:: PERSONAJES
15/08/2017

Miss Bolivia. En la trinchera de la canción

“No es un pecado moverse en el sistema, el pecado es dormirte y que este te fagocite”. Paz Ferreyra siempre fue una militante aguerrida, una hija de la contracultura, una mujer barrial, Paz siempre tuvo mucho para decir y el nacimiento de su seudónimo Miss Bolivia la ayudó a convertir en canciones aquella lucha. LLegamos a Sony y los saludos se mezclan con chistes sobre su presencia en el programa de Mirtha Legrand, ella nos explica que de eso se trata, de usar las herramientas que te dá el sistema para contraculturiar y dialogar con esa otredad, hablarle a gente que no piensa igual y patear el tablero. Nos anima su discurso paciente y su potencia para decir lo que hay que decir, sin frases hechas ni clichés, con empoderamiento y poniendo el cuerpo ahí: en la trinchera de las palabras.

Miss Bolivia

Miss Bolivia

¿Quién era Paz antes de ser Miss Bolivia?
Vengo de un recorrido bastante ecléctico porque tengo mis décadas –risas- ¿quién era Paz? –se repregunta-. Yo creo que era lo mismo que Miss Bolivia pero sin canciones, no siento que se haya generado un cambio o un antes y un después, sino que muchas características mías, de mi personalidad, de mis inquietudes, militancias y mis luchas, las fui llevando siempre a todos los espacios que transité, como fueron: diferentes esferas de lo profesional, lo académico, la Universidad, después se agregó esta nueva ocupación, este nuevo lugar de tránsito donde pude allí agregarle un nuevo soporte a lo que tenía que decir, ya venía escribiendo hacía bastante, reflexionando, dando clases, siempre estudiosa y re nerd. Si bien la joda me encanta, había momentos, como algunos sábados a la noche, que me quedaba leyendo a Deleuze en vez de salir al baile, era una rareza. Entonces, lo que pasó es que se agregó esto de la música que empezó como hobbie y luego si como ocupación de cabecera y la música me dio la oportunidad de volcar todas estas reflexiones, preguntas y cosas para decir en este nuevo formato de texto musicalizado –por decirlo de alguna forma-

De algún modo lo teórico se volvió práctico…
Sí, yo creo que sí, me cuesta mucho pensar en la teoría sin práctica y al revés, cuando hablo de sobre la metáfora “que el audio pegue con el video” tiene que ver con que la teoría pegue con la práctica en la medida posible, a veces me sale mejor, a veces peor, pero mi intención y mi buena voluntad la trato de dirigir ahí y todo el tiempo lo voy ajustando porque es un poco ensayo y error, pero la música es un soporte privilegiado porque además de permitirte transmitir texto y preguntas, también te permite generar placer en el otro y ese placer tiene que ver con lo estético más que con el contenido per sè, entonces cuando le agregas una estética que genere placer a ciertas personas eso ya es un facilitador.

¿Y qué crees que generás a quienes te escuchan?
Te puedo decir que es lo que yo quiero generar, y creo que sucede cada vez un poquito más, yo quiero generar preguntas, me gusta pensar en la idea de alguien escuchando mi disco y que le genere una pregunta, eso para mi ya es un montón, porque en realidad también vengo a patear un poco el tablero con algunas cosas, cuestionar y generar algunos interrogantes incómodos a lo establecido y eso además genera resistencias. Entonces, puede ser que genere preguntas, resistencias al cambio, muchas veces odio hacia la otredad, cuando uno dice ciertas cosas ante alguien que quizá no tiene la oxigenación para permitirse que, por las fisuras, salgan nuevas preguntas para reformular esquemas, y parte de mi militancia tiene que ver con poner el cuerpo ahí.

Que importante este lugar, el de las fisuras dentro de un sistema…
Yo creo que las fisuras son los lugares privilegiados desde donde el cambio se motoriza, es un artificio pensar que podríamos hacer cuestionamientos críticos o algún tipo de revolución por fuera del sistema, porque no existe un “fuera del sistema”. Creo que muchas veces por un esmero a no pertenecer al sistema gastamos un montón de energía y esterilizamos oportunidades donde está la fisura del sistema y creo que desde ahí, desde aceptar que estamos todas y todos en el sistema se pueden generar cambios. Yo estoy aquí, ahora, en este lugar, corta la bocha, ¿que puedo hacer con esta herramientas? ¿qué herramientas tengo? ahora un poco de visibilidad, ¿pegué un hit?, ¿un disco nuevo?, ¿me invitó Mirta Legrand? Eso es visibilidad, poder de difusión, de comunicación y voy a difundir esto, “nos vimo’”. Ahí está la trinchera, porque afuera del sistema ya estamos todos los que pensamos de una manera, sin embargo aquello sirve para interlocutar con otra gente que no piensa igual.

