:: PERSONAJES
14/12/2017

Erika Halvorsen. Este cuerpo es mío.

Ella puso a hablar a Eva Perón con Frida Kahlo, mostró que ser hija de Dios no es tan diferente que ser la hija de un padre cualquiera, se metió hasta la cabeza en la búsqueda de la identidad y nos hizo preguntarnos cómo habría sido vivir en una mentira por tantos años. Fue pionera en escribir un guión para una serie web en 2008, cuando aún no sabíamos de que se trataba ese misterioso formato, a través de su pluma empoderó el cuerpo de la mujer como espacio de libertad y todavia sigue librando batallas. La censuraron y solo lograron que se afirme en sus convicciones. Ella es Erika Halvorsen, dueña de letras emancipadas, libre hasta la médula, responsable de esa libertad y consciente de expresarla. ¿Porque las mujeres no podemos ser dueñas de nuestro propio cuerpo? ¿Porque sentimos culpa cuando el deseo es nuestro y no del otro? Erika nos lleva a sacarnos el chip de las instituciones que nos implantaron la culpa, la vergüenza y la docilidad y nos dice que es el momento de tomar las riendas. En una charla de hotel la escritora, directora y dramaturga nos repasa sus comienzos, su último libro llevado al cine y sus inspiraciones para darle vida a tanta independencia narrativa.

Erika Halvorsen

Erika Halvorsen

¿Cómo viviste tu infancia, tenías relación con la escritura?
No, nada que ver, vivía en el campo e iba a un colegio rural, después me crié en Río Turbio, pero cero cultura, si recuerdo cuando vivía en el campo y tenía 4 años mi hermana mayor jugaba a la maestra conmigo y me enseñaba a leer y escribir y fue lo primero que aprendí, incluso todavía no sabía ni andar en bicicleta (risas). Por eso siempre tuve una relación muy lúdica y natural con la escritura pero nunca soñé con ser escritora. Me gustaba mucho sentarme y tipear en máquinas de escribir.

¿Y cuando decidiste venir a Buenos Aires?
Bueno, allá era algo más normal cuando terminabas el colegio venirte a estudiar acá, yo sabía que quería hacer algo relacionado con la comunicación pero no sabía bien que porque no tenía las herramientas para decidir, pero empecé a hacer teatro en mi adolescencia con una profesora que llegó allá, a mi pueblo y había algo del teatro que me hizo sentir que mi vocación tenía que ver con eso, con contar historias, con lo creativo, lo artístico.

¿Qué recordás sobre tus inicios en la escritura y, particularmente, cómo comenzaste en el mundo del guión?
Yo soy del Sur de Argentina y siempre cuento que empecé escribiendo sin saber, desde la primaria escribía obras de teatro…luego, cuando vine a Capital Federal estudié Dirección de teatro en el IUNA y comencé a escribir las obras que quería dirigir, en realidad comencé siendo una Directora que escribía. Un día una Productora de televisión vino a ver una de mis obras y me ofreció presentar un proyecto, porque estaban buscando guionistas jóvenes que no vinieran de la tele, en ese momento yo tenía 26 años, así fue que escribí Amanda O para Natalia Oreiro, una serie web pensada para emitirse por Internet y dispositivos móviles.

En una época donde las series web casi no existían, es decir no eran lo que son ahora…
Exacto, de hecho durante esa época, si bien teníamos mucho contenido para celulares, estos no tenían la capacidad que tienen ahora, fue un delirio en el 2008 cuando todavía no existía la tecnología como hoy la conocemos. Así arranque en televisión, luego de ahí no paré más pero siempre como colaboradora de otros autores, hice una prueba para entrar a “Casi Angeles” y trabaje algunos años con Cris Morena, luego en Pol-Ka e hice cosas para el exterior, entre muchas otras. Una vez que entrás en la red te vas diversificando: hice desde documentales, ficciones, infanto-juvenil, adultos…de todo un poco hasta que me llamaron de “Amar despues de Amar” (ADA), un desarrollo que tenía Telefe, que en principio no se sabía mucho cómo iba a ser. Empecé a escribir los primeros libros de ADA sola porque estábamos en esa etapa de desarrollo. Ese fue un poco mi recorrido, en el medio siempre hice teatro independiente.

