A qué sabe el arte? es una serie web que fusiona arte y coctelería creada por Nina & Chula en la que cada capítulo trabaja sobre la obra de un artista de diversas partes del mundo. Dialogamos con Chula para saber cómo nació este proyecto en plena pandemia.

¿Cómo surgió “A qué sabe el Arte“?

El proyecto nació unos años atrás en Buenos Aires, con el fiel objetivo de fomentar la coctelería como una disciplina artística. Comencé contactando con algunos artistas para que me envíen una selección de sus obras con el fin de contar las emociones que me nacían al verlas mediante un sabor. Así nació un ciclo de intervenciones en bares con un grupo de actores, una dj encargada de la musicalización y un vj proyectando imágenes relacionadas a la pieza seleccionada. Llevábamos a las personas a sumergirse en la obra y beber las emociones en el menú de cócteles. En ese momento Nina participó en dos de las intervenciones por medio del videomapping. Uno de ellos fue realizado en Casa Cavia con temática David Lynch y otro en Presidente Bar, inspirado en Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carrol. En el momento en el que me mudé a Sao Paulo BR, coloqué una pausa en el proyecto.

Cuando la pandemia comenzó, no lo pensé dos veces. Llamé a Nina para ver si podíamos lograr que estas intervenciones físicas se conviertan en un proyecto virtual y antes de terminar de contarle la idea ya estaba diciendo que sí. Ahí, en medio de una pandemia a fin de marzo del 2020 nació nuestra sociedad.

¿De qué se trata la serie?

La serie cuenta actualmente con dos temporadas. Cada capítulo está basado en la obra de un artista con el que nos contactamos previamente para que la seleccione y nos cuente mediante mensajes de voz las sensaciones que le invadieron al momento de crearla. La mayoría de estos audios son incluidos en la mezcla de sonido de los capítulos. Nos enfocamos en las emociones que encontramos en las obras y a cada una de ellas las representamos mediante un sabor. El personaje que nace en cada capítulo traduce estas emociones por medio de la expresión corporal conectando con la puesta en escena. Con la edición y diseño sonoro de este material buscamos llegar a lo más profundo del espectador. Queremos que se inquiete, se movilice, se incomode ante lo que está viendo.

la cultura juega un papel fundamental en la sociedad ya que enriquece desde un lugar NO material a todos los humanos.

¿Qué es lo que más atrae de la propuesta?

Creo que tiene varios aspectos. Juntamos varias ramas artísticas. Nina diseña el ambiente sonoro de cada capítulo y acomoda las imágenes para contar la historia de una forma impactante. Para mí es un desafío la interpretación de cada personaje que está sumergido dentro de la obra. Una de las cosas que más nos gustó de la serie es que en esos días de LOCKDOWN conseguimos que el público transforme el living de su casa en un cine. Los capítulos se estrenaban con una periodicidad de 15 días, los días miércoles a las 19:30. Incentivábamos a todos a preparar un cóctel o abrir un vino (con el fin de que mientras miren el episodio tengan sabores en su boca). A través de la difusión del estreno, insistimos en algunos pasos a seguir para hacer este cine realidad: desligar las luces y visualizarlo en pantalla HD conectada a sonido estéreo. Para el capítulo final de la primera temporada logramos enviar a las casas de los espectadores en Argentina, el cóctel del estreno acompañado por una postal con la obra impresa. Si… definitivamente toda esta previa al estreno nos generaba mucha adrenalina.

¿Qué desafíos implicó su realización en este contexto?

Todo lo que quieran imaginar sobre crear un proyecto en pandemia y a 3000km de distancia entre nosotras es válido para responder a esta pregunta.

¿Cómo fue la realización?

Fue muy divertida. La filmación la realizaba en mi casa, con una cámara pocket montada a un trípode, generando un plano fijo. El montaje, maquillaje y puesta en escena junto con la interpretación acontecía en São Paulo, es decir preproducción y rodaje. Previamente teníamos charlas sobre las emociones que queríamos transmitir, si existe un año cargado de emociones sin duda fue el 2020.

El material viajaba para Nina, videos crudos destinados a la postproducción. Ahí ella se encargaba de crear la atmósfera sonora de cada capítulo y editar las imágenes para darle vida a el impacto visual que pueden apreciar en la serie.

Yo una vez que le enviaba el material a ella, no sabía ni veía absolutamente nada del edit hasta el día del estreno. Ese nivel de confianza y conexión a la hora de crear.

¿Por qué crees que la coctelería es arte?

Es una expresión lo que creamos. Las emociones que sentimos impactan mucho en cada cóctel final. Desde el comienzo que me sucede de ver los sabores como si fueran colores. Sin hablar que cada sabor tiene algún efecto detrás… Por ejemplo, el maracujá relaja, el jengibre activa… detrás de cada uno de ellos hay efecto sobre las emociones de quien va a beber esa composición.

Sin mencionar que siempre me dediqué al teatro, desde los 7 años, por ende, cuando entré por primera vez a una barra, sentí la misma sensación que estar sobre un escenario. Ahí me cerró todo… el bar es como un teatro, la barra mi escenario y el cóctel la única obra de arte que el público llevará a su interior.

el bar es como un teatro, la barra mi escenario y el cóctel la única obra de arte que el público llevará a su interior

¿Cómo crees que incidió el arte en el contexto de aislamiento?

Cada persona es un universo… A nosotras nos sucedió que este silencio social nos permitió conectar al máximo con nuestra creatividad y todas las emociones que quieran imaginar (dolor, alegría, llanto, carcajada, vacío, felicidad) las transformamos en una historia para contar.

El arte nos salva… nos conecta con nuestro interior de verdad. Donde básicamente somos nosotros mismos, con todo ese quilombo hermoso de emociones.

El arte nos salva… nos conecta con nuestro interior de verdad.

¿Qué aprendizaje creen que deja esta “nueva normalidad” en términos creativos y culturales?

Creemos que esta realidad habló fuerte en varios aspectos. El primero es que todos debemos ir un poco más despacio, que esa velocidad lenta nos permite conectar más entre nosotros para poder crear. Que la cultura juega un papel fundamental en la sociedad ya que enriquece desde un lugar NO material a todos los humanos.

¿Qué rol juega la tecnología en este sentido?

Para nosotras todo. Si no fuera por ella hubiera sido imposible crear una viviendo en São Paulo y la otra en Buenos Aires.