Parece imposible olvidarse que Benicio y Ángelo son nietos de uno de los grandes íconos de la música argentina, de un de los máximos referentes del rock nacional. De esa leyenda que aún nos hace emocionar con sus letras. Pero el “Flaco” Spinetta no es el único “culpable” de la incipiente carrera de estos nuevos artistas que apenas tienen 18 y 20 años respectivamente. Catarina Spinetta y Nahuel Mutti, los padres; Dante y Vera Spinetta, los tíos. La lista de influencias artísticas es inmensa y cuesta imaginar cuál de ellas es la más fuerte. Sin embargo, al escuchar su música, sus temas, cada beat, queda claro que Flu Os ha sabido tomar de cada cual lo justo y necesario para hacer de eso un estilo: el propio.

En lo personal, es un desafío correrme de lo que el apellido Spinetta significa, pero quisiera que me cuenten cómo arranca este vínculo de ustedes con el arte, ¿cuándo se dieron cuenta que querían dedicarse a esto y tener un estilo tan propio?

Ángelo: En cuanto a cuándo decidimos, no sé si hubo un momento, fue sucediendo de a poco. Fue un flash para mí, personalmente, el momento en que grabamos el demo de Boleto Dorado, era el primer tema que grabábamos juntos y el primer tema de trap. Veníamos grabando demos de rap.

Benicio: Nos copamos grabando. Veníamos rapeando, nos gusta rapear desde hace años, desde chicos. Pero grabar y pasar a estar grabando y escuchar tu voz… salió buenísimo. Ahí empezamos a flashear. Después que sea así, como que no lo podes comparar con otra cosa, con un estilo y sonido propio, eso es natural, es así.

Ángelo: No sale de otra forma.

Benicio: Tenemos muchos temas que no salieron y hay de todo, entre las cosas nuestras hay cosas distintas también. A veces decís “esto es muy distinto a esto”, pero ya fue.

¿Cuántos años tenían cuando empezaron a tocar por diversión y dijeron que querían dedicarse a esto?

Benicio: Dedicarnos de chicos no, pero sí a los nueve años ya rapeábamos.

Ángelo: Cuando éramos chicos escribíamos algunas canciones con nuestro primo Brando. Después dejamos y empezamos a freestylear. Por 2012 o 2013 vimos una batalla de freestyle que nos mostró un amigo y empezamos a freestylear, a batallar, y ni siquiera pensábamos en la música. Había momentos que nos enganchábamos más con el freestyle y otros que o no tanto.

Benicio: Pero los últimos años sí.

Ángelo: Después empezamos a escribir temas más de rap y de trap y pintó esa.

Imagino que sobre la marcha se van encontrando con lo que realmente sienten que quieren hacer y hay toda una experimentación en el proceso. ¿Qué hacían en ese momento y con qué se quedaron para darle vida hoy a Flu Os?

Benicio: En el rap hay una evolución, cómo vas rimando las palabras, cómo vas teniendo la fluidez y las cosas que decís, porque de chicos nos reíamos, decíamos cualquier cosa. Uno va pasando a distintos niveles y rapea de una forma que antes la veías más lejana. A nivel musical hubo un cambio cuando empezamos a estudiar canto hace unos años y eso nos abrió un panorama de nuestra voz bastante piola.

En el rap hay una evolución, cómo vas rimando las palabras, cómo vas teniendo la fluidez y las cosas que decís

Ángelo: Flashear que podíamos cantar en nuestras canciones fue algo que también nos abrió un mundo. De hecho, “Existe” fue la primera canción en la que cantábamos un poco en el estribo, con autotune y todo. Eso nos abrió una bocha.

Benicio: La evolución fue llevándonos cada vez a un lado más melódico, que no quede tan cuadrado. De repente encontras que podes meter melodías más lindas.

¿Sienten que el estudio y la preparación ayuda en esa evolución y madurez que van teniendo como artistas?

Benicio: Re. El canto llegó por una persona que conocíamos que iba ahí, nos recomendó y fuimos. Nos encontramos con una profesora muy grosa y una ayuda muy linda. Tener a alguien que te banque, que te acompañe con tu voz, que tengas un respaldo que te enseñe. Olvídate que va de la mano de mejorar.

Angelo: Antes de ir a canto no sabíamos cantar la verdad. Ahora más o menos. Es un aprendizaje continuo.

En lo que tiene que ver con lo instrumental ¿también estudiaron, estudian, tienen planes de hacerlo para seguir creciendo?

Ángelo: en cuanto a los instrumentales me estuve metiendo, sobre todo yo más que Beni. Hay momentos donde me sale hacer beats y momentos donde estoy más copado y bajo unas datas con las que después hacemos canciones, me re copa el lado de producción musical. En cuanto a los instrumentos también. Ahora tengo ganas de enfocarme en mejorar mi conocimiento en cuanto a la teoría musical, poder hacer canciones con la guitarra, el piano o cualquier cosa, pero que tenga más contenido musical. Los acordes son otro nivel, poder hacer progresiones grosas. Es como el siguiente paso para sentirme un músico más completo.

