::PERSONAJES
12/06/2018

Alejandro Genes Radawski. No me vas a copar la parada.

Alejandro es escritor, director y pertenece al circuito de teatro donde no se negocian las ideas por sobre las taquillas. Polaco-Argentino. Comenzó su formación como actor pero se inclinó hacia la escritura y dirección cuando se cansó de lidiar, como define él, con la tibieza de los actores como compañeros. Correspondido este puntapié que lo fue llevando hacia caminos donde su creatividad y compromiso lo convirtieron en el director más joven del Teatro Nacional de Polonia. “A los 26 años dirigí a Mirta Busnelli en un piloto de TV y cuando llegué me preguntó ¿Qué edad tenés? ¿Vos me vas a dirigir?.” Alejandro comparte su visión del Teatro y los obstáculos de trabajar con actores.

Alejandro Genes Radawski

Alejandro Genes Radawski

Rosarino, Licenciado en Artes Escénicas del IUNA. Hace cinco años comenzó a ganar becas y premios en Europa y ahí su pasión por el Teatro transformó su hogar en una brújula.
Su forma de ver el Teatro es poniéndole el cuerpo, incomodando, interpelando al espectador; haciendo ruido. “En muchos circuitos los actores creen que son más importantes que las obras y eso es un teatro que yo no comulgo”. Alejandro nos cuenta sobre qué pasa detrás de escena, como ha lidiado con la falta de compromiso de colegas, y en qué situación ve al Teatro Argentino actualmente “Atentan contra la diversidad y la pluralidad de voces, y nos obligan a escuchar la misma melodía como si a fuerza de adoctrinamiento nos intentaran marcar el camino cultural argentino.”

¿Cómo llegaste a Polonia?

Toda mi vida estuvo Polonia en mi casa, por mis abuelos que son Polacos. Y por tener la ciudadanía pude aplicar y gané una beca para escritores e ir solo a escribir. Fui haciendo conexión con gente de allá, di clases de Dramaturgia y de Teatro en el Instituto Cervantes de Polonia. Y así en el 2017 el director del Teatro Nacional de Polonia me propuso hacer una obra de Lorca y elegí La Casa de Bernarda Alba. No sé si soy el primer argentino, pero sí el más joven en dirigir, porque en el Teatro Nacional de Polonia tenés que tener más de 50 años.

Apreciaciones sobre el teatro Polaco en función del Argentino..

Yo no puedo concebir que haya una nacionalidad en el teatro, el teatro es como uno lo vé y mi forma de ver el teatro no tiene que ver con un país. En Polonia pasa lo mismo que acá, hay obras que están por delante la idea; el ser ocurrente, ser snob, no tener compromiso emotivo y solo texto, porque están más pendientes de la imagen del actor propio que del producto final y de la obra. Acá también pasa mucho sobre todo con los actores famosos que cuidan más su propia imagen que lo que están haciendo y jamás se van a exponer.

¿Cómo son tus formas de ver el teatro?

Mi forma está ligado al cuerpo no tanto a la palabra. Más ligado a las emociones como un tono actoral, no “quiero que llores toda la obra”. No pasa por llorar, pasa por tener una intensidad, un peligro, una amenaza escénica constante y continua. No pasa por si me veo linda o no, pasa por la carne, meter el cuerpo, estar afectado con emociones a flor de piel; emociones que nunca desbordan porque estas reprimiéndolas y conteniendolas.
El otro teatro es más de la palabra, donde el actor no se compromete con nada y es solamente decir el texto y las ideas olvidándose de las situaciones dramáticas.

“El espectador tiene que pensar. También es importante que no cierre sentido todo el tiempo, que te dejen pensando algo. Que dejen trabajar, dudar, pensar al espectador.”

¿Cuál es la relación de un escritor con la realidad?

