martes, abril 20, 2021
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    La tecnología como democracia del futuro

    Mateo Salvatto nació hace 21 años en Caballito, Capital Federal, donde sigue viviendo. Fue Campeón Internacional de Robótica, y hoy dirige su propia empresa de tecnología social a la vez que se desempeña como Director de Innovación de las Escuelas ORT.

    Estudió la tecnicatura en electrónica en ORT, donde también se recibió de Analista en Sistemas como título terciario. Hoy se encuentra terminando el primer año del Master Ejecutivo en Administración de Empresas de IAE Business School, Universidad Austral. 

    Fuiste campeón mundial de robótica, ¿cómo viviste eso siendo tan chico?

    Fue una de las mejores experiencias de mi vida. No solamente por lograr, con mi amigo Matías y nuestro entrenador Alan, ser los primeros latinoamericanos en ganar el premio mayor de la competencia internacional israelí de autos autónomos “Robotraffic”, sino por lo que nos enseñó esta experiencia. Éramos tres argentinos, dos de 17 y uno de 25, con nuestras herramientas y conocimientos “escolares”, contra 43 rusos, 32 ucranianos, 10 estadounidenses, 6 mexicanos y muchos, pero muchos israelíes. Ganar, contra viento y marea, no solamente nos dio una enorme alegría, sino una gran enseñanza: La tecnología que aprendemos en la escuela es REALMENTE poderosa. Si a los 17 años pudimos ganar un mundial de robótica, ¿No sería lógico pensar que podemos usar esa misma tecnología para crear cosas aún más grandes? 

    ¿Cómo surgió en vos el interés por la robótica y la programación?

    Esto se gestó, definitivamente, dentro de mi escuela. Yo elegí en ORT la orientación “electrónica” porque sabía que era ahí donde podía aprender la mayor cantidad de tecnología, de todo tipo. A través del Club de Robótica de la orientación, que representaba a la escuela en la Liga Nacional de Robótica (LNR), encontré ese deporte bellísimo que me dio no solamente muchos amigos y lindas experiencias de vida, sino un nivel de aprendizaje enorme, no solo técnico, sino humano: Desde física, impresión 3D y moldeado de metales, hasta trabajo en equipo, resiliencia, y muchísimo más.

    ¿Cuál es el core de la empresa que formaste: Asteroid Technologies?

    No solamente desarrollamos tecnología que mejora la calidad de vida de personas en distintas situaciones de vulnerabilidad, sino que ponemos muchísima cabeza en la creación de modelos de negocios que nos permitan sostener este tipo de proyectos en el tiempo.

    ¿Qué es Háblalo? ¿Por qué decidiste hacer la app?

    Háblalo es una aplicación móvil diseñada para asistir a personas con todo tipo de dificultades en su comunicación, desde sordera y parálisis cerebral hasta esclerosis lateral amiotrófica, trastorno del espectro autista, afasias y mucho más. Esta “multiherramienta” para la comunicación es absolutamente gratuita, funciona sin conexión a internet, en más de 50 idiomas y con presencia en 53 países. En este momento está asistiendo a más de 100.000 personas con todo tipo de discapacidades en todas estas ubicaciones.

    La inspiración para Háblalo nació del trabajo de mi mamá, que es profesora de sordos e intérprete de lengua de señas desde antes de que yo naciera. Gracias a ella me crié viendo cómo sus alumnos y alumnas sufrían para realizar tareas que para mi eran cotidianas. Cuando terminé la secundaria, sentí la necesidad de hacer algo para ayudarlos. Ese algo se llamó Háblalo.

    ¿Crees que la tecnología se ha ido adaptando a la evolución social? ¿En qué sentido?

    Yo creo que la evolución social, en épocas como esta, es particularmente trazada por la tecnología.

    La democracia del futuro, el estado del futuro, las empresas del futuro, las sociedades, comunidades, emprendedores, industrias… Todo se va a ver atravesado y potenciado por el avance tecnológico.

    ¿Cómo se puede generar impacto social y a la vez lograr rentabilidad?

    En Argentina tenemos un concepto que yo creo es errado. Siempre ligamos el impacto social con lo gratuito, lo “sin fines de lucro”. Ojo, las ONG o similares son instituciones que logran alto impacto y no necesariamente buscan la rentabilidad. Pero esta no es la única opción.  Asteroid es una prueba de ello. Nosotros somos una compañía con fines de lucro, pero que pensamos nuestros modelos de negocios desde una perspectiva “usuariocéntrica”, buscando agregar valor a las empresas, permitirles ser verdaderamente inclusivas, mientras no le pedimos nada a nuestros usuarios y visibilizamos sus dificultades y necesidades.

    ¿Es posible despertar interés en la programación y en la robótica por parte de los chicos, los jóvenes? ¿Cómo lo harías?

    No solo es posible: Es absolutamente necesario. La programación y la robótica son las mejores herramientas educativas que podemos implementar para el futuro cercano. Los chicos no solamente aprenden pensamiento sistémico, habilidades técnicas, trabajo en equipo, resiliencia y mucho más, sino que lo hacen jugando. Y esta es la parte central: Un chico que juega, se divierte. ¿Qué cosa hay mejor que divertirse aprendiendo, y aprender de la diversión? Y, como si fuera poco, aprender esta clase de habilidades les asegura al 100% un puesto de trabajo de calidad y muy bien pago para su futuro. Estoy convencido de que abogado, psicólogo, publicista, administrador, contador, que sepa programar, va a tener un lugar privilegiado en el mundo que se viene. 

    ¿Es posible pensar un futuro sin una educación que promueva las habilidades STEAM? ¿Por qué?

    Absolutamente no. El futuro no solamente nos reclama decenas de miles de puestos de trabajo en desarrollo de software, ingeniería, ciencia de datos, testing, y más, sino que demanda la incorporación de habilidades blandas que hacen a mejores profesionales.

    Los chicos que hoy están entrando en el sistema educativo, van a ser nuestra fuerza laboral, nuestra dirigencia empresarial y política, hasta el 2080. La NASA planea poner gente en marte para los 2030s… ¿Podemos proyectar un futuro 2080 con líderes que no entiendan la tecnología? No lo creo. 

    Teniendo en cuenta el contexto que nos toca vivir como humanidad, ¿sentís que se pueden resolver los problemas del mundo usando tecnología? ¿Cómo?

    La tecnología es nuestra mejor herramienta para solucionar problemas, de todo tipo. 

    ¿De quién es la responsabilidad para que eso suceda?

    Definitivamente el Estado y la dirigencia política y empresarial tienen gran parte de la responsabilidad. Pero, como todo cambio, también se construye de abajo para arriba: Si toda nuestra sociedad está convencida de que la ciencia no es más que una bandera política, de que Argentina no tiene chances en el mundo de la tecnología, de que nuestro país no está preparado para ser potencia regional en este ámbito, entonces probablemente nunca lo vamos a lograr. Tenemos que empezar, como sociedad, a presionar (en el mejor sentido de la palabra) para que la dirigencia escuche, atienda y ponga manos a la obra en la modernización de nuestro país. El momento es ahora, nunca tuvimos los recursos más al alcance de la mano. Si queremos un futuro próspero para millones de argentinos y argentinas, este es el camino para recorrer. Confío que lo vamos a lograr. Vamos con todo.

    Leé, escuchá y disfrutá la nota completa en la Edición #140 de la Revista G7

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