Benicio: Vamos a empezar a estudiar de nuevo, ya hemos estudiado piano, tocamos la guitarra, Ange más que yo. Nos copa lo rítmico, nos copan los instrumentos porque la realidad es esa, te abre un panorama más amplio.

Angelo: Poder tocar en vivo un instrumento y cantar sería una locura. Hoy lo veo como algo que estaría buenísimo.

Esta idea de la importancia del estudio para ser mejores músicos ¿tiene que ver con estar preocupados en el qué dirán? ¿Qué les pasa con la crítica? 

Benicio: Nosotros naturalmente queremos que todo salga lo más perfecto posible. Es verdad eso, a veces queres todo más perfecto, pero por naturaleza somos así. Porque nos tiene que gustar a nosotros. Si yo estoy conforme no me importa lo de afuera. Siempre hay un lindo recibimiento de las cosas y está bueno. En cuanto a las críticas, hay momentos y momentos, pero nuestro apellido es algo positivo por sobre todo. Tenes ese lado negativo que uno se puede poner presión, pero a la vez tenes un poco más de atención y eso te da una oportunidad también. Obviamente esa atención sí hace que quieras que quede todo más lindo, pero por uno. Es natural, por eso no nos ponemos tanta presión. Lo otro sí está ahí pero bueno, es un arma de doble filo.

Ángelo: Yo creo que va más por nosotros. Por el apellido, más allá de la atención, siento una carga genética, siento que tengo creatividad y viene de la familia, del lado de mi viejo que es artista, del lado de mi vieja que es artista. ¿De dónde sale la presión que uno se pone para que queden bien las cosas? Viene de muchos lados, pero sobre todo viene de uno mismo y de querer que salga todo de la mejor manera, somos perfeccionistas.

¿De dónde sale la presión que uno se pone para que queden bien las cosas? Viene de muchos lados, pero sobre todo viene de uno mismo y de querer que salga todo de la mejor manera, somos perfeccionistas.

Benicio: Ahora, quizás a nosotros nos parece que está perfecto y a otro no le gusta.

Ángelo: Tampoco pienso que está perfecto. Lo que digo es que dentro de la canción y lo que es, se puede mejorar lo mayor posible técnicamente y desde el punto de vista de la letra.

Al haber crecido con toda la impronta de la creatividad, más allá de la música, este costado artístico tan marcado por un abuelo, por una madre o un padre. ¿Hay alguna influencia con la que se sientan más afines? ¿Les tira más el costado de su mamá, el de su abuelo?

Benicio: La verdad que al que más escuchamos es al abuelo y es lo más groso. Dante es un groso total y todos son unos grosos total, pero el abuelo es al que más escuchamos. Quizás por la cantidad de material que hay.

Ángelo: Musicalmente es lo que más me gusta. Dante también nos re copa. Ahora Vera sacó un discazo también. Mi vieja también una genia.

Benicio: Ahora mismo estamos tomando un mate en un mate que hizo ella con cerámica. Es nuestra forma de apreciar su arte, estamos en contacto con su arte todo el tiempo.

Y yendo concretamente a lo que tiene que ver con la música del Flaco, ¿en qué sienten que se conectan con el estilo de él? ¿Qué puntos en común encuentran?

Benicio: Yo siento que de tanto escucharlo o que esté en la sangre, siento que hay algo melódico que tenemos en nosotros.

Ángelo: No nos estamos comparando ni en pedo.

Benicio: No, ni en pedo, pero hay algo melódico, rítmico y de las letras. No me comparo, él es él, pero hay algo musical que se nota en todos sus herederos.

el abuelo  me inspira a hacer un camino lo más verdadero posible, a ir por mi verdad

Angelo: A mí me flashea mucho, me es una inspiración su vida, su carrera, me inspira a hacer un camino lo más verdadero posible, a ir por mi verdad y todo lo que él predicaba con su música. Ahí hay algo más consciente de escucharlo y decir qué quiero hacer.

Benicio: Un camino verdadero. No su camino, sino el de uno. Él nos re acompaña con la música, es re loco porque está, te das cuenta que está.

Y en cuanto a las letras y los temas de ustedes ¿son propias todas las letras que están tocando?

Ángelo: Sí, todo de nosotros excepto los beats. De todas formas, todo está curado por nosotros, las mezclas, todo pasa por nosotros, las letras son escritas por nosotros, las melodías también. Nadie nos produjo artísticamente un tema, nos producimos las estructuras, los apoyos, todo lo elegimos nosotros.

¿Hay temáticas que los seducen más para escribir sobre eso? ¿Qué temas los atraen para convertirlos después en canción?

Benicio: Lo místico está bueno, aunque es muy abarcativo. Me gusta la melancolía. Que te lleve a un mundo. Escribís cosas más dramáticas y salen más intensas.

Ángelo: La melancolía como algo épico dramático. Te permite explayarte con una letra más flashera que si estás con un ritmo más trapero.

¿Me cuentan un poco de Bluetooth, el último tema que están lanzando? ¿Cómo surge?

