#8M por la búsqueda de una mayor equidad

El 8 de marzo dejó de ser ese día en el que las mujeres recibían flores para, actualmente, tomar otro matiz o, mejor dicho, retomar su significado original relacionado intrínsecamente con la lucha por los derechos de las mujeres.

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Las desigualdades profesionales, el trabajo no remunerado, el exorbitante aumento en los
casos de violencia y acoso femenino, más las presiones que la sociedad impone a la mujer,
provocan una fuerte inequidad. A su vez, el pasado año de pandemia demuestra que las
mayores consecuencias fueron sufridas por ellas, ya que las obligaciones de las mujeres
aumentaron, provocando una saturación entre el trabajo, las tareas domésticas y la crianza de los hijos.

Aunque es importante que la problemática se hable, se exponga y tenga visibilidad, no es
suficiente. El panorama cambia de a poco y, por esta razón y con motivo del Día Internacional de la Mujer, el equipo de Estrategia de another -agencia independiente regional de comunicación- desarrolló una encuesta a nivel América Latina, con el fin de capturar una imagen actualizada sobre la igualdad de género y brecha laboral.

El estudio se realizó en febrero de 2021, entre más de 350 personas -60% mujeres, 40%
hombres- de Argentina, México, Panamá, Honduras, Colombia, Chile, El Salvador, Perú, Brasil y Bolivia. Entre ellos, el 50% es millennial, el 20% pertenece a la generación Z, el 20% a la X y un 10% son baby boomers.

Reconocimiento en el ámbito personal
Un dato a destacar que surge de los resultados es que en algunos aspectos y cuestiones
personales la equidad va en aumento. Por ejemplo, al momento de consultar sobre las tareas del hogar, el 42% de los encuestados confirma que se las dividen entre la pareja; lo
mismo pasa con la crianza de los hijos: el 58% las comparte, mientras que el 30% aún
considera ambas responsabilidades un tema femenino.

Además del trabajo, las tareas del hogar y la crianza de los hijos, son necesarios los momentos de ocio, para desconectar y dedicarse a lo que cada uno disfruta hacer. La encuesta realizada por another refleja que el 60% de los hombres gozan de tiempo libre, mientras que el 48% de las mujeres dispone de él. A esto se suma que, en promedio, las mujeres tienden a tener horarios laborales más extensos en comparación con los hombres. En México, Perú y Chile la jornada semanal supera las 60 horas.

En cuanto a quién genera un mayor ingreso en la pareja, a simple vista la situación se ve
equilibrada, ya que el 68% de los encuestados dijo que perciben sueldos similares. Y, si
bien durante la pandemia la ocupación laboral de mujeres en Latinoamérica tuvo una caída
menos estrepitosa en comparación con los hombres, hay que considerar que muchos de los
empleos destinados al sector femenino se han visto mermados por la contingencia sanitaria
ante la imposibilidad de movilidad (turismo, limpieza, cuidado), lo que a la fecha tiene una
proyección negativa de recuperación.

Los viejos malos hábitos que persisten
Una vez que las mujeres obtienen trabajo entran en juego los aspectos mencionados
anteriormente, pero no hay que olvidarse de la instancia previa: las entrevistas laborales. El 65% de las mujeres encuestadas respondieron que a ellas les han preguntado sobre su
planeación familiar, contra un 35% masculino.

Lo anterior es un claro síntoma que demuestra que para muchos empleadores la experiencia previa laboral no es tan importante: prefieren dejar pasar a la candidata indicada e ir por un hombre que no pedirá una licencia de tres meses por maternidad. Para muchos, la redituabilidad importa mucho más, lo cual es síntoma de una mirada sesgada y una empresa con pocas posibilidades de llegar a su máximo potencial.

A su vez, las mujeres viven diferentes momentos en los que se pueden sentir violentadas en un marco laboral: la encuesta detectó que el 49% de las encuestadas han dicho ser
subestimadas en el entorno profesional y el 35% ha sido intimidada en su trabajo por el
hecho de ser mujer.

Los efectos de la pandemia en las mujeres
Con la llegada de la pandemia, no es posible dejar de mencionar que la violencia de género fue la otra gran pandemia durante el aislamiento social, aumentando significativamente las cifras de Argentina. Según indican fuentes del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, las denuncias por violencia de género aumentaron un 39% en Argentina durante la cuarentena y, solo durante el primer mes de confinamiento, se produjeron 19 feminicidios; en el 45% de los casos el asesino fue la pareja actual. Las cifras siguen en aumento, pero las políticas y la justicia siguen sin ser suficientes para frenar esta realidad.

En cuanto al trabajo, las tareas del hogar y la familia, el aislamiento social provocado por la
COVID-19 generó una saturación en las mujeres, aunque es cierto que “no todos los hombres son iguales”, si se considera que la generación menor a los 35 años está mucho más dispuesta a realizar y dividir las tareas del hogar.

Así mismo, un estudio del Centro de Investigaciones y Estudios sobre Cultura y Sociedad
(Ciecs), dependiente del Conicet y la UNC, arrojó que la mayoría de las mujeres consultadas sienten que son cuidadoras de tiempo completo, trabajan más y están más cansadas durante la cuarentena que antes de ella. La mitad, además, duerme menos y se percibe mentalmente agotada.

Las cifras están a la vista de todos y la brecha laboral existe. Las empresas y sus líderes son los responsables de revertir las estadísticas y dejar que las mujeres ocupen, justamente, el lugar que les corresponde. Ante este panorama, para algunas mujeres trabajar en un lugar con igualdad ya es una realidad, solo hay que seguir construyendo para extender este recorrido a nivel regional, ya que los beneficiados seremos todos.
Algunos datos positivos en el ámbito laboral.

Según datos de la Encuesta Permanente de Hogares en Argentina de 2017, si bien las mujeres representan la mitad de la población, su tasa de empleo sigue siendo más baja que la de los varones: 43,1% para ellas y 66,3% para ellos.

Retomando el estudio de another, la mayoría de las personas encuestadas indicaron que en
su trabajo el salario es equitativo, mientras que el 34% afirmó que ganan más los hombres. Eso puede ser una realidad para algunos, pero para muchos la situación es diferente: según el último reporte de la CEPAL, las mujeres reciben menos remuneración salarial por horas trabajadas en comparación con hombres.

Un resultado positivo es que hoy es más frecuente encontrar lugares de trabajo igualitarios en cuanto a su estructura, y que los altos cargos empiezan a ser liderados por más mujeres. La realidad social y la opinión pública colaboran, y esto se ve reflejado en que el 53% de los lugares de trabajo de los encuestados implementaron cambios para incentivar la igualdad de género, y en el 70% existe una equidad para liderar cargos directivos, ya
sean hombre o mujer. El famoso “techo de cristal” sigue existiendo, pero de a poco se va
resquebrajando.

Xóchitl Bonilla, General Manager Regional de another, comparte: “En la agencia somos más
de 250 personas y no solo no seleccionamos a nuestros talentos por su género, sino que
potenciamos la diversidad y equidad. En another hay lugar para todos, y las mujeres son
justamente las que ocupan altos cargos directivos. De hecho, en las oficinas regionales ¡todas las directoras son mujeres! Desde nuestra General Manager Regional y su equipo de Country Managing Directors en Argentina, Brasil, Estados Unidos, Chile, Colombia, Perú, y Panamá”.