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10/05/2019

La yegros. Soltar para vivir

Mariana Yegros es argentina, pero hace años vive en Francia. Desde allí, difunde su música, la cual da cuenta del contacto que desde muy chica tuvo con las culturas rurales. Y no olvida sus orígenes - sus padres son de Misiones -. Son precisamente esas raíces las que le dan forma a sus composiciones. El chamamé la inspira, pero también las cumbias que escuchó de niña en su Morón natal, en el oeste del conurbano. Sumado a estos dos géneros, la mezcla de folclore andino, con el dancehall jamaiquino y dejos electrónicos, dan forma a un estilo particular que solo ella es capaz de personificar.

La Yegros

La Yegros

La artista acaba de presentar Suelta, su tercer álbum, donde afianza la libertad que la caracteriza tanto en términos estéticos como en el área de gestión. La Yegros es autora y compositora de casi todas las canciones del disco, las cuales emanan sinceridad y se inspiran tanto en opiniones íntimas como en manifestaciones colectivas, sociales, tomando una postura nítida desde donde reivindica el lugar de la mujer en el mundo. “Tenemos voz” se la escucha cantar junto con la MC británica Soom T. De esta forma, La Yegros incita a las mujeres a reclamar el respeto que se merecen, uniendo así sus voces con la suya.

Este nuevo trabajo reitera con mayor ambición la hazaña ya demostrada con Viene de Mi (Parlophone, 2013) y Magnetismo (Soundway, 2016). “Suelta” es la oportuna palabra que ha encontrado para invitar a dejar atrás lo que ya no hace bien, lo que no necesitamos, lo que nos oprime y no queremos seguir llevando junto a nosotros. Una vez más este próximo álbum es una evolución de la fusión de géneros musicales constituyentes de su personalidad.

La Yegros se mantiene de cerca de sus leales colaboradores, como Daniel Martín, compositor de “Viene de Mi”, su primer hit, y el legendario productor argentino King Coya (Gaby Kerpel), su compañero de ruta desde sus inicios, quien contribuyó a definir su identidad electropical. Por otra parte, dos nuevos valores se unen a la producción: Eduardo Cabradel dueto puertorriqueño de Calle 13 (ganador de varios Latin Grammy Awards) y el holandés Jori Collignon quien pergeña el global beat de Skip&Die.

¿Cómo empieza tu instinto musical, tu amor por la música?
Surgió desde muy chiquita, cuando uno no es consciente de que lo que realmente quería era transformar este deseo de cantar y de hacer conciertos en vivo en una realidad. De chica siempre me encantaba ver a las bandas, a las cantantes, quería hacer lo mismo. Cuando llegó el momento de terminar la escuela y tomar una decisión me hicieron un test, que determinó que tenía que ser contadora pública. Yo decía ¡no puede ser! si me inclinaba siempre hacia el arte. Tomé la decisión de seguir mi propio instinto y no lo que decían, y me anoté en el conservatorio de música donde empecé a estudiar canto lírico. Hice eso por una cuestión de que no tenía plata para pagarme una escuela con el estilo de música que quería hacer y fue como encontrar el camino de conectarme con la música desde ese lugar. Un día de casualidad un compañero me avisó que había un casting y fui, no sabía ni para qué era, fui por experimentar y resultó que era para De La Guarda, un grupo super alternativo pero que tenía mucha personalidad, y quedé seleccionada. Fue la primera vez que canté frente al público, para 15 mil personas. Fue un desafío porque no sabía qué se iba a sentir en ese momento y era probar lo que deseaba hacer y saber si funcionaba o me gustaba. Lo hicimos y se me clarificó todo, sentí que era lo que yo quería hacer y para lo que había nacido en esta vida y el placer que sentí en ese momento me impulsó a armar toda mi carrera. En ese momento sentí que mi deseo era tan grande que estaba dispuesta a entregarlo todo y a ir por ese camino. Decidí dejar el conservatorio y empecé a poder pagarme mis clases asi que estudiaba cantos de la India, cantos africanos, danzas árabes, me empecé a meter más en ese mundo donde me sentía identificada. Me atraían mucho los ritmos aborígenes o rústicos, no el canto lírico.