Entonces ¿Cómo es ser una figura de la contracultura urbana que utiliza herramientas del sistema para hacerla dialogar?
Creo que esto de cierta visibilidad o del poder que tiene el arte en sí mismo, de poder comunicar con mucha potencia, te da herramientas que te “empoderan” y así utilizar eso, de forma independiente, como una de las herramientas de lo mainstream, no importa si venís del off, del under o hacia donde vas. Es momento de dejar un poco en offside este tipo de mitologías donde está todo re polarizado: ¿mainstream o under? Simplemente es aceptar que no es un pecado moverse en el sistema, el pecado es dormirte y que este te fagocite, pero si estás alerta y utilizas las herramientas que te brinda para “contraculturiar”me parece que es válido.

Volviendo a tu carrera académica, sos Psicóloga, fuiste docente en UBA en la cátedra de Problemas Antropológicos de la Psicología…
Si, y tengo un Posgrado en el CONICET en Medicina Ayurveda -medicina de la India- En mi que Tesis investigué sobre la utilización de plantas medicinales y ciertas herramientas del Yoga para el abordaje de los trastornos de pánico, eso es lo que me interesó de lo ayurvédico y de las herramientas del Yoga, además fuí profesora de Ashtanga Yoga varios años. Creo que en una de las cosas donde se vé el abuso del sistema es con los psicofármacos y ciertas manipulaciones psicológicas individuales y colectivas que se generan desde la industria farmacéutica, por no disponer de tiempo para hacer otras prácticas más emancipatorias, hay otras herramientas más interesantes e inocuas… por eso me pareció un gesto de resistencia. Hay varias prescripciones como la utilización cannabica, la penalización del aborto…que son armas de control social de las que el Estado hace uso y abuso pero la población está siendo cada vez más fuerte y empoderada para decir “no”.

¿Cuando pensaste que tenías que dedicarte a la música?
El proyecto Miss Bolivia en noviembre cumple diez años, los últimos años, antes de Miss Bolivia, me dediqué a estudiar batería y tocar, esa era mi performance musical más asidua, pero hace una década empezó a bajar la información musical formateada de otra manera, ya no percusiva sino también con texto, con palabras. Entonces, comenzó algo diferente de mi inspiración, era amateur, autodidacta, por ensayo y error, era un hobbie, pero tenía mucho para contar y no me había percatado que pudiera ser placentero para otras personas que yo cuente las cosas así, ya no a través de papers, notas o artículos sino también a través de canciones donde se desornamentaba el discurso, se hacía accesible y directo y, prácticamente podía narrar lo mismo. Así fue que de manera “hobbie”, dos o tres años después se empezó a generar una dinámica donde me empezó a pedir cada vez más tiempo, disponibilidad, imágen, RAM mental y comenzó a competir con el resto de las ocupaciones, fue costoso y doloroso porque no me daban las horas del día y yo realmente quería hacerlo y empezaba a sentir “lo otro” como una obligación, siempre trato de ser re justa y fiel con migo misma y si hay algo que me la baja, “ya no”. Luego pasó algo fortuito, me quedé sin laburo, entonces esa porción de tiempo/energía quedó vacante y me repregunte ¿busco trabajo de lo mismo o le doy la oportunidad a esto que tanto me gusta?. Así lo decidí, me prometí a mi misma que iba a hacer una prueba, esa bisagra me tomó un año para estabilizarme, y en un año y medio grabe mi primer disco de forma profesional, -una vez que lo terminé comencé a trabajar con mi productor, Guillermo Beresñac- y nos contactó un sello, ahí comercializamos ese master. Fue buenísimo y aprendí mucho sobre cómo se trabajaba corporativamente en la música.
Luego vino el disco MIAU, donde está “Tomate el palo”, el cual hice de forma independiente junto a mi productor y nos fue muy bien -4 tiradas en 4 meses-, hasta vincularnos artísticamente a Sony, con quienes ya sacamos dos discos juntos y estoy muy contenta porque si bien tengo una cláusula fundamental que es la libre expresión también tengo un respaldo corporativo y puedo hacer cosas que sola no podría.

