:: PERSONAJES
20/12/2018

Benjamín Rojas. Convicción de artista.

Benjamín llegó al lugar de la cita pidiendo disculpas por estar llegando tarde apenas tres minutos. El sitio elegido por él fue, un lugar tranquilo, “ideal para hablar”. La charla duró más de una hora, a pesar de tener una agenda muy ocupada y a días del estreno de "Eso que nos enamora’, la película que protagoniza junto a Paula Cancio y en plena etapa de ensayos de teatro, de la obra que estrenará en enero junto a Nico Vázquez y Flor Vigna en la calle corrientes. Destinó su tiempo para charlar de todo: lo profesional, y también del momento personal que atraviesa, “uno de los más importantes de su vida”, y que según nos dice, llegó en el tiempo adecuado. Benjamín va a ser papá en enero y al parecer, esa nena, viene con muchos proyectos bajo el brazo.

Benjamín Rojas

Benjamín Rojas

Benjamín Rojas Pessi nació el 16 de abril de 1985 en La Plata. Se hizo conocido en Chiquititas y se convirtió en una estrella, incluso internacional, con Rebelde Way. Luego protagonizó series como Floricienta o Alma pirata y participó en varias películas, “Chiquititas: Rincón de Luz” y “Erreway: 4 Caminos”. También formó parte de la banda Erreway, pero su carrera no culminó con Cris Morena, etapa de que él mismo dice, “se siente orgulloso”. El actor, cantante y también compositor – hace un tiempo lanzó su primer disco “Polarizado” – fue forjando su camino apalancado en su talento y experiencia, pero también en el esfuerzo – no siempre le tocaron roles sencillos -, en la pasión y en su eterna convicción de que “la actuación es lo que más le gustó siempre”. De bajo perfil, asegura que trata de llevar una vida normal, “de ser un tipo que tiene un trabajo que resulta tener exposición”.

¿Cómo vienen los ensayos de “Una semana nada más”, la obra que se estrena en enero?
Estrenamos el 9 de enero. Es una comedia de Clement Michel. Nico Vázquez es el productor artístico asociado con Nacho Laviaguerre y Adrián Suar, que está en el Teatro Nacional. Me convocaron a través de Nico y la verdad que venimos bien, los ensayos son intensos. Es difícil hacer comedia, a veces se subestima la comedia y es difícil hacer reír.

Después de haber hecho un éxito tan grande como fue “Del otro lado de la cama”, ¿Cómo se plantan ante una nueva obra? ¿Qué expectativas tienen?
Tenemos una frase con Nico: “si logramos la mitad de éxito de El otro lado de la cama, es una fiesta”. Somos muy conscientes de que lo que se logró con esa obra es muy particular. Tuvo más de 300 mil espectadores, estuvimos tres años, ganó premios en Mar del Plata, hicimos gira por el interior, volvimos a Buenos Aires y de nuevo los números fueron descomunales y terminamos porque lo quisimos nosotros, podría haber seguido. Si le va la mitad de lo que le fue a esa obra, ya es un éxito. Más allá de eso, a la hora de trabajar, no estamos pendientes de eso. Una vez que se levanta el telón y la obra ya está andando, esperamos que le vaya bien. Ahora el objetivo es llegar al tipo de comedia que quiere Nico, que formó él en la obra anterior y por lo cual él compró esta obra, para hacer lo mismo. Es una obra totalmente distinta, pero es el mismo registro de comedia. La gente va a la obra, se ríe y lo agradece. Con la anterior obra me han dicho “gracias”, algo que nunca me había pasado, es una sensación única, me trasciende.

¿Eso tiene el teatro más que los otros formatos, la cercanía?
Es más efectivo y más inmediato, esa es la palabra. Vas llevando al público, vas sintiendo su reacción. Arriba del escenario escuchas una respiración, un suspiro, una risa, un silencio, sentís que los dejas con la garganta cerrada, todo eso el actor lo siente y lo entiende. Eso es inmediato y está buenísimo. Pero la tele también tiene cosas re lindas, vas caminando por la calle y te hablan del personaje, es más familiar, te metes más en la casa de las personas. Es re lindo también, pero es más tardío el efecto.

¿Cómo te llevas con la exposición? ¿Cómo lo fuiste viviendo en los 20 años que llevas de carrera? Tenes un perfil super bajo.
Tiene una razón el tener un perfil bajo, es el lugar donde más cómodo me siento y donde más seguro me siento. Si tengo que ponerme en el ojo de la tormenta voy a estar incómodo, no es un lugar que a mí me guste y no me agrada, no me hace ser yo. Prefiero estar en un lugar donde yo estoy cómodo que es hacer mi vida. Trato de llevar una vida normal, trato de ser un tipo que tiene un trabajo que resulta tener exposición. Cuando veo en colegas que quizás están envueltos en algún despelote, siento que jamás podría manejarlo. No soy negocio para el escándalo. Es la historia del huevo y la gallina, si alguien lo generó o se lo generaron. Es un fenómeno que está ahí, un poco todos le tiramos combustible, la prensa por un lado porque tiene que vender, los protagonistas por otro porque tienen que salir en una tapa.

¿Tu carrera nunca la necesitó?
No. Yo puedo ser un ejemplo de que se puede hacer una carrera sin quilombo. Tiene sus vaivenes. Podes tener más trabajo o menos trabajo, pero lo que no te van a sacar nunca es tranquilidad en tu vida. Eso no te lo van a quitar. Opto por eso, por ese lugar de tranquilidad.