Recién decías que arrancaste con lírico porque era lo que podías porque no podías pagar lo que realmente te gustaba. ¿Ya entendías que venía por este otro lador?
Sentía que lo que quería era encontrar mi propia identidad, yo no quería copiarme de alguien. Cuando vas al Conservatorio o haces canto lírico tenes que imitar esas voces líricas que ya existen, es como copiar. Para mí como artista me parece importante tener tu propia identidad y que alguien diga que esa voz es de La Yegros o esa voz es de Michael Jackson, sentir que tenes tu propia identidad. Me puse a investigar esos tipos de sonidos que me encantaban como super rústicos porque me sentía más cercana a eso, yo quería desarmar mi voz y construirla desde la raíz.

¿Cómo fue ese proceso de encontrar tu estilo, tu voz?
Le dediqué mucho tiempo a la investigación. Me acuerdo que mi mamá me decía que dejara de tomar clases porque clase que había la tomaba, necesitaba saber y fue mucho trabajo desde ese lugar, desde investigar, escuchar, aprender como canta uno y el otro, y después escucharme a mí y encontrar una manera de cantar como a mí me nacía. Fue un trabajo muy grande que no sólo lo hice desde la voz, también lo hice desde lo corporal porque tomé muchas clases de danza y me ayudaba a soltarme. En ese momento era muy tímida y me costaba soltarme y sacar la voz para afuera y tomaba clases de danza, composición y teatro. Después de un tiempo decidí empezar a hacer mis canciones. Me acuerdo que en ese momento King Coya, que es mi productor, me había regalado un porta estudio que ahora ni existe, donde se podían grabar hasta 4 u 8 canales con una cinta de casette. Fue mi primer contacto con empezar a grabarme y escuchar mi propia voz y ver qué pasaba. Empezaba a grabar y le mostraba, hacía canciones como de 20 minutos. Me grababa, me escuchaba y empezaba a encontrar los matices que quería generar. Fue todo una investigación, desde adentro y desde afuera, de escuchar a otros y tomar lo que me gustaba de ellos y escucharme a mí en esas grabaciones y ver qué me gustaba e ir limpiando un poco y abriendo el camino a mi identidad. Eso llevó a que arme mi banda y empiece a componer canciones desde un lugar muy rústico, mezclándolo con electrónica. En ese momento por ahí no estaba tan de moda y era todo muy raro, no sabía muy bien cómo hacerlo ni tampoco había demasiadas referencias. Cuando uno no tiene de dónde agarrarse podes soltarte más, está en vos ir hacia donde quieras.

¿Por qué sentís que tu música pegó tanto en Francia siendo una cultura tan distinta?
Varias veces me lo preguntan y todavía no encuentro la respuesta. Por momentos creo que ya estaba escrito, es algo inexplicable y es muy fuerte a la vez. Es como el amor, no tiene explicación, es algo mágico y no lo sé, tenía que suceder. Después uno le tiene que poner la garra porque también podría haber pasado que me quedara allá, fue un poco y un poco. Sigue siendo un poco misterioso el porqué, sobre todo en Francia. Ahora me pasa en Bélgica que los shows están sold out, en Alemania, Suiza, países que no tienen nada que ver conmigo.

 

¿De qué se trata la música que ustedes hacen? Si tuvieras que definir hoy en qué estado está tu estilo, ¿cómo fue evolucionando?
Cuando salió el primer disco fue concebido más como un disco de estudio donde ni siquiera pensamos en cómo plasmarlo en el vivo, lo hicimos sin ninguna estrategia en cuanto al vivo. Lo que pasó en el segundo fue ya pensarlo en cómo llevarlo a cabo y plasmarlo lo mejor posible entre el disco y el vivo. Hoy me encuentro en que tuve ganas de volver a esa sensación del primer disco, de no detenernos a pensar y que salga lo que tiene que salir. Encuentro que hay más sonoridades folclóricas que nunca, hay mucho más folclore, mucha flauta, melodías andinas que antes no había y necesite llevarlo más a ese lugar. Creo que es por una cuestión de lo que me pasa de estar lejos de mi país, esa necesidad de conectarme desde la música y conectar con lo folclórico. Este disco siento que es el más folclórico de todos, lo electrónico sigue existiendo pero lo folclórico me ganó en este tercer disco.