¿Porqué crees que es importante llegar a tanta gente?
Creo que las cosas que tengo para decir o aquellas por las que hago de canal para transmitir me gustaría que lleguen cada vez a más gente, quiero poner a dialogar las canciones también en el tablero de la otredad, me gusta no manejarme siempre de forma endogámica con lo ideológico, quisiera saltar esa barrera y ver qué pasa con la otredad…¿hay tensión, comunicación?. Creo que muchas veces los cambios se generan a partir de lo diverso. Hay muchas cosas por decir, muchas cosas que quieren ser dichas, comunicadas y hay un sistema enorme de opresión, censura, represivo desde lo institucional y ahí sí hay que poner el cuerpo porque para eso también creo que existe el arte, como moneda corriente en lo que es la resistencia, la contracultura.

Vos hablabas hace un tiempo sobre una revolución de la canción…
Si a través de la música y del baile, en estos tiempos donde estamos tan alienadas y alienados, donde dinámicas opresivas disgregan al ser humano: por un lado la mente y por el otro el cuerpo, entonces creo que la instancia de la música y el baile, como contracultura, juntas, des-aliena, se puede bailar, pensar, hacer preguntas críticas, gritar, poner el puño en alto, el ovario, todo en una sola instancia.

¿Pantera -tu nuevo disco- representa eso?
Sí, si bien Pantera es una evolución del disco previo -Miau- que mantiene una médula estilística musical similar: el rap, la cumbia o el reggae, me atreví a ir más allá de esos estilos que son mi zona de comodidad, quise ir hacia lo desconocido para mi en lo performativo, acompañado de nuevas preguntas en lo discursivo, entonces se generó una paleta poderosa pero diversa, Pantera fue más allá que Miau en ese aspecto y creo que desornamenté aún más el discurso, no hay que enroscarse tanto para decir las cosas simples, ¡lo que hay que decir es re simple y corta la bocha! Si lo que quiero decir es “Paren de matarnos entonces es paren de matarnos”, no tengo poesía para esto, es tan heavy todo que no se merece una metáfora de mi parte, no sería justo. También hice el trabajo de desnudarme en este disco, habla un monton de mi neurosis, de mi imperfección.

¿Y vos hacés terapia?
Sí -risas-, hago terapia, hice muchos años psicoanálisis y hace un tiempo cambié a otro estilo que se llama TCC -Terapia Cognitivo Conductual- justamente después de tantos años de análisis me sentí con la capacidad de observar que tenía ciertas cuestiones muy puntuales y necesitaba soluciones muy puntuales, entonces hablar del padre, del falo y de la madre no sirve para esas cuestiones, hay que ir a lo concreto. Me encanta el análisis pero más como práctica lúdica, literaria, a veces hay cuestiones urgentes. Empecé a trabajar en algunas oportunidades con Ayahuasca y comencé a darme cuenta como, con la planta y en la primera sesión, avancé más que en diez años de psicoanálisis. Fue una experiencia totalmente reveladora, tuve que vencer mis miedos y prejuicios porque debes enfrentarte a muchos mitos, tanto sociales como autoimpuestos. Siempre fui de experimentar con herramientas de sanación natural y creo muchísimo en el poder sanador que tienen las plantas, tienen tanta potencia y empoderan tanto al ser humano que a quienes gobiernan les dá miedo y por eso las prohíben, creo que la dinámica de la prohibición es esa. El camino de la iluminación y la desalienación va por la reconexión natural del ser humano. Recuerdo que a raíz de esta experiencia me quedé con una oración que anoté en un papel que aún tengo, decía: “La música ya existe toda, tu deber es componer todos los elementos y sonidos que ya existen de la naturaleza para llevar la paz al corazón de los hombres”. Tres veces me robaron la cartera y esa hoja siempre me la devolvieron, es una locura, se ve que todavía la necesito.

Con respecto a ese empoderamiento del que hablas, vos lograste empoderar a la mujer y la música dentro de estilos que siempre fueron liderados por hombres…
Creo que los tres estilos que componen mi médula: el rap, el reggae y la cumbia son escenas históricamente lideradas por hombres donde muchas veces esta música ha servido como asidero misógino, es decir, la transmisión y masificación de contenidos misóginos y su festejo en estos estilos, pero esto no tiene que ver con la música sino que tiene que ver con una sociedad enferma que permite visibilizar estos síntomas en algunos lugares, por ejemplo el arte, donde también se vé mucho la miseria humana. Para mí fue y es un honor poder apropiarme de estos estilos y revertir la carga, “con esta herramienta yo voy a combatir lo mismo que vos me estas dando”. Y por suerte cada vez somos más las mujeres visibles, porque estamos desde siempre en la música, que no se las levante en los medios es otra cosa, hay muchas mujeres que tienen un montón para decir lo que pasa es que estamos sesgados por cuadros patológicos sociales donde la misoginia está a la orden del dia. Igualmente sería injusto decir que está igual ahora, hay cambios por suerte de toda la sociedad. La música sirve como herramienta de transformación social y generación de conciencia, a través de la música puede decir mucho al respecto sobre violencia de género entonces si, de eso me aprovecho y me encanta, “Acá, somos mujeres y tenemos esto para decir” Eso es poner al servicio las herramientas que nos brinda el sistema para nuestras necesidades.

