Andrea Rincón se suma al programa producido por Wolf Producciones por algunas emisiones. Seres Libres, creado por Gastón Pauls, es el primer programa de la televisión argentina que toca en primera persona y crudamente el mundo de las adicciones. Su oscura realidad, sus dolorosas huellas y, también, el difícil, pero posible camino hacia la recuperación y la luz.

¿Cómo te llegó la propuesta para conducir “Seres Libres”?

Me llamó mi amigo Gastón y me dijo “Andre, tengo un trabajo al que no puedo decir que no, para mí es muy importante y no puedo dejar el programa asique necesito que me cubras”. Yo le dije “no sé conducir, no puedo” y me dijo “sos la única que puede hacerlo”. La verdad es que vengo con un compromiso social hace años. Tuve que dejar mi ego de lado, que es algo difícil para el ser humano, y entender que no interesa si lo sé hacer o no, lo importante es otra cosa, es poder hacer llegar el mensaje de que hay gente sufriendo del otro lado, estrechar la mano a la otra persona, poder darle una nueva posibilidad de aprendizaje a los que están en el camino o un despertar para los que están todavía dormidos.

Tuve que dejar mi ego de lado y estrechar la mano a la otra persona

Aportar desde todo lo que te pasó a vos, tu experiencia.

Sí, desde mi experiencia y desde todo lo que pude capitalizar estos años de tratamiento y de los distintos tratamientos que hice porque claramente hice otro tipo de tratamientos que no tienen que ver con N.A. sino con el trastorno. La verdad que pude capitalizar mucho respecto a eso. Y también es estar ahí siempre que se necesite. Las notas las hace Gastón, él aporta su empatía, su respeto, su comprensión, las personas aportan su testimonio y yo doy alguna pequeña devolución y presento las notas, tampoco es un trabajo tan groso el mío, algo puedo aportar. La verdad que es un programa que vale la pena porque es muy distinto a todo lo que hay en la televisión.

¿Cuál es tu percepción sobre el trato que hacen los medios respecto a las adicciones?

El tema de las adicciones fue un tema tabú durante muchos años, nunca se profundizó ni hubo la información necesaria en los medios de comunicación, y la gente que tenía este problema no sabía a quién llamar, a dónde llamar, a dónde recurrir. Este programa hoy está poniéndole voz y luz a estos casos. Hay que reconocer que hay un cambio de paradigma a nivel mundial respecto a este tema y respecto a todos, pero no hay un programa en la televisión, por lo menos en Argentina, que brinde este servicio. Cuando vi por primera vez este programa ya había hecho la nota pero no sabía bien de qué se trataba, y cuando pude ver el programa completo, lo llamé a Gastón con lágrimas en los ojos y le dije “amigo, lo que estás haciendo es enorme”. Creo que ni él es consciente la magnitud de ayuda que está entregando porque es enorme lo que está haciendo, es muy grande. Yo recibo todos los días pedidos de ayuda, sin estar participando y mucho antes de participar en este programa, de personas que están con problemas. La gente necesita, está pidiendo auxilio a gritos y se necesitaba un programa así en la televisión argentina donde se le explique a la gente de qué se trata, a los familiares, a los que están desesperados porque no saben qué hacer. Acá no solo te explican, sino que hay un montón de testimonios de personas que lo pasaron y que son referentes, nada más y nada menos.

No te sentís tan solo ¿no? escuchar al otro te acompaña.

Sí, te acompaña. Y también al que está en cualquier zapato porque estamos hablando de familiares, de las personas que están sufriendo en el pozo más profundo y pensando que no se puede salir de ahí. Sí se puede. Son mensajes esperanzadores. Para mi es increíble esto que están haciendo, y que Gastón me haya permitido ser parte para mí es un montón. Por eso corrí el ego y estoy, sin saber cómo se hace. No me interesa si la gente se ríe de mí porque también esa fue parte de mi libertad, volverme libre de esto. La libertad para mi hoy es esto, haberme quitado la mirada ajena, no querer pertenecer a nada sino que pertenecerme a mí y nada más que a mí. A la única que le debo lealtad es a mí. Ser yo misma es esto, saber que es más importante estirarle la mano a alguien que está sumergido en un pozo profundo, que si estoy bien o mal o si los haters me saltan a matar porque no modulo bien. La verdad no me interesa, me parece que hay cosas más importantes y la lealtad solo me la debo a mi misma.

