:: PERSONAJES
02/05/2019

Shumi Gauto. Salir de la zona de confort.

Tras cinco años piloteando junto a Nicolás Artusi Su atención por favor, el programa de la noche de la Metro, se animó a dar el salto para subirse a un escenario. Un día tomó la decisión de “bajarse de un lugar de éxito, de reconocimiento y de mucha soltura” para darle espacio y visibilidad a lo que realmente le da placer en la vida: la actuación.

Shumi a días del estreno de su primera obra

Shumi a días del estreno de su primera obra

La joven, si bien estudió teatro toda su vida, no se había animado a actuar por miedo a los castings. “Me daba terror la exposición”, decía en una charla hermosa que tuvimos con ella a días del estreno de su primera obra como directora: “Vida y obra del Doctor Lipovetski”. Una obra de la que también forma parte como actriz y cuya historia es la consecuencia de un trabajo colaborativo entre varios de los alumnos de la escuela donde ella da clases. “Quienes asistan a la obra se van a encontrar con los actores del futuro”, dice Shumi, orgullosa de estar dándole espacio a un montón de actores y actrices que sienten la misma pasión que ella por esta profesión.

La obra se estrena el 5 de mayo en el teatro El grito (Costa Rica 5459) y habrá funciones todos los domingos a las 20.30hs

Contame un poco de la obra, ¿cómo surgió la idea de hacerla?
Doy clases de teatro en la Escuela de Nora Moseinco hace 5 años. Estudié teatro toda mi vida sin ejercer nunca, me recibí de directora de cine cuando terminé el colegio y ahí dejé de estudiar porque no me daba el cerebro ni el espíritu para las dos partes. Después de muchos años, decidí volver a estudiar teatro y caí en la escuela de Nora. Fue transformador porque tiene un método muy especial, alternativo a la mayoría de las escuelas de teatro. Mi vida empezó a vibrar para ese lado. Primero como actriz disfrutaba de entrenar, después hice la formación docente con ella y empecé a trabajar en la escuela y por fuera. Eso era lo que más satisfacción me estaba dando en mi vida, dar clases.

Yo doy clases a los grupos de avanzados en la escuela y tengo alumnos adolescentes que van desde que tienen 9 años y ahora tienen 19, porque es una escuela donde vas y entrenas, no es 1°, 2° o 3° año. Tenía un grupo de alumnos que son la joya de la actuación nacional. Sentí que ellos tenían que tener una obra de teatro y dije “se las hago yo”. Entonces convoqué a un par de chicos, la idea que tenía era que actuara un alumno varón que había convocado y haga de un psicoanalista con todas pacientes mujeres o algo así. La metodología de trabajo era que yo los dirigía mientras improvisaban, los filmaba y después en mi casa desgravaba y empezaba a ver lo que servía o no. Surgió de varios encuentros filmando el proyecto.

¿De qué se trata?
La obra se trata de un matrimonio de psicoanalistas, el psicoanalista tiene 19 años y la esposa creo que 24, que es la única que convoqué de mi grupo de adultos. El resto de los pacientes tienen entre 16 y 19 años, todos hacen de gente grande. Es una comedia, pero tiene un trasfondo fuerte de los tiempos que corren, que es que somete mucho a su mujer. Habían creado juntos un método de psicoanálisis muy exitoso y él se lo robó y a fuerza de manipulación la tiene medio encerrada en la casa sin ejercer. Eso está muy potente en la obra, es una tragicomedia, tiene la parte desopilante de ver chicos cantando y después tiene la parte un poco más compleja de sometimiento y abuso dentro de una familia. Es impresionante la obra. Es la primera obra grande que hago y yo actúo un personaje de empleada doméstica.

¿Cómo es eso de ser la que dirige y a la vez actuar? ¿Es la primera vez que te subís a esto desde todas las aristas, el tener que estar detrás de cada detalle?
Al principio fue muy natural todo, el hacer de multi instrumentista en el proyecto, se dio natural. Disfruto mucho escribir, que no lo sabía y en base a esas filmaciones poder sacar lo bueno, qué está vivo y qué me sirve.

