:: PERSONAJES
31/10/2019

Dalia Gutmann. Mucho para decir.

Dalia es una de las precursoras del stand up en la Argentina. Hoy, en su mejor momento artístico según ella misma dice, divide sus días entre la tele - es la conductora de Animadas, un programa que transmite a diario la TV Pública - , la difusión de su tercer libro “Tengo algo para decir”; y los preparativos para la despedida de “Cosa de Minas” los días 15 y 16 de noviembre en el Teatro Ópera. Se hizo un espacio en su agenda, en realidad en la agenda de sus vacaciones, para hablar de todo.

Dalia Gutmann en G7

Dalia Gutmann en G7

¿En qué momento está hoy Dalia Gutmann desde el punto de vista artístico? ¿Y desde el personal?
En el mejor. Ojalá haya mejores, pero hoy estoy haciendo cosas que me gustan, despidiendo un show que amo, pero porque quiero renovarme. Pasé los 40 entonces quiero hacer un show más alineado con mi momento actual. Además, estoy conduciendo con programa en la Televisión Pública, algo que me encanta, porque me gusta mucho la conducción y espero poder crecer mucho en eso. Por último, acabo de sacar el libro. Tres cosas que me encanta, que disfruto. 

En lo personal también estoy contenta, mis hijos están más grandes, me ocupo de ayudarlos a florecer en la crianza, y de ir aprendiendo y entendiendo un poco más de qué se trata esto de estar vivos. 

¿Qué implica llegar al final de “Cosa de Minas”, luego de tantos años, tantos escenarios, tanto público?
Si lo pienso mucho, me pondría a llorar en posición fetal, porque para mí es un hijo artístico. Por lo único que lo termino es porque es un show que fue cambiando un montón, todo, menos el nombre. Hay mucha gente que cree que lo vio, pero no. Es un show muy diferente al que hacía en el 2013. Lo que decidimos es pararlo acá y para el año que viene renovarlo completamente, con otro nombre y con otro material, pero con el mismo espíritu: tratar de trasladar al escenario esta sensación de que tenemos las mujeres cuando estamos entre amigas. Es un espacio para celebrar entre amigas, pero los hombres cada vez se fueron copando más en venir a ver de qué se trata. 

¿Cómo fue evolucionando la obra en la medida que pasaron los años? ¿Y vos? ¿Tu vínculo con el público?
La obra en el 2011 arrancó siendo un monólogo de stand up tradicional, micrófono y escenario, y después nos fuimos envalentonado, metimos pantalla, escenografía, cambio de vestuario, bailes, canciones, fue evolucionando un montón y se fue convirtiendo cada vez más en una propuesta teatral. Empezamos en salas de 100 personas y en el último año estuvimos en el Maipo que es una sala para 700. 

¿Y qué tanto tiene que ver eso con el momento que vive la mujer en nuestro país y en el mundo en general?
Yo creo que el feminismo atraviesa un montón Cosa de Minas. Cuando empezó en el 2011 seguramente yo me paraba desde otro lugar, con 32 años, y el concepto de empoderamiento atravesó mucho al show. Siento que yo me fui empoderando cada vez más, que las mujeres nos fuimos tomando más en serio y que el humor cambió. Cuando arranqué a hacer stand up, el típico humor de las minas era gastarnos a nosotras mismas por nuestro físico, por nuestra suerte y, de a poco, nos animamos a hacer humor desde otro lugar, un lugar más empoderado. Argentina tiene las mejores humoristas del mundo que son mis colegas y compañeras. Somos muy buenas las argentinas haciendo stand up.

¿Cómo vivís este momento en lo personal?
Siempre con mucho agradecimiento. Ir al teatro es muchísimo para la gente. No es como la tele que vos estás en tu casa y vas cambiando de canal. Ir al teatro implica cambiarte, ir hasta ahí, sacar una entrada. cada vez que tengo una función y veo que va la gente, no puedo dejar de agradecer el milagro que toda esa gente fue. También lo vivo con una sensación de que me esfuerzo mucho para crecer en todo lo que tiene que ver con el trabajo. Trabajo mucho todos los días, por eso es agradecimiento, pero también siento que me lo merezco. 

¿Qué tan difícil fue para vos hacer stand up en un mundo mayormente copado por hombres?
Siempre traté de no detenerme mucho en esto. Es verdad que el mundo y la cultura fue machista siempre, pero yo traté de que eso no me frene. El público siempre tiene la última palabra. Si te subís al escenario y el público se ríe, por más que el machismo te diga que no servís, o que las mujeres no causan gracia, no importa. Un poco debo decir que me ayudó porque cuando empecé a hacer stand up éramos muy pocas y todos los grupos de hombres querían tener a una mujer.  

¿Crees que hoy es diferente el trato hacia las mujeres en el mundo artístico a cuando vos comenzaste? ¿Qué rol tuvo el humor en eso?
Sí, me parece que está cambiando mucho, todavía falta un montón, pero recuerdo que cuando entré en el mundo de lo laboral había una impunidad total con el maltrato, con el histeriqueo seductor. Por suerte las mujeres tenemos cada vez más valor para denunciar ese tipo de cosas, sentirnos más cómodas en los espacios de trabajo, y cada vez estamos ocupando más lugares. Tengo esperanza de que en algún momento va a haber una real igualdad. Depende mucho de que nosotras nos tomemos muy en serio nuestros trabajos y queramos ocupar todos los lugares que nos propongamos. 

También están en la TV Pública, ¿Cómo te llevás con ese papel? ¿Qué es lo que más disfrutas de hacer Animadas?
Me encanta estar en la TV Pública porque no tiene esta cosa enferma del rating, del minuto a minuto, y que cualquier cosa que dé rating vale, sino que tiene más foco en el contenido, en el hacer un buen programa. Me gusta mucho el rol de conductora, siento que es un arte que estoy aprendiendo y que todos los días me llevo algo, y me gusta mucho Animadas, este concepto de animarse a aprender a hacer cosas nuevas, de mostrar a la mujer desde otro lugar. Tal vez diez años atrás se la vinculaba absolutamente con la moda, la cocina y la decoración y está buena tener eso, pero también mostrar un montón de otros intereses que tenemos las mujeres. Es un programa que me gusta mucho hacer y ojalá dure mucho tiempo. 

Y, por si fuera poco, “Tengo algo para decir”¿Qué intentas transmitir en este nuevo libro?
Es un libro que empezó en mi cabeza hace más o menos tres años. Y había leído un libro, salvando las distancias, de Einstein, “Mi visión del mundo”, donde él va contando lo que opina sobre distintos temas. Tomando un poco ese espíritu, me dieron ganas de hacer algo así, obviamente desde el humor. Se terminó convirtiendo en algo más reflexivo no pierde el humor, pero estas conversaciones que voy teniendo con mi cabeza durante todos los días, las fui plasmando en distintos archivos en la computadora, junté valor y se armó el libro, una especie de diario íntimo. Es mi tercer libro, el primero fue “Entregada al ridículo”, algo más adolescente; después vino “Cosa de Minas”, que es de humor relacionado con cosas que nos pasan a las minas; y este que es más de cuarentona que quiere compartir sus experiencias. 

Después del 15 y 16 de noviembre, ¿Qué sigue para Dalia?
Ya estoy empezando a escribir el nuevo monólogo para el año que viene. La idea es hacer un show nuevo y poder estrenarlo en el 2020. Quiero seguir con la conducción y haciendo muchas cosas. Disfruto mucho de hacer reir, así que espero que con todo esto la gente esté alegre y poner mi granito de arena para que el mundo sea un lugar más alegre y más habitable.

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