A la única que le debo lealtad es a mí.

¿Cómo es hoy tu vínculo con las adicciones?

De esta manera, ayudando al prójimo y entendiendo que ayudando a otro, te ayudas a vos mismo. Esto es en todo aspecto de la vida. Hace mucho tiempo que asumí un compromiso social de un montón de maneras: haciendo campaña contra el bullying, haciendo trabajo social a personas que están en situación de calle o a personas que necesitan un plato de comida. Entendí que ayudar al otro es ayudarte a vos mismo. Una persona no es por lo que tiene sino por lo que da y eso es lo que te hace rico. No se cómo explicarlo porque practicarlo fue lo que me hizo sentirlo. Hacer este programa es lo que me mantiene sana, ir a ayudar a centros de adicciones me ayuda, no sé cómo explicarlo. Entendí que el secreto está en ayudar al otro.

Respecto a las marcas, a los comerciales que uno ve en la tele, no suelen abordar estas temáticas ¿Qué opinas de eso?

Creo que tiene que ver con esto que te estoy diciendo, siempre es un tema tabú. Es el primer programa que habla de esto y que da herramientas a la gente para saber qué hacer, a los familiares, a los adictos, a los adictos que están en tratamiento de rehabilitación y a los que todavía no despertaron. Es la primera vez que estamos recibiendo herramientas desde un medio de comunicación. Es parte del cambio de paradigma que estamos teniendo a nivel mundial. Lo empezamos a tener con mensajes de inclusión y hoy está sucediendo esto, es parte de los cambios.

la peor adicción para uno es la de uno.

¿Cuál es la peor de las adicciones?

Hay muchos tipos de adicciones, hay hasta a personas, al celular, a la comida. Creo que la peor adicción para uno es la de uno. Las adicciones las hay en distintos grados, no sé si hay una peor. Yo te puedo decir que estuve en el infierno y para cada uno el infierno es cada uno. Para una mujer golpeada puede haber sido ese hombre. Hay algunas mujeres que las mataron ¿entendes? Eso es una adicción a una persona. La verdad es que para cada uno es lo peor. Sí hay cosas peores, las que te sacan la vida.

¿Cuál es la mejor ayuda en el momento que sentís que no se puede salir?

La mejor ayuda es pedir ayuda, siempre hay que pedir ayuda. Para el que está en ese lugar siempre hay que pedir ayuda. Hay que saber que siempre van a estar los haters, las personas que están ahí mirando los errores de los demás, pero ellos nunca van a evolucionar porque siempre están mirando para afuera y nunca para adentro. El que evoluciona es el que mira para adentro, el que ve su propio error, el que ve su propia oscuridad. Cuando vos podes ver dónde está lo malo en vos, ahí es donde empezas a estar bien. Lo malo que localizaste en vos mañana no va a estar. Todas las personas pueden evolucionar, pero para eso tenes que localizar lo que está mal en vos. Las personas que están todo el tiempo mirando para afuera jamás van a estar mejor porque siempre miran los errores de los otros. Cuando vos pedís ayuda y dejas de mirar el ojo crítico ajeno y miras para adentro, sin importarte lo que dirán, ahí es cuando empezas a evolucionar y a estar mejor. El primer paso es pedir ayuda.

El que evoluciona es el que mira para adentro, el que ve su propio error, el que ve su propia oscuridad.

¿A qué le tenes miedo y qué te hace feliz?

Tengo muchos miedos. Le tengo miedo a olvidarme, olvidarme de dónde vengo, de los infiernos donde estuve, le tengo miedo a eso. ¿Qué me hace feliz? mi familia, las personas que amo, el amor me hace feliz.