:: BRúJULA
25/07/2018

Una revista digital que para ser leída tenes que desconectar internet.

Hemos ido perdiendo la capacidad de sostener la atención y en gran parte se lo debemos a la era digital. Encontramos una nota de interés, dejamos la pestaña abierta para después, abrimos otra, pasamos a You Tube, saltamos a Facebook, y así puede seguir nuestro desordenado modo de navegar la web. Para combatir esos enlaces irresistibles, Chris Bolin, un ingeniero de software de Denver, creó The Disconnect, una revista digital que al abrirla pide al lector: "Por favor, desconecta internet", siendo la única forma de acceder al contenido.

“Por favor, desconecta internet”

“Por favor, desconecta internet”

En el 2013 Bolin estaba escribiendo su tesis y no lograba concentrarse. Buscando las razones de esta dispersión, descubrió que lo que le estaba impidiendo dedicarle tiempo necesario a su máxima prioridad, era su capacidad de perderse en internet. Desde entonces apaga wifi o pone su teléfono en modo avión, por su salud mental.
Aquel descubrimiento lo impulsó a escribir un ensayo, Offline Only, sobre la necesidad de desconectarse. 

¿Queres ser productivo? Simplemente desconectate, porque mantener una conexión constante a internet es mantener una conexión constante a las interrupciones, tanto externas como internas”, escribió. “¿Y si los lectores tuvieran acceso a esa gloriosa concentración que nos hace devorar una novela del tirón, en horas, en un tiempo tan satisfactorio? ¿Y si los creadores pudieran emparejar esto con el poder de los dispositivos modernos? Nuestros teléfonos y computadoras serían plataformas increíbles para el contenido inventivo, si pudiéramos aprovechar nuestra atención”. 
Aquel ensayo tuvo tanto éxito, que se propuso crear una revista que se pudiera leer de modo off-line. Buscando un medio que conjugara lo bueno de lo digital y lo analógico, Bolin ideó esta revista de formato digital, que solo se puede leer una vez que apagas internet, una paradoja.

El primer número se basó en la relación del ser humano con la tecnología. Los textos que contiene, poemas, ensayos y relatos, son abordados desde los aportes constructivos y destructivos de internet. Según explica Bolin en uno de los artículos: “Encontrarás un poema sobre el hambre de silencio, un cuento sobre la monetización de la muerte y una exposición sobre el futuro de los dispositivos digitales”.

The Disconnect es gratuita y no contiene publicidad. La financiación a partir del segundo número la garantizan las donaciones anónimas, tanto individuales como procedentes de una organización sin fines de lucro.

¿Te preguntas como funciona un medio que está en la web y requiere de que estés sin conexión? “¡Es magia! Los magos no explican sus trucos… pero sí, puedo hacer el spoiler: la revista entera es muy muy pequeña, más o menos como una fotografía. Cuando ves la página por primera vez, toda la revista se descarga rápidamente antes de que te desconectes. Luego, cuando ya te has desconectado, se envía una señal al código que le dice que muestre el contenido que se ha descargado previamente”, explica su creador.

Efectivamente y para orgullo de su ingenioso creador, lectores han asegurado que han logrado leer un artículo largo sin ninguna interrupción en su computadora.

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