También hiciste Teatro por la Identidad, ¿Cómo fue esa experiencia?…
Si, las primeras obras que estrene fue en Teatro por la Identidad, presente una proyecto en un concurso y quedó mi obra para el ciclo, esa fue la primera obra que hice, se llamó Identikit y se presentó en el ND Ateneo, el protagonista era Esteban Prol. Fue bastante intuitiva porque de hecho yo todavía no escribía, si dirigía pero todavía no había escrito obras mías, entonces lo tomé un poco como una señal, después escribí otras obras más para Teatro por la Identidad como Vic y Vic, la historia de Victoria Donda y algunos monólogos. Luego empecé a estudiar Dramaturgia con Ricardo Monti quien fue mi maestro pero en paralelo estudiaba Dirección, mi carrera venía más por ese lado.
Aunque todo me fue llevando a escribir más que a dirigir, de hecho hay obras que escribo y la dirigen otros Directores, pero mi formación es teatral no es tan de cine o literatura.

¿Y qué herramientas sentís que te dió la Dirección para escribir?
Creo que el Teatro es la base de todo, para plantear una escena por ejemplo, sobre todo en formato audiovisual (cine o tele), escribo a partir de los personajes, lo mismo me pasa con la literatura, yo no vengo de la narrativa sino que me meto en el personaje y de allí cuento, a partir de ese personaje, son monólogos interiores, de hecho en mis libros uso varias voces: en El Hilo Rojo los protagonistas eran una pareja, Abril y Antón, en Desearás son dos hermanas que hablan, ahora estoy empezando a escribir un libro nuevo que es coral, son cuatro voces, siempre pienso en escribir a partir de un solo personajes pero la verdad es que necesito escuchar a otros personajes. Mi trabajo siempre tiene que ver con un personaje en un espacio ante todo, porque vengo del teatro justamente, a partir del cuerpo del actor se me arma toda la escena.

Siguiendo la línea de tus trabajos veo como todos se relacionan con temas delicados de abordar, como la pulsión, la identidad…¿Qué te impulsa a escribir sobre estas temáticas?
En principio, Teatro por la Identidad para mi fue muy inspirador, me interesaba sobre todo la mentira, esa búsqueda de la identidad y pensar en los nietos que viven en una mentira hasta ese momento, luego conocí muchos nietos que recuperaron su identidad, es algo que me conmovió y también tiene que ver con aquello que me gusta del teatro, cuando observo la vida veo el simulacro constante, siempre hay una puesta en escena, es una manera de estar en el mundo desde un punto de vista, ver un poco los hilos de todo, ni hablar ahora con lo que pasa con las noticias,los montajes… Siempre me obsesionó ver cómo se construye la mentira y el teatro es eso: la construcción de la mentira y el simulacro por excelencia, todos pagamos una entrada, hacemos de cuenta que no estamos ahí, que aquello que está pasando es verdad, entramos en esa convención alucinante y delirante, eso me atrapó del teatro, y luego ver como quedamos presos en esos simulacros entonces empiezo a sacar capas, por ejemplo, el matrimonio como simulacro, la pareja como simulacro, la familia, la sexualidad… busco historias reales que me interesan y comienzo a escarbar en esas capas, así llegue a lo femenino y lo que tiene que ver con el deseo femenino como un espacio de libertad, el cuerpo de la mujer como primer espacio político, en el sentido que no le pertenece, es decir, estamos diseñadas para el placer del otro, el alimento del otro, el negocio del otro, entonces mi búsqueda de la libertad me llevó ahí, las mujeres tomando consciencia, agarrando las riendas y gobernando sus propios cuerpos: desde el aborto, la anticoncepción, la sexualidad, la prostitución, la maternidad…
Son temas que me van interpelando, me hacen auto preguntarme cosas y la verdad es que no puedo escribir sobre algo que no me interese.

