:: BRúJULA
04/11/2019

Buenos Aires brilló en La Noche de los Museos

Julio Le Parc utilizó por primera vez la técnica mapping para proyectar una gran cantidad de obras y de efectos en uno de los mayores emblemas porteños. En La Usina también de vivió una noche de música y arte.

La Noche de de los Museos

La Noche de de los Museos

En el marco de “La Noche de los Museos”, el gran artista cinético Julio Le Parc fue el gran protagonista de uno de los momentos más destacados de la jornada: hizo brillar al Obelisco con sus obras a través de la técnica mapping. El show, organizado por el Ministerio de Cultura de la la Ciudad, comenzó a las 21 hs bajo la dirección artística de Yamil Le Parc y siguió proyectado en loop en el reconocido emblema porteño hasta las 2 am.

El espectáculo musicalizado con piezas de Bach, Piazzolla, Troilo, Paco de Lucía, Beethoven, entre otros, emocionó al público y fue una de las grandes propuestas del circuito: el artista pudo, a los 91 años, tras su larga trayectoria internacional dedicada a la creación, la luz y el movimiento, proyectar por primera vez una gran cantidad de obras y efectos a través de un mapping, que estuvo a cargo del Atelier Le Parc en colaboración con UNIDIGITAL.

“El Obelisco por Julio Le Parc” fue un hito cultural inédito en el espacio público. La obra del artista brilló en la edición número 16 de la Noche de los Museos. Por allí pasaron, de hecho, más de 30.000 personas. Emocionado, Le Parc siguió el espectáculo de cerca, junto a su hijo Yamil Le Parc, y el ministro de Cultura porteño Enrique Avogadro.

Julio Le Parc destacó: “En esta ocasión, al estar en contacto directo con la gente, he recibido un enorme cariño de parte del público. Y espero que a través de estas imágenes, ellos también reciban algo de cariño y de ternura de mí”. Además, el artista leyó un texto dedicado en el que describió al Obelisco como “un faro de recuerdos, torre alta testigo de nuestro pasado reciente, lo mejor de mí será recibido por tí”, dijo ante un público que estalló en aplausos.

Por su parte, el ministro de cultura de la Ciudad Enrique Avogadro resaltó: “Estamos felices de llenar con arte el espacio público, de convertir la ciudad en un gran centro cultural, y nos sentimos orgullosos de ser parte de este homenaje a Julio Le Parc, un representante internacional de nuestro arte. Durante este año se le brindó homenaje en diversos espacios de la Ciudad y ahora el Obelisco se vistió con sus obras, donde los vecinos han podido acercarse de manera directa y conocerlas en profundidad. Sentimos una gran alegría porque diversos ecosistemas artísticos se han coordinado para vivir una jornada nocturna única, repleta de propuestas de calidad”.

En una noche que invitó a pasear, las calles se colmaron de vecinos: más de 1.100.000 personas disfrutaron de la 16º edición de La Noche de los Museos en la Ciudad, en un encuentro cultural de vecinos y turistas, que aprovecharon que los espacios culturales públicos y privados que abrieron sus puertas con horario extendido y programación especial.

La obras de Julio Le Parc también pudieron verse en el Museo Nacional de Bellas Artes, en donde la muestra “Transición Buenos Aires-París (1955-1959)” repasa el desarrollo artístico, estético y conceptual de una figura clave del arte internacional. En el CCK, la gran exhibición retrospectiva que recorre su producción desde las primeras obras realizadas en la Argentina, tuvo una gran convocatoria y seguirá abierta al público hasta el 18 de noviembre. Y en pleno microcentro porteño, expuesta en la Torre Galicia, la obra de Julio Le Parc “Sphère Acier Miroir”, también formó parte del circuito de “La Noche de los Museos”; en la entidad que por primera vez participó de este clásico de la cultura.

“El Obelisco por Julio Le Parc” forma parte de las actividades públicas que se vienen llevando adelante en la calle Corrientes por el Gobierno de la Ciudad para estimular la gran vida cultural de Buenos Aires. Fue la síntesis perfecta del homenaje nacional “Julio Le Parc-Un visionario”, y llevó la obra del gran artista argentino a lo más alto, proyectándola en uno de los mayores emblemas porteños.

