Gina

Taté es madre de 3 niños, licenciada en finanzas, Head Distiller y fundadora de este proyecto productivo. Luego de vivir 20 años en Buenos Aires, volvió junto a su familia a la Patagonia  para desarrollar este emprendimiento que la colocó en el centro de la escena. Supo equilibrar su trabajo en un banco, la maternidad de tres hijos y su rol empresarial frente a la primera destilería de gin y vodka de Neuquén. Desde su creación Patagonian Distillery sumó nuevos alambiques y ya tiene un volumen de producción en torno a los tres mil litros semanales.

Gina es el gin que Taté diseñó en honor a su hija y es característico por su composición floral, con esta bebida cosechó ya dos premios internacionales en lo que va del año. Se destila en alambique de cobre y sus botánicos componen un perfil aromático único, la base principal es el enebro cosechado en la cordillera andina, junto con un set único de 6 flores como parte de los 12 botánicos que componen este gin: pétalos de rosa, pétalos de jazmín, flore de azahar, flor de lavanda, flore de manzanilla y flor de sauco.

Además, creó el Noctua Vodka Patagónico elaborado con alcohol de maíz, destilado y rectificado en alambique de cobre, es la primera vodka craft premiada de argentina. Obtuvo medalla de plata en los world vodka awards de Londres Inglaterra. Taté creó la línea de vodkas bajo el concepto «Hancrafted – Small Batch» (hecho a mano en pequeñas partidas) productos muy exclusivos con sabores muy diferentes a los que actualmente se encuentran en el mercado.

¿Cómo fueron los primeros pasos en un ámbito que tradicionalmente ha sido liderado por hombres?

Fue surgiendo sin premeditación. Inicialmente fuimos los dos, Hernán, mi marido, y yo, los que empezamos a desarrollar las pruebas de producto, a meternos en este mundo nuevo de los destilados. Y en un momento nos diferenciamos y fuimos asumiendo roles diferentes… Él siguió con la parte comercial y de imagen y yo me quedé en el “laboratorio”, en la búsqueda, en el diseño. El proceso de destilación requiere de mucho análisis, son procesos muy metódicos, ensayos, pruebas y errores (y más errores), de aprendizaje continuo. Destilar es diseñar un producto, crear una fórmula. Cuando me quise dar cuenta ya estaba metida en el baile, ya no podía parar de pensar… ya me despertaba con el celular estampado en la cara de haberme quedado dormida leyendo ensayos de destilación y casos de éxito de cualquier lugar del mundo. Y poco a poco descubrí que los principales personajes de estas historias eran hombres. No por nada, la imagen de los destilados siempre estuvo vinculada a lo “masculino”, etiquetas con barbas, tatuajes de anclas, hombres rudos “que se la bancan” jaja. Y yo no soy eso, yo soy mujer y tomo whisky desde siempre… mis destilados tenían que ser representativos de que son hechos por una mujer. Por eso el primer destilado que hice fue vodka Noctua, cuya insignia es una lechuza con pestañas cuyas alas forman un corazón.

¿Cuáles han sido los principales obstáculos?

No me acuerdo cuales fueron los primeros, pero sí recuerdo que fueron muchos. Como todo lo que implica innovar, abrir camino, conlleva un aprendizaje. Es una industria muy delicada la de producir y vender alcohol, hay que hacerlo con mucha responsabilidad. Yo siempre digo que “hay una sola forma de hacer las cosas, y es hacerlas bien”. Entonces nos propusimos eso, iniciar un proceso de habilitaciones que nos costó tiempo y frustraciones. Pero al final del camino siempre está la satisfacción de haberlo logrado. Mal se asocia que la “destilación” es algo “clandestino”, oculto, nocturno… Está asociado a la ley seca de los años 20, pero nosotros estamos orgullosos de tener una destilería abierta al público, con la proyección y tranquilidad que nos da haber sorteado todos los obstáculos burocráticos al abrir camino.

¿Cómo surgió Gina? ¿Qué lo define?