Más allá de lo musical, hablando un poco de la letra ¿Qué quisiste transmitir en esta nueva etapa? ¿Hay una evolución también, sentís que tenes mas autoridad para decir determinadas cosas?
Si hay algo que siento en este disco es que hay una cuestión más comprometida. Me parece muy importante todo este momento que está viviendo Argentina en cuanto al lugar de la mujer, a esta actitud que tomó la mujer de decir basta y unirse entre todas y poder hacer una alianza para que las malas costumbres se terminen. Eso fue muy importante y muy inspirador para mí, es uno de los temas fundamentales en este disco. Una de las canciones es Tenemos Voz, con la que hicimos un videoclip y me pareció importante que quede plasmado en un video para que la gente lo pueda ver. Transmitir cuestiones sociales que nos están pasando y no hay que dejar de lado, hay que marcarlas. Uno por ahí tiene la posibilidad de que muchas personas te escuchen y ser el eco de estas cuestiones sociales que son importantes para colaborar con el bienestar universal.

¿Cómo vivís este momento estando lejos?
Estando lejos me pasa que veo y me dan ganas de estar ahí y formar parte, como no lo puedo hacer pongo mi grano de arena desde otro lugar. Acá en Francia o en otros países siento que esta situación no la viven de una manera tan poderosa como se está viviendo en Latinoamérica. Cuando vine a vivir hace cinco años atrás, vos caminabas por la calle y nadie se da vuelta ni te dice nada porque ya hay un concepto desde el vamos, ya lo pasaron al momento de salir a manifestarse y ya está todo acomodado. Igualmente siguen, en París hubo manifestaciones, en España he visto que salen las mujeres y me parece súper importante que lo hagan por ellas y por esta cuestión de comunión con nosotros. Hay un montón de otros países, no tan lejos de acá, que todavía viven una manera muy reprimida y la mujer no puede ni manejar un auto. Me parece buenísimo que salgamos, por más que estemos cómodos, a expresarnos por los otros. Creo que en comparación con Latinoamérica ellos están en otro momento. Me da un orgullo muy grande todo lo que está pasando allá y que haya unión me parece importante también.

¿Cómo ves la escena musical argentina hoy? ¿Qué te llega, qué escuchas?
Te puedo hablar de lo que voy conociendo, por no estar ahí no estoy muy al tanto de lo que pasa. Chancha Vía Circuito, Nathi Peluso que es una cantante argentina que hace poco la escuché y sé que le está yendo muy bien, me encanta lo que hace y me parece una mina super jugada y tiene una impronta muy grosa. Después escucho a amigas que siguen haciendo su música como Sofía Viola, Barbarita Palacios y siguen recorriendo ese camino. Con Barbarita comenzamos hace muchos años con un grupo que se llamaba Terraplén y un poco de esa banda surgieron las canciones para mi disco. King Coya está viniendo de gira para acá y va a ser nuestra banda soporte en la gira y es mi productor. Creo que hay muchos artistas y eso está buenísimo. Es difícil ser artista en Latinoamérica y vivir de la música, está la fuerza de salir adelante y no detenerse a pesar de las crisis.

¿Volves habitualmente a tocar a Argentina o tenes planes en el corto plazo?
Estuve hace un mes allá. El año pasado fuimos a tocar y este año me fui a grabar todo el disco allá y volví porque nos juntamos todos los músicos en Argentina para hacer el ensayo general de lo que es el tour de este año. Obviamente no hicimos concierto porque estábamos abocados a los ensayos y queríamos esperar a que el disco salga para ir a Argentina. La idea es tocar en Chile, en Uruguay, en México, hay varias puntas que van a salir.

¿Todavía no tienen fecha?
Lo más seguro es que cuando terminemos toda la gira acá, que va a ser en noviembre. Ya nos están llegando propuestas asique seguramente vamos a estar ahí.

¿Qué es lo que te permitió la música en lo personal? Siendo mujer, siendo latina, siendo del interior de Buenos Aires que no es poco.
Me permitió muchísimas cosas, tendría que enumerarlas. Lo más importante que me permite es ser feliz, he pasado muchos años sin poder vivir de mi música y no era feliz, sentía que me faltaba eso. Me permite conocer lugares, conocer gente, conectarme con la creatividad que es fundamental porque hago hasta la escenografía del show y hago mi vestuario. Eso me da, felicidad básicamente.

En términos de la posibilidad de expresar nuestras voces como mujeres ¿fue un espacio en el que te sentiste más libre y segura para transmitir esto?
Totalmente. Otra cosa es que siento que la música me da esta posibilidad de poder formar parte de una lucha o de colaborar con determinadas situaciones sociales que está buenísimo. Me imagino que si no hubiese sido cantante, hubiera sido difícil. Me es importante saber que desde la música uno puede tener una voz para poder transmitir un apoyo social.


Fotos: Cortesía prensa.

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