Benicio: Después de un montón de tiempo volvimos a sacar un tema. Tuvimos un año no tan lindo. Estuvimos explorando las energías más tristes del planeta. Nos afectó artísticamente, o algo impactó y no estuvimos tocando. Este tema lo hicimos ahí, había comenzado en 2019.

Ángelo: En diciembre de 2019 nos juntamos con Yesan que es con quien hicimos el beat, tiramos un freestyle los dos juntos en un mismo micrófono que es lo del principio. Fue un proceso un poco largo. Después produje, metí las guitarras e hice una producción más mía. Ahí ajustamos con Beni, grabamos lo que había que reemplazar y mezclamos nosotros.

Benicio: No es que estuvimos todo el año haciendo ese tema, estuvimos también haciendo cosas nuevas, dándole al disco. Este tema no es del disco, es un single.

Cuando dicen que les llevó mucho tiempo ¿tiene que ver con que el mundo se frenó y cada uno en lo suyo también se frena?

Benicio: Fue algo bastante fuerte. Más allá de la pandemia, que tuvo mucho que ver, nada oscuro de drogas y eso, sino que uno se siente con uno. Hubo momentos así y como de crisis.

Es positivo tener esos momentos para el costado creativo, nos tenemos que permitir esos momentos y hacen bien a la creatividad.

Ángelo: Seguro. El tema es que en su momento nos afectó para crear. Cuando uno atraviesa esos momentos te re ayudan a crecer y entender más la vida. Y artísticamente también, nos ayudó un montón.

Benicio: Pasaron cosas personales también que nos afectaron. La vida en sí. Es todo para aprender y para sublimar en arte presente o futuro. Ahora estamos muy tranquilos.

Angelo: Tenemos un montón de data que tuvimos que cerrar para entregársela al mundo y estamos re manija de que salga eso. Estuvo muy bueno sacar el tema, cómo quedó el video. El tema es de una situación. La letra no es tan profunda, tiene su mensaje, pero es como que también juega mucho por lo instrumental.

Benicio: Para mí sí es profunda la letra.

Ángelo: Sí, es profunda.

Benicio: El video lo hicimos muy casero, es más como un experimento el tema, un experimento copado que tenía que salir.

Ángelo: Sí, algo que tenía que salir y dijimos “que salga.” Estamos contentos porque nos gusta como quedó el tema y el video. Y a la gente le gustó bastante. Estuvimos desaparecidos de las redes y eso hace que un poco menos de gente que antes  tenga, pero mucho hay comentario lindo. Fue con el propósito de empezar a mover de nuevo y que nos sirva como combustible para seguir adelante y sentirse mejor uno con uno.

¿Qué les pasa cuando ven que del otro lado llega lo que ustedes hacen?

Benicio: Es re lindo porque sentimos que no tenemos un público enorme por ahora, pero la gente que nos sigue realmente nos sigue porque les gusta y hay cariño. La música les llega y es muy zarpado.

Ángelo: Es como el combustible ese de retroalimentación de dar y volver a recibir. Es lo más lindo que nos puede pasar con la música. Como dijo Beni, tampoco es enorme pero es mega amoroso. Confiamos en que vamos a seguir haciendo data cada vez más piola. Ojalá podamos viajar con la música, es un sueño y siento que se va a cumplir. Vamos a seguir mandándole y poder llegar. Nosotros hacemos lo que nos sale del corazón y a veces llega a otros corazones.

¿Ese es el paso que les gustaría dar, el poder llegar a cada vez más personas, viajar con su música y llegar a otras latitudes?

Benicio: Nuestro objetivo es poder hacer música para uno porque si no, nos sentimos mal, nos deprimimos, ya lo confirmamos.

Ángelo: obviamente uno tiene que vivir y tiene ganas de tocar con gente. Obvio que está buenísimo que explote la música y que el mensaje llegue a donde más pueda y que pase algo distinto. Sentimos que hay muchas bandas copadas, pero es como en todas las épocas, tiene que haber un cambio en la música, una data nueva que tenga que ver con lo otro, pero que genere inspiración en otros artistas. Abrir un movimiento, tirar data, ¿no?

Benicio: Flashear una revolución Flu Os. Sólo seguir haciendo, mejorando. Llegar a más personas y hacer videoclips cada vez más grosos te da más libertad de poder flashear, de trabajar con artistas grosos.

Angelo: De lookearte como quieras.

Benicio: De poder hacer la que pinte, pero vivir y ser lo más felices posible.

Angelo: También estaría bueno que llegue a Europa y se expanda por el mundo.

Me gusta que proyecten, que encuentren ese escape y que apuesten a este estilo tan propio al que están dándole forma. Me gusta que le metan compromiso y que haya una responsabilidad con el apellido.

Ángelo: Re. Siempre fuimos así con todo, jugamos al tenis y queríamos ser jugadores de tenis. Queremos ser lo mejor que podamos en todas las cosas que nos apasionan, siempre fue así. Resultó la música y hay un legado lindo para seguir, aunque uno tiene que estar enfocado en lo suyo también. Es una misión copada.