La serie documental “Afghanistan: the wounded land” (Afganistán, el país herido), dirigida por la reportera de guerra catalana Mayte Carrasco y el director alemán Marcel Mettelsiefen, recorre medio siglo de historia afgana para entender cómo se llegó al infierno que hoy conocemos. Estrenada en 2020 hoy vuelve a cobrar sentido.

“Quizás sea uno de los países más bellos de Asia”, se escucha al inicio. “Probablemente mejor que Europa”. Pero aquellos tiempos felices, cuando todo era paz, las mujeres tenían libertad, podían ir al cine, había bellos hoteles y restaurantes, donde no había segregación entre hombres y mujeres, llegó a su fin cuando la monarquía fue derrocada y estallaron las luchas ideológicas entre comunistas e islamistas.

Cuando Kabul fue tomado por los combatientes islámicos, comenzó una espiral descendente que fue convirtiendo la vida de las mujeres afganas en una oscura prisión vitalicia.

“La vida en Kabul era muy romántica. En Kabul éramos felices”, explica Zohra Yousouf, Miss Afganistán en 1972. “Creo que ya éramos feministas sin conocer la palabra feminista”, expresa Sima Samar, feminista afgana.

“Tengo un sueño, recuperar mi país. ¿Le parece demasiado”, se pregunta una de las mujeres protagonistas del film. Este pasado 15 de agosto, los talibanes volvieron a tomar Kabul, 20 años después de su derrocamiento. Con el retorno al poder de los talibanes ese sueño parece más lejano que nunca.