Gina nació como una idea en mi cabeza de romper una barrera, de mostrar que soy una mujer al frente de un proyecto productivo. Gina tiene un doble sentido, antes que nada es nuestra hija de 5 años, neuquina como yo, nació apenas regresamos antes de que la destilería fuera una realidad. Pero también es el Gin que me propuse diseñar, el primero de la destilería, el gin “a” de mi proyecto. Y no podía ser uno más, tenía que ser único, porque lleva el peso del nombre de una mujer… Necesitaba que fuera diferente, quería un gin de flores, quería que al destapar una botella se perciba un perfume, un gin de una impronta tan intensa como dulce, transparente y delicado. Así es Gina: 6 de sus 12 botánicos son flores: pétalos de rosa, de jazmines, manzanilla, flores de azahar, lavanda y flores de sauco.

¿Qué importancia tienen los premios? ¿Cuál es el mejor reconocimiento que una bebida puede recibir?

Los premios son uno mimo al esfuerzo, una palmada en el hombro que te anima a seguir por el mismo camino. Este año recibimos 3 reconocimientos muy importantes, todos en Londres, Inglaterra: Medalla de Oro para GINA y Mejor Gin Argentino en l categoría “Best Signature Botanical” en el World Gin Awards 2021, Medalla de Plata para Vodka NOCTUA en los World Vodka Awards 2021, Medalla de Bronce para GINA en IWSC The International Wine & Spirit Competition 2021. Participar en certámenes internacionales de este nivel te permite saber un poco más de tus productos. Porque amigos, amigas, entorno… que te digan que les encanta lo que hacés siempre hay, pero el hecho está en permitirte ser juzgado por quienes no te conocen y son expertos en la materia, ahí es donde te das cuenta realmente dónde estás parada, desde donde partís y con quien competís.

Así y todo, el mejor reconocimiento que podemos tener (y que nos llena de orgullo) es tener “fans” en lugar de clientes, a los que llamamos #ginafans.

¿Qué crees que define el “ser emprendedora”

Ser emprendedora es animarse, es concretar una idea, es mostrar de lo que somos capaces. Es mucho más que pensar en un negocio, es llevarlo a cabo enfrentando dificultades. Sobre todo porque cuando una decide emprender no se desliga de otras obligaciones, sino que se suman muchas más. En mi caso tuve que combinar un trabajo en relación de dependencia, con la educación de mis 3 hijos y todas las actividades ellos demandan, con un proyecto super ambicioso. Pareciera que el “emprendedurismo” viene a llenar los tiempos libres, pero es todo lo contrario, no podés parar de pensar, no ocupa espacios vacíos… el emprendedurismo te atraviesa.

¿Es difícil ser emprendedora en Argentina? ¿Por qué? ¿Y ser emprendedora mujer?

No sé lo que es ser emprendedora en otro país. Yo decidí emprender este proyecto en mi tierra, en mi lugar. Hay que saber leer cada escenario y aprovechar las oportunidades, siempre las hay. Creo que emprender es empezar de cero, llevar al frente la bandera de una idea, independientemente del contexto, que puede ser favorable o no, hay que ser creativo. Ser mujer para mí es una fortaleza, no es más difícil por eso, emprender no es para cobardes y en eso este país nos pone a prueba día a día.

¿Te imaginas en otra situación que no sea emprendiendo, desarrollando nuevas ideas, nuevos destilados?

Hoy creo que no. Pero también confío en nuestra capacidad familiar de adaptarnos. Ahora no pienso en otra cosa que no sea nuestro proyecto y en cómo crecer día a día, pero si esto tuviera un fin, estoy segura que otra idea se nos ocurriría, otro camino podríamos comenzar a transitar, aunque fuera de cero.

¿Cuál es la clave de un buen gin?

La esencia de todo destilado empieza en la calidad del alcohol, el cual no debe invadir en aroma, pero su impronta es fundamental. El gin particularmente tiene que tener aroma a enebro, base del gin y la ginebra. Yo siempre insisto en la “identidad” del gin, por ejemplo, GINA es un gin de flores y así se percibe, cuando uno destapa una botella tiene que percibir que es algo diferente.

¿Y el mejor trago con gin? ¿Nos compartís la receta?

El mejor cóctel es el que podés hacer en tu casa, sin complicarte mucho, que puedas replicarlo cada vez que quieras. Tuve la oportunidad de sugerir una forma de tomar GINA para un bar local, y lo que surgió fue un éxito, se llama “Casa Rosada”: necesitás un vaso con buena capacidad con hielo, agregás 1 parte de GINA, 3 partes de gaseosa de pomelo y un poco de almíbar de malbec frío (que hacés previamente con agua, azúcar y malbec), integrás y ¡listo!