¿La historia en sí es una historia creada desde cero por vos o tuviste alguna referencia?
Es una historia mía. En el afiche está puesto como creación colectiva con dramaturgia mía porque las cosas también las aportan ellos, yo de repente les digo que hagamos una ronda de auto piropos y yo digo esto me sirve y escribo en base a eso. Es un poco una creación colectiva dirigida por mí. Siento que la dirección fue hecha en la creación y ahora que hay que dirigir la puesta de todo tengo unos casilleros ganados porque algo de la dirección ya se creó en conjunto. Sí me pasa que en esta instancia de teatro, escenografía y producción,  ahí es más caótico todo y con mucho esfuerzo, los trámites son muy engorrosos, es todo a pulmón. Yo decidí hacer una inversión personal porque creo mucho en el proyecto y porque lo puedo hacer en esta etapa, apoyar al proyecto también desde ese lado y no esperar que lleguen los subsidios. Te diría que al principio fue todo muy fluido y ahora, que es la parte burocrática, y que empieza a contrarreloj, el cerebro se pone re nervioso y digo ‘mejor la estreno el año que viene’. Si algo aprendí con la poca experiencia que tengo en teatro independiente, que debo haber hecho 3 o 4 obras, es que es todo por amor al arte y es una vidriera, si uno quiere actuar tiene que tener un lugar donde la gente te pueda ver. Tener una obra de teatro en cartel es lo mejor que te puede pasar.

Imagino que para esos chicos que no han tenido la oportunidad de subirse a un escenario desde un lugar más profesional, es también una oportunidad inmensa y está buenísimo que haya gente que les de ese espacio.
Creo firmemente en eso. Quizás si uno dice ¿Quiénes actúan? Yo te digo que son unos alumnos míos y te dicen ah, es tipo una muestra de teatro. Uno tiende a categorizar las cosas. Y acá es ¿con qué te vas a encontrar? Con algo que no suele haber, es gente joven actuando de gente un poco más grande en un formato de creación colectiva, con musical y un compositor de música. Hay un montón de elementos y es toda una experiencia.

¿Cómo ves a estas nuevas generaciones en cuanto al compromiso que tienen con el trabajo diario, los ensayos, con el crear?
En la escuela van muchos chicos que trabajan de actores, hay gente de la tele que va a coachearte ahí y hay mucho de laburo en la escuela. Trabajar no quiere decir ir a la tele, puede ser hacer tu serie web y que la vea tu familia, no importa, pero hay mucho de autogestión. Si bien no hay muestra de fin de año, que estoy totalmente a favor de que no la haya porque es muy escolar, sí hay mucha arenga a la autogestión. ¿Les gusta juntarse y es da felicidad actuar juntos? Júntense, hagan una escena y llévenla a microteatro, hagan una cosa y fílmense. Muchos alumnos de la escuela graban sus cortos y estrenan en el BAFICI, hay mucho de descubrir cuál es tu propio artista. Esos chicos que tienen entre 16 y 20 años tienen mucho compromiso por su profesión y son muy volcados a eso.

Ellos crecen con una visión y proyección de que esto va a ser su vida. Tal vez en algún otro momento se pensaba estudiar esto más como un hobbie o algo lúdico.
Totalmente. Yo tengo como ese fantasma de los padres de ellos, que deben llegar a sus casas y en la mesa familiar deben decir hoy fui al ensayo de la obra, al final voy a hacer esto, tengo que poner plata para esto, re pienso que todo esto está dialogado con sus padres y siento una responsabilidad extra. Son chicos que se dedican, se forman de eso y no que quieren ser actores, son actores, viven de esto y no solo como retribución económica sino como descubrimiento personal. Hay chicos que todos los días tienen rodaje o están grabando videoclips de una banda nueva o en publicidad o bailando, todos los días se da un trabajo ligado a la actuación, es impresionante. En mi generación eso no pasaba, era un hobbie.

¿En qué momento hiciste el click y empezaste a meterte en el sombrero de la actuación?
Yo le tuve mucho miedo a la actuación porque la veía muy ligada al tema del casting y tenía mucho miedo a la exposición. Me formé mucho en teatro y había algo de la instancia del casting que no iba conmigo, sentía que no iba a ser y entonces siempre era como la eterna estudiante, por la satisfacción que me daba estudiar también. Estando en la radio, haciendo tantas entrevistas a directores, actores, lo conocí a Luciano Cáceres. Yo no sabía que él tenía una trayectoria enorme de director y le dije que si algún día hacía una audición o algo me avisara. Al mes me mandó un mail, me pasó una obra y fue él el que me dio la oportunidad. Fue re loco porque fue sin casting, lo vas a hacer vos y punto. Para mí fue mucho alivio, no me tenía que exponer a nada y alguien confió intuitivamente en mí, cosa que para mí tiene mucho de eso esta profesión.

