:: UNIVERSO GAMER
01/06/2020

Programación de Videojuegos: la industria que rompe límites

Llegó la demo técnica del Unreal Engine 5 y, como en otras ocasiones, generó un impacto en espectadores y desarrolladores de videojuegos por igual. Sin embargo, esta vez no solo cautivó por lo bello de la recreación virtual de paisajes, pasillos y mazmorras, sino también por el finísimo nivel de detalle y la iluminación fotorrealista de que fue capaz en contacto con todas las superficicies del entorno. Por eso, cada vez se despeja más la duda de que los videojuegos marcan gran parte del ritmo del futuro.

Unreal Engine 2

Unreal Engine 2

Nicolás Magno, coordinador de la carrera de Diseño y Programación de Videojuegos, afirma: “La industria de los videojuegos tiene un presente enorme y un futuro que la verá en aumento. Es trabajo asegurado”.

Y es que se trata de un sector que, apoyado en la expansión y popularización de los juegos móviles. factura más que el cine y la música juntos. Para 2025, se espera que mueva más de US$300 mil millones y avance hacia otras tecnologías, tanto respecto de la Realidad Virtual y Aumentada como en las características del Cloud gaming o juego en la nube. En la Argentina, la industria obtiene US$60 millones por año y sigue creciendo poco a poco, con más del 90% de las producciones dedicado a la exportación.

Los videojuegos cuentan historias, promueven reflexiones y reciben adaptaciones del cine y las plataformas de streaming. Ello significa que nunca dejan de ser interdisciplinarios. Además, la cadena de producción ya consiguió asimilar el boom de los eSports y los títulos multijugador. Pero sus ramificaciones también incluyen las áreas de la educación, las investigaciones científicas y la gamificación en empresas, entre otras.

Por ejemplo, el destacado título Borderlands 3 incluye Borderlands Sciencie, donde, a través de un minijuego, miles de jugadores ayudan a identificar errores cometidos por el análisis computacional de los científicos encargados de estudiar los microorganismos del cuerpo humano. Por este aporte, que puede convertirse en la llave para nuevos tratamientos contra enfermedades graves, reciben recompensas para utilizar durante el juego. Pero no es el único caso que combina dos campos: Google lleva años desarrollando distintos doodles interactivos que brindan conocimiento sobre hechos científicos y artísticos; hay juegos que apuntan a reforzar los tratamientos contra el cáncer o que mejoran el entrenamiento de los cirujanos; y hasta los museos utilizan el popular Minecraft para gamificar sus experiencias y difundirlas.

Más aún: en el marco de la cuarentena a causa de la pandemia del coronavirus, los juegos tuvieron un importante papel en diversos formatos. “Diseñadores y desarrolladores contribuyen generando alivios para la gente que los esté buscando. Y como los videojuegos son espacios seguros, con penalizaciones ínfimas a comparación de la realidad, ofrecen oportunidades de aprendizaje valiosas”, señala Magno.

“Mucha gente que sufre depresión y otros trastornos recurren a este medio. Y está probado que funcionan para restablecer los niveles de dopamina en estas personas”, continúa el coordinador. Y completa: “Además, se puede contribuir desde el sector educativo (algo que ya se está haciendo en distintos sectores del país), siempre y cuando el jugador sepa que el foco es su entretenimiento”.

En este marco, el trabajo de los desarrolladores se puede dar perfectamente a distancia, pero el aprendizaje en una carrera de videojuegos necesita comunicación y contactos. “¿Para qué estudiar en vez de aprender por Internet? La respuesta es simple: no hay nadie alrededor tuyo cuando estás en tu computadora. Hacer videojuegos es un trabajo en equipo”, explica Magno.

“Como desarrolladores tenemos herramientas inigualables, solo hace falta responsabilidad para usarlas para el bien de la gente y no para aprovecharnos de ellos”, finaliza el coordinador.

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