:: BRúJULA
24/09/2019

El vestido de oro, ¿Puede el amor cicatrizar las heridas?

La obra es un grito de justicia que toca temas como la identidad y le herencia, y genera conciencia sobre uno de los hechos más oscuros de la humanidad.

El vestido de oro

El vestido de oro

Hay una herida abierta en el corazón del pueblo armenio: Entre el año 1915 y 1923 se estima que un millón y medio de armenios fueron exterminados por el estado de Turquía. Otros miles se vieron obligados a abandonar su tierra de origen debido al genocidio al que el imperio otomano los sometió durante y posteriormente a la primera guerra mundial. 

En esta tragedia se inspira la obra “El vestido de oro” dirigida por Marcelo Zitelli que cuenta la historia de amor entre la encargada de un restaurante argentina de origen armenio y un chef turco. Este romance se verá estorbado por los padres de ambos que representan las respectivas posturas de sus países de origen sobre el genocidio: El pedido de justicia armenio y el negacionismo turco.

Además,en la pareja encarnada por los actores Fernando Arsenian y Muriel Rebori  Mahdjoubian las tensiones y obstáculos relacionados al los orígenes de sus familias se verán plasmadas en escena.

La obra no sólo denuncia las atrocidades cometidas contra los armenios, sino también  menciona las injusticias presentes en la Turquía moderna, cumpliendo así una función universal de denuncia contra las injusticias y las persecuciones políticas que tanto mal le han causado al mundo a lo largo de su historia.

Con inspiración en las tragedias griegas y en el clásico de Shakespeare “Romeo y Julieta”, la dramaturgia de Ana María Boerr es dinámica y cotidiana, muy divertida a ratos y profundamente triste cuando así se requiere.

“El vestido de oro” es una experiencia fuerte, educativa, entretenida y sobre todas las cosas emotiva, porque resulta imposible no contagiarse por la sensación de desolación e impotencia que transmiten los protagonistas al habitar un mundo donde el odio puede ser más fuerte que el amor,donde no hay diálogo ni perdón y poco pueden hacer estos personajes ante esto.

Buenas actuaciones y ambientación, diálogos reales y un mensaje fuerte y conmovedor son los ingredientes que hacen de  “El vestido de oro” algo plenamente disfrutable para quienes saben escuchar un grito tan numeroso y a las vez tan ahogado.

Más información http://www.elmetodokairos.com.ar

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