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13/11/2018

Abril Sanchez. Belleza, talento y proyección.

Con apenas 23 años, esta joven de Bahía Blanca ya participó de las series más populares de la televisión argentina. Pasó por Divina, Esperanza Mía, Simona y hoy interpreta la versión adolescente de Carla Peterson en 100 días para enamorarse. Además, el 29 de noviembre estrena Ruleta Rusa, la película de Eduardo Meneghelli que la tiene como protagonista.

Abril Sanchez

Abril Sanchez

Actriz y modelo, llegó a Buenos Aires luego de terminar el secundario para estudiar lo que había deseado desde muy chica. Se preparó con los mejores – Julio Bocca y Norman Briski son algunos de los que figuran en la lista-. Ingresó al IUNA. Pero sabe que en la carrera de actuación no siempre estás en la cima. Con los pies bien en la tierra, derrocha simpatía, simpleza y un talento que se potencia a base de trabajo, estudio y perseverancia.

Primero hablemos de tu vida y de tu carrera, sos de Bahía. ¿Cómo empezaste en la actuación?

Siempre desde muy chica me gustó lo artístico. Estudié danzas, actuación, pero a los catorce años me di cuenta de que era algo que me llenaba mucho y que era lo que quería hacer verdaderamente, ya no como un hobby. Que tenía que empezar a esforzarme para algo a futuro. Entonces empecé a formarme más a conciencia para entrar al IUNA.

¿Cómo tomaba tu familia esto? ¿Te apoyaron?

Al principio les costó, son de otro palo, y esperaban tal vez que estudie algo más tradicional. Les generaba dudas que me dedique a esta profesión que es tan difícil. Pero se fueron dando cuenta que yo estaba dejando todo, cumpleaños, salidas con amigos, me estaba formando en serio. Asi que me empezaron a apoyar mucho y a los 17 años me vine a vivir a Buenos Aires, luego de terminar el colegio, para intentar entrar al IUNA. En el primer año no pude, lo logré en el segundo.

¿Qué fue lo más difícil de tu llegada a Buenos Aires?

En ningún momento tuve esa sensación que sí tiene mucha gente que se va de su pueblo, de su ciudad. El tema de sufrir la adaptación. Yo nunca lo sufrí, siempre me gustó mucho Buenos Aires, me sentí muy cómoda. Y lo cierto es que no me costó tanto en lo que a mi profesión refiere. En mi tercer año en Buenos Aires, sin conocer a nadie, encontré mi primer trabajo, fui muy afortunada. Pero también es cierto que me esforcé muchísimo para lograrlo y me preguntaba mucho cómo llegar a lo que hoy estoy viviendo sin conocer a nadie, siendo del interior. El primer año me mataba a clases, comedia musical en Julio Bocca, clases de actuación con Norman Briski y con c toda gente que me dio un montón de herramientas. Intentaba nutrirme y vincularme con la gente para que me conozcan.

Además de actuar, estudias. ¿Cómo organizas tu rutina? ¿Por qué decidiste estudiar algo que no se vincula con la actuación?

Yo empecé a trabajar y me di cuenta de que un año tenía mucho trabajo y al otro no tenía nada. “Pasas de campeón a canillita”, dice mi papá. Por un lado, soy muy mental, necesito cierta estabilidad. Pero, además, me interesaba formarme en una carrera universitaria y seguir aprendiendo. Entonces me incliné por Administración de Empresas pensando en que el día de mañana, si emprendo algo, voy a contar con esas herramientas. Sin embargo, hoy mi prioridad es la actuación y mi trabajo.

Pasaste por Esperanza Mía, Simona, hasta llegar a 100 días para enamorarse. ¿Qué significó eso en tu carrera? ¿Cómo te llevas con la exposición y la fama?

Todavía no me cae la ficha de todo lo que estoy vivido. Soy consciente y estoy super agradecida de las oportunidades que me han dado, en productoras tan grosas y con personas tan increíbles, pero siento que estoy viviendo una vorágine casi sin darme cuenta dónde estoy. Tal vez que la gente te reconozca en la calle, tener tanto alcance en las redes, es lo más fuerte. Uno tiene que ser muy fuerte de la cabeza para llevarlo bien, para manejarlo de la mejor manera. De chica pensé que esta exposición me iba a gustar más, pero lo cierto es que me genera un poco de vergüenza. Sin embargo, entiendo que crecer en tu carrera va de la mano con el reconocimiento, la exposición y la fama.

¿Cómo te preparaste para interpretar a Carla Peterson?

Es una experiencia increíble, pero al principio me costó porque me sentía con mucha presión por estar interpretando a alguien como Carla, una actriz que me hacía reír de chica, que me encantaba. Los primeros meses sentía que no me salía con naturalidad, ahora siento que lo logré, que entendí lo que tenía que hacer. Acá no era componer un personaje, sino hacer de otra persona.

Es una serie que aborda temáticas muy fuertes, ¿cuál es tu visión sobre eso?

Está buenísimo que se traten estos temas en la tele, pero siempre y cuando se traten como lo hacen en 100 días para enamorarse. Con mucho respeto y mucha seriedad. La tele, no todos los programas, puede ser muy cruel también. En la serie, las escenas tienen un contenido y ese contenido tiene diversidad de opiniones. No se intenta lavar el cerebro, sino mostrar todas las visiones. Nada en la vida es blanco o negro. Cómo abordaron la temática del aborto fue así.

Ahora sí, Ruleta Rusa ¿Cómo te llegó la propuesta para protagonizar la película?

Me llamaron el año pasado para que haga el casting para ser protagonista de una película. Y cuando conocí al director y a quienes serían mis compañeros, no lo dudé. 

¿Qué es lo que te atrajo del personaje para aceptarlo? ¿Cómo fue hacerlo? ¿Qué fue lo más desafiante del papel?

Lo que más me gustó es que mi personaje pasa por todos los estadios, una joven de pueblo peor de una muy buena posición económica, que se enamora de alguien que no puede ser porque nuestras familias son enemigas. Y, a partir de ello, vas viendo cómo el personaje va cayendo, su estado de ánimo, su estado físico.  Lo que más me costó fue el embarazo. Seguía actuando como una niña. Actuar algo tan lejano para mí fue difícil, sobre todo por la situación compleja que vivía mi personaje.

¿Por qué la gente tendría que elegir esta película?

En las películas se muestran muchos matices en los personajes y cómo uno por amor y por ideales puede cambiar todo en su vida y tomar decisiones que jamás imaginó. La producción y las locaciones, la decadencia de los personajes, son ingredientes que hacen de esta película una muy atractiva opción para que la gente la vaya a ver.

¿Cuáles son los próximos pasos de Abril? 

En lo actoral no tengo aún proyectos, pero de cara al futuro me gustaría tener un restaurante así que seguro estudie chef el año que viene.   


Fotos: Gentileza prensa. 

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