::PERSONAJES
10/07/2018

Josefina Jolly. Vivir ilustrando.

Estudió Comunicación y luego Hotelería y Turismo. Asistió a clases de Escritura, Fotografía, e Ilustración, aunque recuerda que de pequeña el dibujo ya era una gran inquietud. Pasados los años, retomó esta curiosidad que la llevó a publicar su primer libro; como recurso a no saber abordar la cocina nace “Cocinar y dibujar”. Al tiempo, el placer de caminar la ciudad e ilustrarla dio otro de sus frutos: “313 dibujos de Buenos Aires” su segundo libro. Y así continuó aquella chica que trabajaba en la aerolínea, expresándose netamente a través del dibujo y compartiendo sus vivencias con el mundo.

Josefina Jolly

Josefina Jolly

Cuándo comenzaste a ver en el dibujo una posibilidad de vivir de ello?

Dibujaba cuando era chica, como todos los niños. Me acuerdo que me gustaba particularmente hacer dibujar a los demás. Le pedía a mis padres que dibujen y me divertía mirar cómo lo hacían. Para ellos debe haber sido una tortura porque nunca era sólo una cosa, era un gato, al lado un dinosaurio, y al lado mis primos, y después que todos estén en la pileta, nunca terminaba. Cuando crecí dejé de dibujar, lo retomé de grande cuando me anoté en un taller de dibujo de verano casi por casualidad, porque terminaba el taller de escritura al que iba y empezaba por el verano uno de dibujo.

¿En qué momentos del día dibujas? Hay lugares que te inspiren más que otros?

Mi momento para dibujar es la mañana, me levanto temprano y trato de aprovechar esas horas para hacer los dibujos que requieran más creatividad o tranquilidad. Después puedo seguir dibujando todo el día pero los mejores dibujos siempre son los primeros del día. A partir de las 10 u 11 de la noche ya directamente no puedo no puedo ni hacer una línea recta. Cuando hice las ilustraciones de los libros, tanto para “Cocinar y Dibujar”, como para “313 Dibujos de Buenos Aires” y “Beber y Dibujar”, adopté la rutina de levantarme a las 6 de la mañana para empezar a dibujar, a veces todavía de noche, y es lo mejor.

Sobre tu libro “313 dibujos de Buenos Aires” . Qué te inspira de la ciudad? Qué te impulsó a dibujarla?

Cuando estudie turismo una de los temas que abordamos fue Arquitectura de la ciudad de Buenos Aires. Esas clases me dieron las herramientas para reconocer las influencias arquitectónicas que están desparramadas, mezcladas y a veces escondidas, en los edificios de la ciudad. A partir de ahí, solo para entretenerme mientras caminaba, que a mi me encanta caminar, empecé a observar en detalle los edificios y a interesarme por la historia. Después de terminar “Cocinar y Dibujar”, un poco cansada de las recetas de cocina, empecé a dibujar edificios. Cuando ya había llenado varias libretas con bocetos de lugares de la ciudad, me enteré que mi bisabuelo había sido dibujante técnico, había llegado de España a los 8 años y se dedicó a dibujar a mano planos de edificios para estudios de arquitectos, en la era pre autocad.
A partir de ahí pude recuperar algunas de sus libretas de bocetos personales, donde hay dibujos de edificios de Buenos Aires de principios del siglo XX, hechos a mano, en lápiz o tinta negro, parecidos a los míos, pero mucho mejores. A partir de esa identificación decidí hacer un libro sobre la arquitectura de la ciudad, que se asemeje a una libreta de dibujos, como la mía y como la de mi bisabuelo.

Josefina Jolly

Intuyo por tus dos otros libros hay algo de la gastronomía que te despierta. Cómo surgió dibujar recetas?

Nació justamente de lo contrario, de no saber cocinar. Me había mudado sola, cenaba cereales directamente de la bolsa porque me daba fiaca abrir la heladera, no sabía cómo abordar la cocina. Me gustaba la comida pero no específicamente “cocinar”. Como una forma de traducir la cocina a mi lenguaje, empecé a dibujar la recetas de los platos que hacían mis amigos y familiares. A donde iba, mientras otro cocinaba, yo dibujaba los ingredientes, los pasos, tratando de crackerar el código secreto de las recetas, de la forma más simple y gráfica posible para después poder repetirlo en mi casa. No siempre me salía bien. Empecé a subir esos dibujos de recetas a instagram en 2014, y ahí nació Cocinar y Dibujar. Ahora hasta mi relación la cocina es mucho mejor.

Ilustraste un mapa enorme de Argentina. Cómo fue ese proceso?

Ahí tomé recuerdos de mis propios viajes por diferentes ciudades del país, lugares de los que me acordaba, algunos muy turísticos como las Ruinas de San Ignacio Mini en Misiones, y otros no tanto como el puente que une Viedma con Patagones. En el caso del mapa como lo hice desde mi taller, use también Google Street view que es una gran herramienta, porque me permitió plantarme por ejemplo en la plaza principal de una ciudad y mirar qué edificios hay al rededor. Así encontré cosas como el monumento a Fernando en Resistencia, Chaco, un perro vagabundo blanco muy querido e la ciudad que murió atropellado frente a la casa de gobierno, y por supuesto lo dibujé.

Josefina Jolly

Te gustaría ilustrarlo recorriendo el territorio?

Si, me encantaría viajar y hacer un libro de argentina.

Como si fuera poco, pasaste por el Teatro Colón…

Si fue una experiencia increíble! Se podría decir que dirigí una orquesta de mas de mil dibujantes. Fue una jam de dibujo en la Sala del Teatro, por el motivo del cumpleaños del edificio, y fue la más grande de la ciudad. Fue muy emocionante ver a tanta gente concentrada dibujando al mismo tiempo, se generó un ambiente muy estimulante.

Josefina Jolly Jam en el Teatro COlon

 Tenés inspiraciones? 

Me gusta viajar, me gusta mucho la cultura japonesa, lo que es comida, cine, ilustración. Me gusta mirar videos de YouTube mientras dibujo. Me inspira salir a la calle y también los materiales de dibujo, cosas como lápices nuevos o estrenar una libreta.


Foto destacada: Alamos.
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