver todo el mundo porque tiene un mensaje muy claro y eso es lo que más me gusta. En Delia pasan un montón de cosas y el mensaje para mi es precioso, el espectador se va a ver reflejado y si no se siente así es espectacular, porque quiere decir que la rompió en su vida. Todos en algún momento fuimos Delia.

¿Qué es lo que hoy te hace pensar que ya no sos eso y que pudiste correrte de ese lugar? ¿Qué aspectos de tu vida te hicieron ir modificando eso?
Yo lo pienso en relación a que estuve de novia cinco años y tenía una vida que me gustaba, estaba enamorada, tenía mi trabajo y todo. De repente me di cuenta que ya no estaba teniendo el trabajo que quería o ni tenía trabajo, quería a mi pareja, pero no estaba enamorada y seguía un poco por el ritmo de estar y me daba miedo romper, convivía con mi novia y mover esa estructura me generaba un miedo terrible. Afortunadamente no me pasó como a Delia que una señal de la vida tremenda me hizo despertar, pero sí me pasó que el momento de malestar y angustia fue tanto que no podía estar más así. De un momento para el otro me dije “soy una adulta y tengo que ser la protagonista de mi vida”. Fue súper doloroso, pero cuando moví ciertas energías todo empezó a fluir, empecé a trabajar de lo que me gustaba y a ocuparme de mí y mis relaciones. El 2018 fue un año de mega cambios para mí, de pura ganancia y me estoy reconociendo nuevamente como adulta, haciendo lo que me gusta y encontrándome.

¿Cuánto tiene que ver con este cambio lo profesional? ¿Cuánto influye en tu día a día que seas otra Leticia?
Todo. No es mi trabajo toda mi vida, pero es mi vocación, es lo que elegí hacer y soy una afortunada de poder vivir de lo que amo, más en el momento que estamos viviendo. Siento que a partir del año pasado me empezó a pasar eso y lo valoro mucho. Creo que antes no caía de lo que estaba viviendo, no llegaba a darme cuenta lo valioso que era y a partir del 2018, que fue mi año bisagra, me siento más profesional y empecé a sentirme realmente actriz. Antes me preguntabas qué sos, mi ocupación y yo decía actúo, pero no decía que era actriz.

¿Hace cuánto actuabas?
Yo empecé a trabajar a mitad de 2013 y ahí me puse de novia también asique fue creciendo mi relación y el trabajo al mismo tiempo, todo formaba parte de lo mismo. En un momento se empastó todo, mi relación, mi sexualidad, descubrirme yo. Pero siempre estudié teatro desde chica.

En términos profesionales ¿en qué momento de tu carrera sentís que estás? Estas haciendo teatro, pero también estás grabando.
Sí, estoy grabando una serie de Telefe, producida por Paramount, con Pablo Echarri de protagonista y una actriz española que se llama Alexandra Jiménez que es espectacular. Siento que estoy en el momento en el que estás subiendo, si haces la curva, en el de más crecimiento, también por mi edad, por el momento personal y cosas que pasé que me hacen ser otra a la hora de interpretar ciertos personajes o escenas. Siento que estoy en el momento de pleno crecimiento y desarrollo.

Si tuvieras que elegir teatro, tele, cine ¿Qué es lo que más disfrutas hacer y qué te da cada formato en lo personal?
A mí me gusta mucho la tele, me divierte mucho la rapidez que tiene, las tiras particularmente, estar grabando una escena y otra, estás todo el tiempo haciendo algo diferente por más que sea el mismo personaje. Más allá de la estabilidad que te da, me gusta mucho las familias que se arman en los elencos. Desde muy chica voy armando familias a todos los lugares donde voy porque tengo una familia muy importante también, muy central en las cosas que me pasan asique trato de ir armando esos núcleos en cada lugar en donde estoy. El teatro te da el tener la gente ahí, te da la respuesta inmediata, pero también me pasa que no tengo experiencia en teatro y lo estoy viviendo ahora con Delia. Estoy aprendiendo un montón.


Fotos: Cortesía prensa.

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