No hace falta inventar nada para cambiar todo

Cuando sentimos que está todo inventado, que no hay nada nuevo por crearse, algo puede llegar y revolucionar nuestras vidas. 

Cuenta una leyenda urbana que en 1899 el director de la Oficina de Patentes de los Estados Unidos renunció a su cargo y recomendó cerrar dicha oficina porque pensaba que todo lo que podía ser inventado ya había sido inventado. Es probable, pero lo que no puede negarse es que la capacidad de innovar no se terminará nunca. Aún hay quienes deciden cruzar el umbral y dar un salto al vacío para intentar revolucionar la vida de muchas personas. 

Las cosas no surgen de la nada. En general, como “todo ya está inventado”, la creatividad está en sumar muchas cosas para darle vida a algo mucho mejor. Algo que revolucione nuestras vidas. Que trascienda. 

Alguien sumó el correo e internet y nació el email. El Smartphone tampoco surgió de la nada. Fue la suma de muchas partes: internet, aplicaciones, cámara de fotos, calculadora.

La danza y las artes marciales dieron vida al capoeira. Las zapatillas y las rueditas, a los rollers. De la pelota y la mesa, nació el metegol. El keytar también es resultado de la unión de dos cosas: teclado y guitarra. 

Alguien sumó WiFi y motor turbo y surgió el Nuevo Onix. 

Para vos, ¿cuál es la suma que cambió todo?

 

Leé, escuchá y disfrutá la nota completa en la Edición #140 de la Revista G7

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