Además en tus obras las mujeres son sujetos de deseo…
Mis mujeres, mis personajes no quedan sometidas, lo que me interesa es que la mujer se conecte con su sexualidad, con su deseo y explore. Hay un tema con la sexualidad femenina que es tabú, las mujeres no tenemos eso que tienen los varones como rituales de masturbacion iniciaticos cuando son adolescentes, las mujeres en cambio no nos contamos esas cosas, no se habla de eso. La literatura erótica no es algo nuevo porque a las mujeres nos erotizan los cuentos y los relatos, quizá los varones son más visuales, el porno para mujeres tiene más que ver con el deseo, con el “cuentito”, pero si me interesa la relación de la mujer con su propia sexualidad como lugar de libertad, que la pueda vivir sin culpa porque nos metieron la culpa y la vergüenza desde chiquitas en nuestro propio cuerpo, eso me parece tremendo, que nos de pudor nuestro propio cuerpo incluso en la soledad. Creo que el cuerpo de la mujer, como territorio de nuestra libertad, todavía es un terreno que tiene que librar muchas batallas

Con respecto a tu último libro, Desearás, ¿Sentís alguna empatía con alguno de los personajes?
Con los tres femeninos,creo que la madre y las dos hermanas son potencialidades de cualquier mujer, todas podemos ser una de ellas o vamos pasando por ellas según la etapa de la vida, según de quien te enamores… De hecho fuí escribiendo el libro y el guión en paralelo y fuimos trabajando en el proceso con las actrices y hablamos mucho de eso, momentos cuando uno queda preso del otro, por ejemplo, amar es ese “enganche enfermo” con quien te genera inseguridad, todas las mujeres pasamos por esos arquetipos en algún momento. Tengo otra obra que se llama Ser ellas, en la que se genera un encuentro entre Frida Kahlo, Simone de Beauvoir y Eva Perón en la que se habla sobre ciertos arquetipos. En principio había pensado un encuentro entre Frida y Eva porque además de ser contemporáneas también estuvieron ambas postradas en un momento entonces me imaginaba una relación por cartas por ejemplo, pero quedó todo ahí, luego Anabel Cherubito me llamó con una idea donde estaban ellas dos más Simone, así fue que empecé a investigar sobre relaciones de mujeres que ellas hayan tenido en común y encontré a Aurora Venturini, quien fue colaboradora de Evita y después fue huésped en París de Simone de Beauvoir, cuando se fue exiliada por la Revolución Libertadora. Así comencé a encontrar puntos en común a través de otras mujeres, María Felix quien se dice que tomó un té con Eva y la relación que aquella tuvo con Frida y Diego. Comencé haciéndolas hablar pero luego tuve la necesidad de interpelarlas, bajarlas del “bronce” y preguntarles cosas desde la actualidad, ¿qué tan libre era Eva, era libre o era una esposa sumisa que pedía toda la gloria para su marido? ¿que pasión era aquella de Frida por Diego y porque sufrir tanto por ese amor tan nocivo?
En Desearás hablo mucho de esa asociación del amor con el sufrimiento, a través del personaje de Ofelia por ejemplo, una mujer que logró una “estabilidad” con alguien que parece sano y calmo y sin embargo hay algo que le tira…”le tira el rock” (risas), ¿se pueden reprimir esas pulsiones, esos sentimientos? ¿hacia dónde te llevan?
En el Hilo Rojo lo aborde desde el tema de la infidelidad con un amor del pasado que quedó pendiente, ¿que pasa cuando ya tenes tu vida armada y sos feliz pero reaparece ese alguien? ¿lo reprimis porque tenes que ser fiel? ¿fiel a quien, al otro, a vos? Ese tipo de preguntas son las que me interesan porque creo que son lugares que la mujer no nos habilitamos, el hombre en ese sentido tiene más libertades.

La particularidad de Desearás es que sucede en una época donde todo era más tabú, en los años 70…
Si, mas que nada fue una propuesta estética de Diego Kaplan, el Director y nos interesó ese momento que luego queda trunco, época pre-dictadura, una adolescencia marcada por el hito de la invención de la pastillas anticonceptiva, época donde la “mugre” familiar se metía debajo de la alfombra, mujeres que quedaban muy presas de los hombres y si no tenían marido a cierta edad quedaban en el limbo. En Desearás representó un matriarcado en el que quedan sin rumbo luego de la muerte de la figura paterna y la madre de estas hermanas lo único que quiere es “ubicarlas”, por otro lado, una relación con la sexualidad más libre porque no existía el flagelo del SIDA, había mucha ingenuidad y estas hermanas se lanzan a experimentar sin “herramientas para amar” y con una madre disfuncional que las empuja a esa experimentación, de allí se generan esos dos efectos opuestos que a la vez son complementarios: el miedo o rechazo por parte de una de las hermanas que no se anima a vivir esas experiencias y el deseo incontenible de la otra que vive como un “caballo desbocado”, aquella que se inmola por el sistema, la amante. De hecho hay matrimonios que funcionan en esa dinámica porque hay una amante que es como “el tacho de basura” del matrimonio y que a la vez mantiene viva a la pareja. Me interesa el lugar de la mujer que estigmatiza a esa amante usando palabras como “la robamaridos” mientras los hombres quedan totalmente impolutos frente a la sexualidad femenina, trato de echar luz sobre eso y ver los matices que hay en esas relaciones.

