Creatividad para sensibilizar

“En una sociedad donde las redes sociales y los distintos medios tienen un rol tan importante, la comunicación asume un papel central para dialogar, opinar, persuadir y generar cambios sociales”, expresa Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina.

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La organización se puso al hombro el debate en torno a un tema que lleva años de lucha y, de a poco, comienza a ver luz verde para muchísimas mujeres que, hasta ahora, no estaban protegidas ante la ley.

El mensaje de Amnistía Argentina sobre el aborto llegó a todo el mundo a través de distintos medios y campañas. En este sentido, ¿qué rol sienten que ha jugado la comunicación en el debate que se ha dado en la sociedad argentina?

La comunicación es un elemento central de nuestro trabajo. En esta era de redes sociales es importante saber explotar al máximo nuestra creatividad para, por medio de las mismas,  sensibilizar a la sociedad sobre las violaciones a los derechos humanos, brindar evidencia para un debate informado y llamar a que las y los ciudadanos se empoderen en el reclamo de sus derechos.

En una sociedad donde las redes sociales y los distintos medios tienen un rol tan importante, la comunicación asume un papel central para dialogar, opinar, persuadir y generar cambios sociales.

Respecto del aborto, creemos que luego del debate robusto y contundente que se desarrolló en 2018, pasó de ser un tema de nicho a uno de relevancia social. Probablemente fue el más importante desde el advenimiento de la democracia. Sirvió para que la sociedad se informe, tome posición, cambie de posición, entienda, analice, administre un tema de cierta complejidad de manera clara.

Nuestra comunicación aportó investigación, reportes con información internacional y nacional que respaldaban con evidencia, tanto legal y de derechos humanos como de realidad, en torno a la necesidad de despenalizar y legalizar el aborto. Hemos compartido historias de personas que abortaron de manera insegura, mensajes de los jóvenes en distintos formatos, videos con material histórico sobre el avance de la conquista de derechos de las mujeres en el país, plataformas para facilitar el diálogo entre ciudadanos y legisladores, notas de opinión en medios locales e internacionales de gran renombre y hasta filtros de Instagram, entre muchas otras iniciativas.  En una sociedad donde las redes sociales y los distintos medios tienen un rol tan importante, la comunicación asume un papel central para dialogar, opinar, persuadir y generar cambios sociales. Todo esto se potenció en un año donde hubo fuertes restricciones a la circulación por la pandemia. Sin lugar a duda, esto potenció mucho los mensajes que emitimos, que fueron pensados estratégicamente para distintas audiencias. 

Si bien la Ley fue aprobada en Argentina, desde Amnistía aseguran que esta decisión envió un fuerte mensaje de esperanza a todo nuestro continente, ¿en qué sentido? ¿Qué puede generar esto en otros países?

Argentina es uno de los países que tiene la capacidad de marcar agenda a nivel regional. Junto a Brasil y México, nuestro país tiene mucha influencia en materia de derechos humanos a nivel regional y mundial. Fuimos el primer país del mundo que luego de la dictadura creó las comisiones de la verdad que luego fueron tomadas por países como Perú. Nuestra Ley de Matrimonio Igualitario inspiró a otros movimientos y países de la región que luego adoptaron legislación similar a impulsar normativas para la ampliación de derechos en la región. Vemos la posibilidad de que, a partir de la sanción de la IVE en nuestro país, con incluso un Papa argentino, varios países aprendan y adopten nuestras estrategias y lecciones aprendidas. Hay que tener en cuenta que hay muchos países que tienen restricciones mucho más severas incluso que las que poseía nuestro país antes de la sanción de la ley, por lo que el desafío es mayor.

Argentina es uno de los países que tiene la capacidad de marcar agenda a nivel regional.

Venimos observando que los símbolos que surgieron en Argentina, como el pañuelo y los corazones verdes, se replicaron como una ola expansiva en América Latina y es esperable que este avance, impacte en naciones como Perú, Chile y Colombia, solo por nombrar algunos ejemplos, donde también el movimiento de mujeres es muy fuerte.

