El fin de semana, la Cámara Baja otorgó la media sanción a la Ley de Presupuestos Mínimos para la Implementación de la Educación Ambiental, proyecto que, en octubre del año pasado, el Poder Ejecutivo Nacional había girado al Congreso de la Nación.

El objetivo de la ley (producto del trabajo conjunto entre los ministerios nacionales de Ambiente y Desarrollo Sostenible, y de Educación, en consenso con las provincias, a través del Consejo Federal de Medio Ambiente-COFEMA) es promover la sostenibilidad y fomentar un nuevo paradigma de relación con la naturaleza, y busca garantizar el derecho a una educación ambiental gratuita, federal, apartidaria y constante.

Según Jóvenes por el clima -una de las organizaciones políticas con más participación en los últimos tiempos en el ambientalismo popular-, la importancia de esta ley radica en que incorpora de forma transversal la cuestión ambiental en la currícula educativa y es un paso hacia la necesaria transformación cultural. Además, los jóvenes hacen hincapié en que permite visibilizar perspectivas locales mediante contenidos diagramados según el contexto de cada territorio, establece responsabilidades claras para los gobiernos (nacional y provinciales) y hace partícipe a la comunidad educativa en la conformación del contenido.

En Argentina, la Constitución Nacional, la Ley de Educación Nacional y la Ley General del Ambiente reconocen a la educación ambiental como un proceso fundamental para el ejercicio pleno de la ciudadanía y el ejercicio del derecho a un ambiente sano, digno y diverso.

jóvenes por el clima

La educación ambiental es definida como un proceso continuo que promueve la sostenibilidad como proyecto social. “Implica un desarrollo con justicia social, distribución de la riqueza, preservación y conservación de la naturaleza, igualdad de género, protección de la salud, democracia participativa y respeto por la diversidad cultural. La educación ambiental, en ese sentido, busca el equilibrio entre diversas dimensiones, como la social, la ecológica, la política y la económica, en el marco de una ética que promueve una nueva forma de habitar nuestra casa común”, se argumenta en el proyecto.

La Ley de Presupuestos Mínimos para la Implementación de la Educación Ambiental obtuvo 215 votos positivos, 7 negativos y 18 abstenciones.

Con estos resultados, el proyecto fue enviado al Senado. Las organizaciones que vienen luchando por esta y otras legislaciones urgentes en nuestro país en el plano de lo ambiental interpretaron la incorporación en el temario y el debate en la sesión del sábado como un logro. Mucho más, por supuesto, la media sanción. El foco ahora estará puesto en que la Cámara Alta finalmente otorgue el esperado carácter de ley al proyecto.

Fuente: La Tinta