Con respecto a tus lugares, pasaste por La Paternal luego viviste en La Boca, ¿dónde vivías cuando eras chica?
Si, en La Paternal vivía cuando empezó Miss Bolivia, después me separé, me había quedado sin laburo y estuve un año y medio para sacar el nuevo disco, en ese tiempo me fui a vivir a La Boca, me invitó a su casa una amiga muy querida, Paula Mafia -cantante de Las Taradas-, vivimos juntos un año y medio, éramos tres mujeres y el bajista de Los Rusos Hijos de Puta, era una fauna esa casa -risas-, aprendí mucho sobre lo comunitario.
Y cuando era chica viví durante varios años entre Río Cuarto -Córdoba-, de donde es toda mi familia y Buenos Aires, en el barrio de Almagro, amo por ahi, mi vieja vive ahí. Soy una mujer barrial.

Hace poco vimos un comentario muy lindo que le dedicaste a tu mamá…
Siempre le dedico, es mi mujer favorita. Vengo de una infancia bastante difícil, nuestra vida siempre fue muy difícil, esta cuestión de la resiliencia la aprendí de mi mamá, luego que mis padres se separen fue una familia prácticamente monoparental con ella siempre a la cabeza laburando como una bestia para que mi hermano y yo pudiéramos comer, ir al colegio, lo básico y siempre con mucho amor. Tuve una infancia muy austera en muchos aspectos y aprendí a subsanar con arte, con música y mi vieja me enseñó a luchar, ella es una guerrera impresionante y salió adelante siendo una mujer que solo tenía su trabajo y al día de hoy sigue con esa fuerza. Ella me mostró el valor del deseo propio, ser fiel al deseo. Imaginate que yo vengo de familia tana y encima del interior, ¡tengo una cosa con la madre!, tendría que volver a terapia más veces por semana -risas- Ojalá yo sea tan buena madre como ella.

¿Y pensás que eso será dentro de poco?
Estoy en un proceso de adopción, ya hace varios años que tenía la intención de comenzar el proceso, estaba sola y siempre me decía “¡empoderada!, voy a adoptar sola” y empecé a ver a mis amigas con sus parejas que me decían que de a dos ya era jodido, pienso que las opciones monoparentales están buenas cuando se pueden manejar los recursos necesarios o cuando la vida te pone en ese lugar, pero pudiendo elegir creo que es mas lindo y llevadero hacerlo de forma colaborativa con otra persona. Tengo ganas de criar a alguien y compartir el amor que yo recibí, porque yo recibí mucho amor ante toda adversidad.

Como última pregunta, ¿qué proyectos vienen?
Tengo un libro que ya está en puerta y se llama “Ni Cabida”, es un manual práctico para la vida cotidiana, con cosas cortas al estilo Haiku, axiomas, frases. Por un lado eso pero voy a mi tiempo. Además, ya estoy grabando cosas nuevas, una vez que terminé Pantera empecé a grabar nuevamente y ya tengo algunos temas, todos en dueto: con Teresa Parodi, Pity de Las Pastillas del Abuelo, Víctor Heredia, con Chango Spasiuk y con Fidel Nadal. Además me interesa mucho en algún momento y como un paréntesis dentro de mi carrera, generar algún tipo de contenido infantil, creo que hay que hablar de muchas cosas con los niños y niñas, ya tengo algunas canciones bocetadas, me interesa hablar sobre infancia trans, anti-bullying, familias de dos mamás o dos papás, el contacto con la naturaleza, hay muchas cosas y me harta un poco que le hablen a los chicos con diminutivos como si fueran tontos. Además, la desinformación es un tipo de violencia simbólica, hay que hablarles e informarlos.

¡AGENDATE! MISS BOLIVIA SE ESTARÁ PRESENTANDO ESTE DOMINGO 20 DE AGOSTO 23:00 HS. EN LA FIESTA CLANDESTINA DE GROOVE – Av. Santa Fe 4389, Palermo-


Foto: Guido Adler.

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