¿Cuando tu guión pasa a formatos audiovisuales participas del proceso, por ejemplo de elección de personajes?
En televisión siempre hay un equipo de casting entonces siempre te enteras después, salvo que la historias se piensen directamente para las figuras como el caso de Amanda O. En el caso de Desearás si fue bastante charlado y el proceso fue en conjunto con el Productor y el Director, pero siempre la decisión era del Director. Yo siempre voy tratando de buscar lugares de libertad, lo que me dan los libros ahora es la libertad máxima, son directos, los escribo y el lector se lo imagina, es otra relacion, de mas libertad que también es una responsabilidad, por eso Desearás es tan fuerte, de hecho el INCAA la censuró, dijo según sus palabras que tenía escenas “aberrantes” y la prohibieron para menores de 18 años, algo que me sorprendió mucho, pero bueno yo fuí consciente que tenía que ser libre, sino no le encuentro sentido a escribir un libro. Lo que sí creo es que el fallo fue bastante machista, porque en otros materiales no se censura la violencia ni escenas de prostitución, cuando la mujer es sometida no es aberrante pero si es la mujer la que tiene el deseo la censuran…

¿Cómo ves hoy a la industria editorial?
Hoy cuesta mucho que la gente lea, estamos rodeados de gran cantidad de información y tenemos mucha distracción alrededor, todo el tiempo estamos viendo demasiada información, mucho ruido. Yo tuve la suerte de tener mis dos libros en el ranking de los más vendidos pero es una locura, por otro lado se lanzan muchos libros por mes, estamos saturados de información, lo bueno es que el ser humano quiere que le cuenten historias y nosotros queremos contarlas, por más tecnología que tengas o nuevos formatos que aparezcan lo que prima es que hay una persona queriendo contar una historia, eso es esperanzador.

Me comentaste que estás en un proyecto nuevo, ¿se puede adelantar algo?
En televisión estoy escribiendo con Gonzalo De María que es con quien escribimos ADDA y Telefé apuesta a nuestra dupla, en principio estamos pensando una nueva historia, luego se verá dónde, cómo y con quien saldrá a la luz. Lo realmente bueno es que Telefé apuesta a que sea buena la historia entonces nos dá tiempo para escribir, como nos pasó con ADDA. Esa manera de trabajar esta buena porque habla de querer poner los productos argentinos a nivel del mercado internacional, ADDA incluso se vendió a muchos países. En este nuevo paradigma de trabajo lo que gana siempre es el producto, la calidad de la historia y lo que se verá en pantalla.

Hoy día es complicado que una productora apueste por una ficción argentina, ¿cómo ves ese espacio?
Si, eso tiene que ser una política pública, porque sino de verdad vamos a ver solo latas brasileñas o turcas porque salen muy baratas, la única manera que haya una industria nacional es que haya una política pública que la respalde y la regularice. Hoy es un tema muy sensible, en cualquier momento nos quedamos sin producción naciona

¿Y con respecto a nuevos espacios independientes que se forman en contraste de grandes medios?
Lo que está bueno como te comentaba es esa pulsión de contar historias, desde un Youtuber que está en su cuarto frente a su computadora por ejemplo, después hay que ver cómo se monetariza eso y como se crea audiencia, ni hablar lo que está pasando con el cine, con Netflix y todas las plataformas que hay es muy difícil que la gente vaya al cine, entonces cada industria se tiene que repensar, el cine tiene que brindar una experiencia que no te la de un celular, esos son los desafíos que uno tiene que pensar como creador o realizador para que valga la pena el esfuerzo de ir a la sala del cine.


PH: Juan Pablo Soler
Make-up: Eugenia Liberati para Perkes-Gandini Studio
Styling: Denise Romano
Agradecimiento: Hotel Tango Buenos Aires

Búsqueda