En el momento que tuviste tu pico máximo de exposición, cuando estabas con Cris, no solo en Argentina sino en el mundo ¿Qué tanto cuesta salir de ese lugar?
Yo creo que la familia fue en mi caso un pilar clave. Toda mi vida tuve los mismos amigos de mi barrio, de La Plata, a mi familia y nunca necesité llenar huecos vacíos. Disfruté muchísimo de esa etapa mega popular en plena adolescencia, la recontra aproveché, pero después cuando se terminó no sentí un vacío porque tenía a mis amigos y a mi familia. Me di cuenta que es un trabajo en donde hay que elegir si es tu pasión o solo querés el ruido. Yo quería crecer, que sea mi pasión, mi motor, el actor por el arte en sí. Traté de ir por ese camino. Todo ese ruido del que hablamos ya no me seduce porque ya lo atravesé de chico. Me seduce mucho más que me llame Campanella para hacer una película.

¿Crees que estás realizado como actor? Más allá que sigan surgiendo proyectos y demás ¿no te siguen asociando a ese personaje de Cris Morena o ya tenes otro lugar?
No reniego de eso, para nada. Volvería a hacer el mismo camino porque estoy orgulloso de donde empecé. Parte de mi formación o de mi claridad para escaparle al escándalo es por venir de donde vengo. Si me relacionan con eso significa que me fue muy bien, yo ya avancé y me siento un actor. No reniego de ningún éxito ni de ningún fracaso, todos me dieron algo para aprender. Siento que avancé y estoy con sed de seguir aprendiendo, seguir creciendo, pero por esta línea.

¿Cómo ves que en la ficción se apropie de un montón de temas de tanta actualidad, como es la violencia de género o el aborto? ¿Crees que es importante que desde la ficción se aborde, con seriedad y con respeto?
Sin dudas. Me parece que si se cuenta con responsabilidad y transmitiendo el mensaje claro, sin banalizar, sirve. Yo tuve la suerte de que me educaron y me contaron cómo eran las cosas, que había que ser respetuoso con las mujeres, que había que cuidarse en las relaciones sexuales, que no hay que discriminar. Pero hay otra gente que no tiene esa suerte en su casa, entonces la tele es una herramienta para decir eso, para que te haga pensar. La tele es entretenimiento, pero dentro de eso te puede educar. Me parece bien que las ficciones toquen la realidad.

Estás a muy poco de ser papá. ¿Cómo te llevas con esto?
Tengo una ansiedad terrible, me desvelo. Del lado del hombre, del padre, hay una etapa que para mí es clave que es cuando hay panza y movimiento, ahí empezás a ser parte y entendes física y literalmente que hay un ser en ese cuerpo y se te abre la cabeza. Surgen miles de preguntas, cómo será, cómo crecerá.

¿En qué momento de tu vida llega? ¿Cómo lo linkeas desde el punto de vista de tu crecimiento profesional, como hombre?
En el momento justo. En ese sentido me siento preparado, no sé si apto, pero sí preparado para hacerlo. Siento que es el momento. Quizás hace un par de años atrás no lo sentía, ahora sí. Me encanta estar viviendo esto y ahora es otra historia. A partir del año que viene veré cómo juega en mi cabeza, cómo es, qué prioridades va a haber. Es un barajar y dar de nuevo. Me encanta mi carrera y siempre fui muy atento a eso, quizás el hecho de ser papá me cambia.

Tu mujer siempre te acompañó mucho ¿Qué tan importante es ella en tu vida?
Es mi casa, mi refugio, ocupa ese lugar, me apoyo en su hombro y me olvido de todo lo de afuera. Además es una mujer increíble. Estoy en ese plan de ver cómo vive el proceso del embarazo, todo lo que le pasa al cuerpo que no sé si podríamos nosotros soportarlo, no estamos ni siquiera capacitados en entender todos los detalles del cambio físico de una mujer en el embarazo. Por eso creo que hay que tener mucho cuidado con cómo se habla y cómo se refieren a distintos temas de las mujeres, el feminismo, la ley del aborto. Creo que es la mujer, nadie más, quien puede opinar, para mí, al respecto. Es antinatural que alguien más opine de eso porque es lo que pasa en el físico y en el cuerpo de una mujer. Nosotros somos parte, por supuesto, producto de un amor de dos personas, pero la naturaleza decidió que quien lo lleve adelante sea la mujer. Admiro a Martina por esta etapa. Es una chica como yo quisiera que sea la chica que está al lado mío.

Si el día de mañana tu hija te dice que quiere ser artista, actriz, empezar de muy chica como vos ¿Qué te pasa a vos con eso?
Creo que el límite es la infelicidad. Hacelo y si en algún momento sentís que sufrís o sos infeliz, hay que dejarlo porque no hace bien. Yo no tengo ningún problema con que se dedique a lo que quiera y que sea feliz. Me encantaría que sea artista, sería algo re lindo porque conozco y la puedo aconsejar, guiar y transmitir mi experiencia. Estaría un poco más perdido si decide ser abogada.


Mirá la nota completa en la edición #133 de Revista G7
Texto: Rocío Bravo
Fotos: Flor Cisneros
Make up: Laura para Perkes Gandini Studio
Locación: Presidente Bar

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