:: PERSONAJES
20/10/2016

Coqui Borelli. De albañil a empresario

Jorge Alexis Borelli -“Coqui Borelli”- es uno de los dueños del reconocido restaurante Páru Inkas Sushi & Grill. Sin embargo, en su juventud trabajó en varios rubros para ganarse la vida.

Coqui Borelli

Coqui Borelli

¿Por qué un Licenciado en Administración se dedica a la gastronomía?
De chico hice de todo, fui albañil, repartidor de muebles, vendedor de cable puerta a puerta y verdulero, entre otras cosas. Formalmente, empecé a trabajar en compañías multinacionales de alimentos como Molinos y Kellogg’s, en el área comercial, y tuve una carrera bastante larga en CCU. En un momento en el que yo ya estaba con ganas de hacer algo por mi cuenta, me derivan a Mendoza como gerente regional de Cuyo y Patagonia. Sabía que la vida corporativa no era lo mío, que solamente era un medio para formarme, y en ese viaje, me vinculé mucho con clientes que tenían que ver con la gastronomía, como bares, boliches y algunos restaurantes. Como yo tenía a mi cargo la venta de cervezas, los “amigos” aparecían por todos lados, entonces ahí empecé a ver algunas opciones, ya con la decisión de retirarme del mundo de las empresas.

¿Con quién armaste este negocio?
Con Marcelo CALO, uno de mis socios actuales. Él tampoco era gastronómico, es Contador Público, con perfil financiero y administrativo. En ese momento, él estaba con una exportadora de pescados con su padre, y evidentemente también quería correrse de eso. De entrada nos fue muy bien porque conocíamos mucha gente, pero luego esto se diluyó porque ningún restaurante vive de tus amigos y conocidos, de hecho, este pensamiento es el gran error que cometemos la mayoría de los que nos metemos en gastronomía, pensamos que tenemos un millón de amigos y que con eso alcanza para llenar el lugar por años. ¡Gran error!
Cuando me voy de la empresa, empezamos a consolidar este restaurant y a ver qué hacíamos. Con un restaurant solo no alcanzaba para que viviéramos los dos.
Y como yo soy bastante inquieto y me gusta probar, al año compramos una parrilla en Nicaragua y Humboldt y abrimos un segundo restaurant, que lo llamamos Cava 71.

¿Cómo se llevaban ustedes con la cocina? ¿A vos te gusta cocinar?
No, no tengo ni idea, pasaron 10 años y sigo sin saber cocinar. Podría aprender, pero desde hace una década que no como en mi casa, así que no tengo la necesidad de aprender.
Lo que me gusta de nosotros es que tenemos una visión de clientes, esto nos hace mirar mucho más el servicio, y disfrutar desde otro lado los platos, no tenemos el ojo de un chef, somos empresarios, buscamos que el cliente se sienta a gusto. La cocina se la dejamos a los que saben del tema.


Fotos: Florencia Cisneros

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