Es que la realidad tiene tanto puntos de vista. Me parece que el escritor más que nutrirse de medios de comunicación y todas estas cosas que hoy están afectando a las sociedades, tiene que vivir de experiencias esa es la realidad del escritor. Un escritor que nunca viajó a ningún lado, nunca sufrió, nunca le rompieron el corazón, no pasó frío, hambre o se perdió, o no lo cagaron a trompadas; un escritor que no tiene vida es un escritor muerto. Para mi no puede escribir grandes cosas. Esa es la realidad para mi, el que vivió experiencias, no tanto el que se nutre de una pantalla.

¿Qué tiene una buena historia?

Tiene que tener, intriga, amenaza, conflicto, algún secreto, ser rizomática, jugar con la poética. Y después está lo particular de la historia, porque alguna narran cierto hecho que todos conocemos, películas de los nazis hay millones, pero hay cierta forma de hacerlo que lo corren de lo wikipedioso y lo hacen de un modo más creativo y eso me interesa.
Cuando la historia tiene secretos, conflicto tiene acción me parece que ahí es donde el espectador tiene que pensar. También es importante que no cierre sentido todo el tiempo, que te dejen pensando algo. Que te dejen trabajar, dudar, pensar. Que te hagan ser espectador, que te mantenga expectantes no relajados en el sofá pasivos.
Romper las estructuras es clave, no contar todo lineal. Como nos enseñan en la escuela que todo tiene que tener principio, nudo y fin. Eso es arcaico.

Alejandro Genes Radawski

¿Cómo es tu proceso creativo?

Para escribir fue mutando. Al principio escribía a mano, después me pasé a la computadora, después escribo mucho encerrado y ahora estoy volviendo al cuadernito y salir a bares y a plazas o parques. Cada proceso es diferente. Es diferente escribir estando en una residencia artística en otro país, que escribir en tu casa. Tenés más estímulos y más imaginación estando de viaje, en contacto con otra cultura. Para el proceso creativo no hay ninguna magia, no existen las inspiraciones, las musas y toda esa berretada. Es sentar el culo, apagar todo aparato electrónico y ponerte a escribir.

¿Como director de qué te nutrís?

Soy mucho de ir a Museos, a todas las ciudades que voy recorro museos, me gusta mucho lo visual, porque lo otro es mi forma de ver el teatro. Conflicto, carne, tono, intensidad, haga lo que haga eso es innegociable. Eso va a estar en una obra mía, como director tengo que poder conjugar todos los lenguajes que conforman el teatro y ponerlos en un mismo plano, y para eso tiene que ser con un tipo de estética o de punto de vista a partir del arte o de lo estético. Lo primero que pienso cuando dirijo una obra es en la estética, el texto es después, un elemento para destrozar.

“Lo de Calu Rivero es cierto. Que nadie diga que es mentira, ya es un ejemplo de que es verdad. Lo más terrible es que nadie diga que es verdad, porque tienen miedo de nunca más volver a trabajar.”

¿Y Cómo te llevas con los actores?

Con los actores es un tema porque yo dejé de actuar por los actores. Hay una caterva de actores que yo llamo “tibios” que son los que me hicieron dejar de actuar. Son estos que tu compañero actor llega tarde o no sabe el texto y no le decís nada. Ahora el director llega tarde y todos le dicen algo. Entre actores tienen como una comunión: somos todos cómplices, nos dejamos vapulear por el otro, pero no importa porque somos colegas. No hay conciencia que hay un proyecto que está por delante de las personas, que es la obra.
Si a tu trabajo llegás todo los días tarde ¿En cuánto tiempo te hechan? Si no te sabes el informe que tenés que hacer,¿Cuánto te van a esperar a que lo sepas?
Se cubren entre ellos por mantener el clima, y ser todos amigos y eso para mi es ¿Hasta donde llegan los límites de la tibieza? Son la oda a la tibieza, verlos dejarse cagar en la cara por sus colegas y no decir nada.