La noche en La Usina

Otro de los lugares de gran convocatoria fue la Usina del Arte frente a la cual se proyectaba en pantalla gigante un documental y una artista pintaba una de la puerta por la que todos los días ingresan los trabajadores que da a la calle Caffarena.

En este lugar, muchas familias participaban junto a sus hijos de talleres de pintura, collages y lectura, y una larga fila de gente esperaba ver “Vanitas Virtual”, la exposición más grande de la artista Elisa Insua hasta el momento -y la primera en un espacio público porteño – que se inauguró esta noche y reflexiona sobre el concepto de vanidad en la era de las redes sociales.

Además, el colectivo de artistas argentinas En Foco presentó una exhibición fotográfica de hielos y glaciares, con la mirada puesta en el futuro del medio ambiente frente al avance del hombre.

La Confitería del Molino, frente al Congreso Nacional, fue otro de los lugares más visitados por el público, ya que al igual que el año pasado puede visitarse de manera excepcional porque está en proceso de restauración.

 

En tanto, el Museo Nacional de Bellas Artes abrió en esta ocasión al público las salas que albergan la colección permanente y las exposiciones temporarias “Julio Le Parc. Transición Buenos Aires-París (1955-1959)”, “César Paternosto: la mirada excéntrica”, “Poesía Brossa” y la muestra de fotografía contemporánea “Formas de desmesura”, en su último día de exhibición.

Hasta las 3 de la madrugada hubo breves charlas a cargo del personal de las distintas áreas para dar a conocer el trabajo que se realiza día a día en la institución, desde la adquisición de obras de arte, la verificación de procedencia, el montaje, la restauración o los secretos de la biblioteca.

El Bellas Artes fue escenario además de una protesta, donde los trabajadores a través de una volanteada denunciaron que “aunque el Museo recibe premios por su gestión muchos de los trabajadores siguen precarizados”.

El Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco y la Embajada de México realizaron una ofrenda monumental para celebrar el Día de Muertos; allí el público comió el auténtico pan de muertos, beber en honor a ellos y rendir tributo a grandes personalidades de la cultura.

A su vez, durante toda la noche los asistentes subieron a los simuladores situados en la explanada del Paseo del Bajo para vivir una experiencia 360 con toda la familia, donde se pudieron sacar fotos en el Paseo del Bajo, realizaron dibujos en tres dimensiones y participaron del taller de collage.

Los vecinos vivieron una noche emotiva a bordo de los antiguos coches de la Línea A

El Subte se llenó de emoción: sorpresas, risas, fotos y muchos recuerdos en una jornada para el recuerdo. Durante la Noche de los Museos, los vecinos viajaron un ratito al pasado porque Subterráneos de Buenos Aires S.E. (SBASE) los invitó a pasear a bordo de los antiguos coches La Brugeoise, que circularon durante casi 100 años en la Línea A.

Con atención y muchas selfies, los usuarios siguieron a los guías que revivieron, a lo largo de los tres viajes entre las estaciones Perú y Primera Junta, la historia de las formaciones. Algunos pasajeros, hasta se animaron a intervenir con anécdotas de otras décadas cuando los trenes aún estaban circulando. 

En total, se inscribieron más de 4 mil vecinos y 270 fueron sorteados para viajar en los coches declarados Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires por la Legislatura porteña en 2013.

Además, gracias a la participación de la Asociación Amigos del Tranvía, más de mil personas pudieron subirse a una “bruja” en el Taller Polvorín, en Caballito. Con más de 100 años, es el taller ferroviario más antiguo de la red. Fue construido en 1914 por la Compañía de Tranvías Anglo–Argentina para reparar los coches de la actual Línea A (inaugurada el 1° de diciembre de 1913). En la actualidad se conservan allí rieles, herramientas y maquinarias originales.

Esta actividad fue impulsada junto al Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte y Participación Ciudadana, para que los nostálgicos puedan vivir una experiencia única, con shows musicales y mucha emoción. En las ediciones de 2017, se inscribieron más de 13 mil vecinos.

Búsqueda