:: BRúJULA
25/01/2019

Solomía. La armonía perfecta entre lo clásico y lo moderno.

Ubicado en una esquina tranquila del barrio de Núñez, este lugar fusiona la clásica parrilla argentina con una carta a la vanguardia en cortes de carne con hueso, ofreciendo un servicio de calidad en un ambiente moderno pero sin pretensiones, ideal para disfrutar almuerzos y cenas en familia o con amigos.

Solomia

Solomia

Uno de los últimos viernes del año pasado fuimos a Solomía. La esquina de Quesada y Arribeños, en el barrio de Núñez, vestía de luces que celebraban encuentros, balances de año y buenos deseos para un nuevo año. Decenas de familias y grupos de amigos reunidos para despedir un 2018 y aguardar por un 2019 de buena vibra para todos. 

Solomía nació en el 2004 y se instaló como una de las primeras parrillas de la zona, cuando aún el barrio no había experimentado su apogeo.  La fórmula del éxito siempre fue sin dudas su fusión armoniosa y prolija entre lo clásico y lo moderno.  Revestida con mesas de madera y una iluminación cálida, su sector en la vereda invita a disfrutar de almuerzos y cenas en esta esquina tranquila del barrio de Núñez.  Una puerta blanca como de establo, da la bienvenida al interior del salón donde mozos de oficio reciben a los comensales para una atención personalizada.  Su decoración, moderna pero sin pretensiones, se destaca con una gran pared de ladrillo pintada de blanco, columnas por aquí y allá que enmarcan el ambiente y lámparas tipo macetas colgantes con plantas y bombitas cálidas que caen y crean un ambiente familiar e íntimo.  Sobre la parrilla, en una esquina del salón, pueden verse que desfilan troncos de leña, utilizados junto con carbón, para realizar la cocción de sus carnes, lo que les aporta un sabor ahumado especial.

Solomía fusiona a la perfección el encanto de lo clásico con lo moderno, concepto que se ve reflejado en su nueva carta  con opciones clásicas de la parrilla Argentina y nuevas propuestas a la vanguardia con las últimas tendencias mundiales en cortes de carne.

Para comenzar, nos animamos a la provoleta completa con jamón, tomate y morrón ($215), pero también podes probar simple ($195), o la Solomía con rucula, tomates secos y panceta ($230), el Chori-Chipa (choripan con pan de queso $120) o la porción de Salchicha parrillera ($115). En platos principales la variedad es enorme. Por un lado, los clásicos como Entraña $310, Asado especial del centro $390 u Ojo Uruguayo (para compartir) a $560. Pero también podes elegir entre los Cortes Especiales,  con opciones como STK Prime Burger, blend especial de 220gr, pan de queso, cheddar, bacon y papas bastón $320; Cowboy Steak, 500gr de ojo de bife con hueso $470; Porterhouse Steak para compartir, 800 gr de  T-Bone  (lomo y bife con hueso) a $730 o Tomahawk Ribsteak, costilla de 1,5kg con forma de hacha, también para compatir, a $790. Nosotros elegimos el T-Bone. ¡Excelente!

Esta vez, acompañamos con unas fritas ($125), pero también podes ir con unos Chips Solomía con salsa de mostaza $120, Papa Solomía rellena con queso crema, verdeo, mozzarella y panceta $120, y Batata, Papa o Calabaza al plomo $110 cada una, entre otros.

Para culminar la noche, los dulces son un paraíso culinario para los más golosos.  Probamos el famoso Mongo Cookie, una gigante galleta oreo rellena de helado de crema americana bañada en crema de dulce de leche y Charlotte para compartir que nos dejó sin aliento ($240). También se lleva todos los aplausos la Chocotorta Paradise con helado de crema americana y salsa crema de dulce de leche ($200).

Para maridar su propuesta, cuenta con cerveza Andes en sus tres variedades: roja, negra y rubia, y una carta de vinos con variedad de etiquetas. Elegimos un tinto Nicasia Red Blend.


Web:  http://www.solomia.com.ar/
Instagram:  @solomiaparrilla

 

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