Situaciones para ejemplificar

Lo de Calu Rivero por ejemplo; es cierto! Porque si fuera mentira ya hubiesen saltado todos a desmentirlo. Los actores son así, la gran mayoría son así, por cuidar su puestito y no generar conflictos son cómplices de atrocidades como esa y tantas otras.
Que nadie diga que es mentira, ya es un ejemplo de que es verdad. Lo más terrible es que nadie diga que es verdad, porque tienen miedo de nunca más volver a trabajar.

“Que no ganen el espacio los que piensan que la cultura es lo menos importante. Hay que hacer ruido y exponer estas cosas […] la revolución no está atrás del teléfono.”


Tenés catalogados con los que no podés trabajar

Si, después hay otro actor que es el opinólogo, que opinan de vestuario, de escenografía. Me pregunto qué le hace creer al actor que puede opinar de todo? No generalizo obvio.
Y el actor famoso es otro, porque está por delante su imagen. El teatro independiente o ciertos actores que no cuidan su imagen, están al servicio de la obra, la obra es más importante que los actores. Acá y en Europa en muchos circuitos los actores creen que son más importantes que las obras y eso un teatro que yo no comulgo tanto. No es algo nacional, sino del oficio del actor que cuando es famoso cuidas tu imagen y no el proyecto.

Entonces ¿No dirigirías para el circuito comercial?

Escucharía la propuesta pero me tendrían que cerrar en muchos aspectos, ver que narra la historia, el elenco. No me interesa una obra que sea infidelidad, teta-culo, teta-culo; si no tiene cierta profundidad no me interesa. Pero esto es muy complicado porque el teatro comercial lo dice la palabra, lo que busca es plata y para la plata es teta-culo y para eso actores famosos que priorizan su imagen antes que la obra.

¿Cómo sobrevive el Teatro Independiente a las crisis económicas?

Cuando hay crisis sociales o económicas la forma de huelga o protesta no es no hacer, es “te voy a molestar, mirá todo lo que te hago”. Hay ciertos gobiernos que les molesta la cultura y es lo primero que recortan. Yo lo pienso como “no hay plata pero lo vamos a hacer igual no me vas a doblegar, no me vas a copar la parada”. Que no ganen el espacio los que piensan que la cultura es lo menos importante. Hay que hacer ruido, molestar y exponer estas cosas.

La gente tiene que dejar de pensar en uno mismo y en cómo hacer una protesta, la revolución no está atrás del teléfono, eso es una payasada. Anda y hace algo con tu cuerpo. Atrás de la pantalla somos el Che Guevara pero andá y poné el cuerpo, hacé una obra gratis y quejate, denunciá, hacé. No hacer es invisibilizarnos. Si yo no hago, entro en la lógica que quieren que entre, estoy dejándolos ganar.

Alejandro Genes Radawski
¿Cómo ves la situación del teatro actualmente en Argentina?

Creo que estamos atravesando uno de los momentos más complejos que me ha tocado vivir, donde la “cultura” la manejan una banda de cinco fulanos que operan en formato de clan guettoso donde solo son programados los veinte amigos de estos cinco menganos. Esto atenta contra la diversidad y la pluralidad de voces, y nos obligan a escuchar la misma melodía como si a fuerza de adoctrinamiento nos intentaran marcar el camino cultural argentino. Como si con sus deditos acusadores nos dijeran, es por acá, es esto lo que hay que hacer, y es esto lo que el público va a ver.

Al mismo tiempo veo que no solo la programación teatral opera en este sentido, sino que también la mayoría de los premios, concursos, pasajes, llamadas, y todo lo que pareciera abierto a la comunidad teatral está putrefacto y corrompido, porque solo basta tomarse cinco minutos para ver quien ganó qué cosa y quien fue el jurado, poner ambos nombres en el buscador para descubrir que el premiado y el jurado son amigos y trabajan hace muchos años juntos. Es la prostitución misma del arte.

¿Podría pensarse que por esto la mayoría de tus premios y logros son de carácter internacional, donde los jurados no son tus amigos?

Podría.


PH de “Dom Bernardy A”:  Magdalena Hueckel.

.Búsqueda