:: BRúJULA
13/03/2020

Mamá desobediente. Rescatar la experiencia materna del patriarcado

Esther Vivas nos invita a través de este libro a pensar la maternidad desde una perspectiva feminista. A valorar y visibilizar la importancia del embarazo, el parto, la lactancia y la crianza en la reproducción humana y social, y reivindicar la maternidad como responsabilidad colectiva, en el marco de un proyecto emancipador.

Mamá desobeiente

Mamá desobeiente

Esther Vivas es una periodista, socióloga y escritora residente en Barcelona que se ha especializado en análisis político, consumo crítico y maternidades feministas. A lo largo de la década del 2000 estuvo muy implicada en el movimiento antiglobalización y el movimiento antiguerra y participó activamente en distintas ediciones del Foro Social Mundial. Su activismo derivó en el análisis de movimientos sociales alternativos, y es autora de En pie contra la deuda externa (2008) y coautora de Planeta indignado (2012).
 
A partir del 2004 abrió un nuevo campo de reflexión sobre políticas agroalimentarias y consumo consciente. Sus principales obras en esta materia son ¿Adónde va el comercio justo? (2006), Supermercados, no gracias (2007) y El negocio de la comida (2014).A raíz de convertirse en madre, en 2015, empezó a escribir sobre maternidades, parto, violencia obstétrica y lactancia materna desde una perspectiva feminista y ecologista.
 
Según ella misma expresa, “no se trata de idealizar la maternidad, ni de esencializarla, sino de reconocer su contribución histórica, social, económica y política. Una vez las mujeres hemos acabado con la maternidad como destino, nos toca ahora poder elegir cómo queremos vivir esta experiencia. Espero que este libro pueda ser útil a muchas mujeres que son madres, a las que quieren serlo, a las que no lo son, y a todas aquellas y aquellos que acompañan en los procesos de crianza, porque la maternidad nos implica a todos”.
 

Tu libro está teniendo mucho revuelo en todos lados, obviamente en Argentina también y quiero profundizar en algunos conceptos. Primero quiero que me cuentes qué es Mamá desobediente, qué intentaste hacer con este libro y cómo es que surge.
Mamá desobediente es un grito a revelarse contra los ideales de maternidad que nos han impuesto y que dan la espalda a la experiencia materna, es un grito a revelarnos en clave feminista. Lo que trata es de reivindicar la experiencia materna libremente elegida y señalar que la maternidad es una responsabilidad de todos, de las madres, padres, la sociedad en general. Se trata de darle el valor a la maternidad que le ha sido negado porque nos tenemos que preguntar qué sería de las sociedades humanas sin mujeres que gestasen, que pariesen, que diesen de mamar. No se trata de idealizar la maternidad, pero sí de darle esta visibilidad y este valor que le ha sido negado.

Desde tu punto de vista existen muchos tipos de maternidad. De alguna manera vas recorriendo a lo largo del libro estos tipos ¿cuál es el ideal de maternidad según tu punto de vista? ¿Cómo definirías ese ideal?
Yo creo que no hay un ideal materno y ese es el primer error. El discurso hegemónico nos habla de una maternidad en sentido único, esa madre sacrificada, un modelo de maternidad patriarcal que es útil a un sistema que quiere a las madres encerradas en casa. Pero también hay un ideal materno de esa madre que supedita la crianza al mercado de trabajo, que menosprecia todo lo que es la maternidad y la crianza, un ideal de maternidad útil al sistema neoliberal. Ante este modelo, se trata de reivindicar la maternidad del plural porque una misma mujer puede vivir esta experiencia materna de distinto modo en función de si es su primer embarazo, su segundo, si está trabajando, desempleada y creo que se trata de romper con esos ideales. Hay que señalar que la maternidad se tiene que leer en plural.

En varias notas que te han hecho hablas de que las mujeres tenemos que ventilarnos de una maternidad tóxica ¿de qué se trata eso?
Creo que se trata de rescatar la experiencia materna del patriarcado. La maternidad ha sido secuestrada históricamente por el patriarcado, ha sido una imposición o un mandato para las mujeres y se trata de rescatar la maternidad en clave feminista y en clave emancipadora. La maternidad en clave feminista implica poder decidir como mujeres sobre nuestro embarazo, parto, lactancia y esto es lo que precisamente nos niega un modelo de maternidad patriarcal y reaccionaria. Por lo tanto, se trata de acabar con estos modelos de maternidad impuestos y reivindicar esta experiencia en esta clave.

