Realizaron piezas para grandes marcas como Coca-Cola, Zurich, Toyota, Chevrolet, Brahma, FIFA y han sido reconocidos en los festivales de cine más importantes.

¿Quiénes son Mariano y Santiago? Háblenme de su trayectoria, de su comienzo, de su recorrido en la industria audiovisual.

Mariano: Tuvimos la suerte de poder realizar distintos tipos de obras audiovisuales, los comerciales que realizamos juntos a lo largo de los años, pero también cada uno tuvo su camino en paralelo. Santi hizo muchos videoclips, yo me concentré en los documentales sobre todo en torno a la música. Estrené “La Calle de los Pianistas”, fui productor de “Piazzolla, los años del tiburón”, dirigido por Daniel Rosenfeld. Nos fuimos nutriendo mutuamente de las cosas que hacíamos por separado para poder traerlas a la hora de dirigir juntos.

¿Cómo llegaron a Mamá Húngara?

Santiago: Tenemos una forma muy parecida de pensar los proyectos.

¿Dónde sienten que está parada hoy la publicidad? ¿Qué cambió desde hace algunos años?

Santiago: Uno de los cambios más importantes desde nuestro punto de vista tiene que ver con que hoy en día existe una respuesta automática por parte del espectador a determinado contenido. El desafío a futuro para no caer en formulas que se repitan constantemente es quizás contar con diversidad de puntos de vista al momento de crear las ideas que manejen esta nueva visión del mundo publicitario y entender en qué lugar se puede tomar algunos riesgos.”

Hoy las marcas buscan una comunicación que las lleve a tener un rol más activo dentro de la sociedad, ¿cómo sienten esto? ¿Cómo se logra una llegada genuina al consumidor a través de una pieza publicitaria?

Mariano: Es clave entender si las marcas realmente apoyan determinados mensajes o causas con acciones que van más allá de la propia comunicación. Las audiencias son cada vez más perspicaces y detectan si lo que se comunica no viene acompañado con hechos.

¿Cuáles son los mayores desafíos que tuvieron que transitar en sus carreras de directores?

Santiago: Cada comercial representa un desafío en si mismo y en algunos de ellos a veces nos exige salir de nuestra zona de confort a la hora de contar una historia. A veces nos llegan proyectos con un recurso formal que quizá uno no elegiría y eso es un aprendizaje muy bueno porque nos mantiene activos y nos permite expandir nuestra paleta y herramientas narrativas.

¿Cuáles son los nuevos formatos para las generaciones nuevas? ¿Cómo se piensa en digital?

Mariano: La cuestión de los nuevos formatos es algo que se discute a la hora de hacer una nueva campaña. Implica tener que pensar en tres encuadres en simultáneo en cada plano para cubrir todos los formatos. Por un lado, la pieza sufre pero por el otro nos propone encontrar soluciones intermedias. Una posible salida es que las campañas se construyan en torno a ese formato particular, que es algo que están haciendo muchas agencias con mucho éxito aunque también no siempre sucede porque estamos en un momento de transición.

¿Qué dejó de bueno esta pandemia en ustedes? ¿Qué va a quedar cuando el mundo vuelva a “la normalidad”?

Mariano: La pandemia dejó una re evaluación completa de las prioridades en mi vida. La posibilidad de reencontrarse con algunos placeres, en mi caso son la escritura. Tengo la esperanza de que el sufrimiento redunde en algún tipo de cambio de conciencia de la sociedad como un todo.

Disfrutá la nota completa en la edición #142.