¿Cuáles consideran que son los puntos más importantes de la Ley?

En primer lugar, el elemento central de la ley es la despenalización y legalización del aborto en las primeras 14 semanas de gestación. Una vez pasado ese plazo, el aborto es legal por causales: en caso de peligro para la vida o la salud de la persona gestante o en caso de en caso de violación como lo es desde 1021 de acuerdo a nuestro Código Penal, aunque esto poco se ha respetado.

Por otra parte, la ley reconoce el derecho a acceder a la práctica en los servicios del sistema de salud público y privado, y en un plazo máximo de diez días desde su requerimiento. La ley incluye a la IVE en el Programa Médico Obligatorio (PMO), esto significa que cualquier obra social o prepaga tiene que cubrirla de manera obligatoria, cualquiera sea el plan de la persona que requiera el procedimiento.

La norma reconoce que las personas de 16 años o más tienen plena capacidad por sí mismas para prestar su consentimiento y acceder al aborto legal. Por otra parte, se presume que las niñas de 13 a 16 años cuentan con aptitud y madurez suficiente para decidir la práctica y prestar el debido consentimiento, a menos que deba utilizarse un procedimiento que implique un riesgo grave para su salud o su vida (conforme lo establece el art 26 del Código Civil y Comercial de la Nación).

Otro punto central es que el personal de salud debe brindar un trato digno, garantizar la privacidad y confidencialidad de la información, y respetar la voluntad de la persona que decide abortar. El funcionario público o personal de la salud que dilate, obstaculice o se niegue a practicar un aborto en los casos legalmente autorizados puede ser sancionado penalmente e inhabilitado para el ejercicio de la profesión. Quizás uno de los puntos más controversiales refiere a la objeción de conciencia. Se reconoce como un derecho que puede ejercer el o la profesional de la salud que deba intervenir de forma directa en la interrupción del embarazo. Sin embargo, no podrán negarse a la realización de la práctica cuando la vida o la salud de la persona gestante esté en peligro y requiera atención inmediata e impostergable. Tampoco se puede alegar objeción de conciencia para prestar atención sanitaria post-aborto.

¿Es posible separar la política de la discusión en un país donde la grieta está tan marcada?

La votación en el Congreso demostró que hay temas que permiten romper con la clásica polarización partidaria. El aborto legal pudo convertirse en una realidad gracias a ciertos lazos transversales que cruzaron a todas las fuerzas políticas. Creemos que es un ejemplo de construcción colectiva en un país que nos tiene acostumbrados a una grieta muy profunda sobre la cual debiéramos reflexionar. Este debate demostró la capacidad de la política de dejar de lado las diferencias partidarias para lograr ampliar derechos de un grupo de personas de la sociedad. Mostró que si hay voluntad podemos adecuar nuestras políticas a los tiempos que corren. Modernizarnos. En Europa el aborto está despenalizado desde los años 60, 70, depende el país, tardamos mucho tiempo en garantizarles a las mujeres, niñas y personas con capacidad su derecho a abortar, a decidir sobre su propio cuerpo. También esta experiencia nos muestra qué tanto mejores somos como país cuando lo que se ponderan son las personas y no los colores políticos. La grieta nos viene haciendo mucho daño.

El aborto legal pudo convertirse en una realidad gracias a ciertos lazos transversales que cruzaron a todas las fuerzas políticas.

¿Y ahora qué? ¿Cómo sigue la lucha luego de que el aborto pase a ser Ley en Argentina?

Desde Amnistía Internacional, estamos preparadas para defender la ley y su implementación.

¿En qué otros derechos harán foco desde Amnistía Argentina?

Amnistía Internacional viene trabajando con una agenda amplia que seguiremos profundizando como el acceso igualitario a la vacuna contra el Covid-19, la violencia institucional, los derechos sexuales y reproductivos, el respeto a los pueblos originarios, el derecho a la privacidad en Internet, migrantes y refugiados, tortura,  situación de violación de derechos en países en diferentes países del mundo como Venezuela, entre muchos otros temas fundamentales para el pleno respeto de los derechos humanos en nuestro país y el mundo.