¿Estamos preparados como sociedad para eso? Se está dando un movimiento global interesante pero desde mi punto de vista todavía falta mucho para hacer. ¿Qué crees que está faltando para que lo que planteas en tu libro se pueda dar?
Creo que reivindicar otra maternidad implica reivindicar otro modelo de sociedad. El problema que hoy tenemos es que la sociedad de modelo de trabajo da la espalda a la maternidad y a la crianza, y esto lo vemos con unos permisos de maternidad que son muy cortos, lo vemos también con unas prácticas de violencia obstétrica que se dan en la atención al embarazo y el parto, con partos no respetados donde no se tiene en cuenta la decisión de la mujer. Para que haya otro modelo de maternidad necesitamos de la sociedad y hay que colocar la maternidad y crianza en el centro de las políticas sociales, económicas y no desde un punto de vista reaccionario. La maternidad es una responsabilidad de todos.

En el libro mencionas mucho menos lo que tiene que ver con el rol de los padres ¿cómo crees que incide esta necesidad de que la maternidad sea otra en los padres?
Otra maternidad también necesita otro tipo de paternidad, necesitamos que los padres también se involucren en la crianza de las criaturas y ese es uno de los retos. Por un lado, necesitamos darle a la maternidad ese valor social que le ha sido negado y que las madres y padres se involucren en la crianza. Hay unas diferencias biológicas entre la madre y el padre en la crianza después del parto, pero esto no quita que el padre se pueda implicar de una manera activa. El problema que tenemos es que se relega la maternidad a una responsabilidad femenina cuando la maternidad es responsabilidad también de los padres. Esto en general no se dice y no se tiene en cuenta.

¿Hemos evolucionado a ser madres y feministas a la vez? ¿Pueden sentirse igual identificadas con tu libro aquellas mujeres que no consideran ser feministas?
Uno de los retos de esta nueva ola feminista es también incorporar la maternidad a sus demandas y el derecho a decidir de las madres en su embarazo, su parto y postparto. El problema es que se identifica defender la maternidad con posiciones más conservadoras o reaccionarias, cuando reivindicar el derecho a decidir de las madres es profundamente feminista. Lo que precisamos es más maternidad en el feminismo y más feminismo en la experiencia materna. Sobre la segunda cuestión, las maternidades son múltiples pero me resulta difícil entender la maternidad si no es desde una perspectiva feminista, porque históricamente el modelo de maternidad que se ha impuesto es uno donde las madres no tenían voz, hemos sido consideradas objetos pasivos las madres y se consideraba una imposición donde no podíamos elegir. Creo que la maternidad es precisamente todo lo contrario a esto, debe pasar porque las madres puedan decidir y aquí que reivindicar el aborto como mujer es tan importante como reivindicar el derecho a poder ser madres cuando queramos y como queramos. Para mí la maternidad debe ser leída en esta clave feminista que tradicionalmente no ha sido leída así.

El libro aborda muchísimos temas, es difícil pensar solo en uno, pero ¿sentís que hay algo que haya quedado afuera y merezca un nuevo libro?
El libro es una reflexión a la maternidad en sentido amplio, pero también hace un recorrido desde el embarazo, pasando por el parto, hasta el postparto y la lactancia, y se centra en la experiencia materna vinculada a los primeros meses de vida la criatura. Cuando escribí el libro fue en paralelo a mi experiencia materna reciente, en los primeros tres años de vida de la criatura. Evidentemente la maternidad va mucho más allá de los primeros años de crianza y de aquí que se da mucho recorrido para seguir escribiendo y reflexionando sobre este tema. Veremos si mis próximos libros van a ir en esa dirección.

¿Cómo vives la repercusión de este tipo de contenido? 
He tenido mucho feedback de Argentina, de Chile, mucho en América Latina. Para mí una de las cosas más importantes es el feedback de tantísimos lectores y lectoras, no sólo de España sino también de Argentina y de Chile, por eso se publica el libro en esos países. Es gratificador que muchas mujeres se sientan identificadas. En algunos casos, tras leer la parte que hace referencia a la violencia obstétrica, han visto que han sido víctimas de eso y les ha ayudado a curar sus heridas, pusieron palabras a la experiencia que han vivido, se han sentido acompañadas y todo eso es gratificante para mí, ver que el libro es útil y acompaña.

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