Seres Libres es el programa conducido por el actor y conductor Gastón Pauls que presenta cada viernes una entrevista central a reconocidos artistas de nuestro país que atravesaron la adicción y que dan un crudo testimonio de su proceso. En ese marco, el conductor entrevisó a Frijo, el joven trapero quien habló sobre su adicción a las drogas.

“A los 16 empecé a vivir en la calle, todas las noches me quedaba en la plaza. Hablé con un tranza, le pedí fiado un cuarto de porro. De algo tenía que vivir, tenía que comer, y no quería robar o lastimar a alguien, sin pensarlo me puse a vender. Era un pibe, tenía hambre y tenía que comer.”, narraba Frijo. “Un chabón grande me dio hogar, él tenía un problema como yo. En ese momento, yo tenía 16 años y todos los días tomaba falopa y fumaba porro.”

“Mi viejo no se hizo cargo de mí, mi mamá no se hizo cargo de mí, nadie se hizo cargo de mí, entonces ya fue y tomaba”, seguía. “Y me sentía un poco poderoso, que era un capo, que podía hacer cualquier cosa, pero a la vez tomaba para no ver la realidad. Era un ser humano con problemas.”

“Soy inseguro y siempre me importó pertenecer. Todo empezó cuando quise pertenecer, cuando quise demostrar que era un rockstar y que yo era más loco que todos.”, le decía el joven a Pauls en la entrevista. “Me fui a vivir a la casa de un artista, una casa tomada la “crack house”, y me empecé a juntar con el underground de la escena, con los que no estaban pegados. Todas las noches falopa, ahí me sentía Superman. 7 noches sin dormir, grababa, ni comía, mucha falopa, crack, grabar, ir a eventos, mujeres, mucho sexo.”

“Yo grabé enketado y con 30 pastillas arriba. Mi cuerpo tiene mucha tolerancia, lamentablemente.”, contaba. “Mi droga es la ketamina. Destructiva.”

“Empecé a ganar el respeto de gente que la escena nacional admiraba, eran de otros países, turros, gente de la calle. En ese momento, sentía que me respetaban porque yo era un drogadicto re loco, y hoy sé que me respetaban porque soy una buena persona. Sé de la calle, soy respetado en la calle, pero me respetan por lo que soy, pero antes pensaba que era porque soy re turro y tomo una bocha de droga.”

“Estaba orgulloso de ser un drogadicto, quería morirme de sobredosis siendo una leyenda.”, se lamentaba Frijo.

Pero en ese momento, conoció a su tercera pareja y dejó la droga, pero lo remplazó por rola, md y keta. “Cuando alucinaba veía cosas que sentía que no era de este plano. Eso era lo que me gustaba. Todo el día, todos los días tomaba keta, sin parar.”

“Me separé de mi pareja, y decía me voy a matar. Abro todo el gas, era navidad o año nuevo, me embartulo, me tiro, y me desperté con los cachetazos de mi ex, que me salvó”.

En ese momento le propusieron ir a Córdoba a grabar. “Pensé en el Uritorco, que quizás ese lugar me limpiaba de la energía, la oscuridad. Fui, grabé, salió “Like Boss” y me hice famoso. Empecé a vivir fiesta todos los días, ketamina, DMT, pastillas, sólo pensaba en eso”.

“Llegué ahí por odiarme a mí mismo, por odiar mi vida, no ver la realidad, escaparme, me sentía juzgado, quería salir de este mundo, no quería vivir”, expresaba Frijo. “Hoy no te puedo decir que estoy curado del todo, pero sí estoy dando mi mayor esfuerzo y cada vez me siento mejor, y tengo claro lo que quiero. El estar trabajando mucho me ayuda”.

“Me cuesta quererme a mí, no me perdono tantas cosas. No quiero que la gente se drogue, no es un juego. Eso que comienza como un juego, te destruye, tanto a vos como a la gente que te rodea. Destruís tu vida y encima la de los demás”, finalizaba el trapero.