¿Eso fue hace cuánto?
Hace tres años fue la segunda obra, te diría que la primera fue hace seis. La estrenamos en el teatro donde yo hoy estreno mi obra. Luciano siempre me dio una mano, vino a ver las cosas que yo hice, nos hicimos muy amigos y tiene muy buena onda con mi familia. Él me dio la posibilidad de tomarme esto más como profesión. Me empezó a pasar que ya no quería estar más en la radio y quería tener la noche disponible por si tenía función, quería estudiar teatro en la hora de la radio. La radio era mi oficio, pero ya no era mi pasión.

Es un montón lo que estás diciendo, después de tantos años, animarte a ese cambio.
Es tremendo, y socialmente lo que es bajarse de un lugar de éxito porque estar en Metro a la noche.

Y la comodidad.
Un lugar de éxito, de reconocimiento y de mucha soltura. Profesionalmente yo sabía hacer eso y vivir de eso. A nivel personal yo iba a terapia y decía voy a dejar de ser “Shumi la de la radio”.

¿Cómo fue eso? ¿Cuánto tiempo te llevó que eso no sea una carga y vivirlo feliz?
Fueron como dos años de sentir que tenía que estar en la radio, del horario, algo me hacía ruido y no sabía qué era para terminar de tomar la decisión. Cuando decidimos casarnos con Joaco y buscar un hijo fue como un click. Nico estaba de vacaciones y lo llamé para decirle que a la vuelta nos juntáramos a una merienda, y me dijo “pensé que me ibas a contar que vas a ser mamá y me estás diciendo que te vas del programa, no lo puedo creer”. En el momento que se lo dije a él, que era mi mayor responsabilidad y mi mayor compromiso era para con él, fue todo para la felicidad mía personal. A nivel social era ¿Cuándo volves a la radio? No sabes la cantidad de mensajes que me llegan por eso. Me gustaría contestar uno por uno y decir no saben lo bien que está resultando todo para mí. No dejo la posibilidad de volver a hacer radio, es algo que me gusta. La maternidad también trae el dosificar los horarios muchísimo y mis horarios están destinados a dar clases y a dirigir esta obra.

Pero seguís vinculada de la radio, más allá de un programa diario.
100%. Soy la voz institucional de Metro y soy locutora comercial, soy la voz del canal del diario La Nación, soy la voz del Gobierno de la Ciudad hace muchos años, trabajo para muchas marcas. Tengo un estudio en mi casa, grabo todos los días algo, la locución sigue formando parte.

A tu voz la seguimos escuchando de alguna manera. De ahora en más, te vemos arriba del escenario, abajo, atrás, en todos lados.
Totalmente. Tratando de resumir algo para que se entienda, yo trabajé siempre con los horarios muy libres, que es algo muy particular y no le pasa a todo el mundo. La locución te da una retribución económica y mucha libertad de horario. Desde muy chica trabajo y soy independiente a nivel económico y siempre dispuse de mis tiempos entonces mis deseos siempre tuvieron lugar. Leer, hacer curso de alfarería, curso de dibujo. Ahora decidí darle la prioridad de visibilizar todo eso que antes era más un hobbie. ¿Por qué no empiezo a mostrar y compartir esto? No para que sea un hit sino porque es lo que realmente me da placer ¿Cómo no voy a mostrar lo que me da placer? A ver quién vibra en la misma sintonía que yo, quién tiene ganas de vivir una experiencia similar a la mía.

Esa es la parte más complicada, pero también celebro a las personas que pueden, y de alguna manera la visibilidad y tu nombre, de trabajar tantos años en la radio, hacen que las puertas se abran de otra forma.
Estamos haciendo una nota por mi obra, no le pasa a todo el mundo. Esto también es un beneficio y la gente tiene ganas de ver, los oyentes me preguntan ¿Cuándo es? La quiero ver. Hay mucha interés por afuera de la radio, lo mismo los conductores de la radio, todos tienen sus otras pasiones.

¿Con qué se van a encontrar los que vayan a verla?
Quienes asistan a la obra se van a encontrar con los actores del futuro. Nora trabaja mucho con chicos y un poco se hizo conocida por Magazine For Fai. Ella dirigía a todos los chicos- Violeta Urtizberea, Julieta Zylberberg, Martin Slipak-, y todos salieron de la escuela. Yo vi que había toda una camada que la descose y quería darles un lugar.


Texto: Rocío Bravo
Fotos: Pamela Brunfman
Asistente de fotografía: Lucía Pérez Diez
Retoque: Nicolás Beltramino
Make Up: Abril Suliansky

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