Distroller: La evolución del mensaje en el juego y el entretenimiento

Distroller es una marca mexicana que crea y difunde alegría al mundo. Acaba de abrir su primer espacio físico en la nueva tienda de Kinderland en Parque Leloir. 

Amparo “Amparin” Serrano es la creadora, fundadora y CEO de la marca Distroller. Nació en la ciudad de México en 1965 e inició su carrera artística en la televisión a los 10 años, en telenovelas mexicanas como “Mundo de Juguete”, “Mamá Campanita” y en obras de teatro como “La Novicia Rebelde”, “El diluvio que viene”, “Anita la Huerfanita” y “Papacito, piernas largas”. Se graduó de la carrera de Diseño Gráfico en la Universidad Anáhuac del Sur, en la Ciudad de México, en el año 1988 y se mudó a Nueva York con su esposo, donde comenzó a experimentar con su arte, a través de la técnica de cerámica.

Disruptiva, irreverente e innovadora, es conocida por su inigualable y mega colorido arte
grafico, tiene un peculiar y atípico lenguaje visual, con frases grandilocuentes llenas de humor. Su uso del color y estilo grafico, coinciden con un arte popular contemporáneo y mexicanísimo.

A través de diversos proyectos, empezó a surgir en la mente y el corazón de Amparín lo que sería el mundo Distroller, como un reflejo de su forma de ser y vivir la vida. El nombre nació de un emprendimiento cuando quiso lanzar al mercado una golosina picante, conocida en México como “Chamoy”, la cual resultó ser tan picante e imposible de comer, que “destruía” la flora intestinal. Dicha golosina no fue aceptada en el mercado, pero de allí ́surgió́el nombre de “Distroller”.

Como artista, una de sus mayores alegrías en la vida es llevar alegría a los demás a través de su estilo de arte disruptivo e innovador. Distroller World es la visión de Amparin de un mundo rebosante de alegría, donde todas las “especies” son bienvenidas, la diversión es el único curso de acción requerido y que permanezca en este curso para siempre jamás.

En su visión global, Amparin, desea llevar la experiencia de la marca a otros países del
mundo e incursionar en el campo del entretenimiento con sus personajes, ya sea en series de televisión cerrada, gaming y desarrollo de contenidos.

Su fundación “Amparo Serrano” se dedica a crear proyectos de integración social, con
carácter cultural y artístico, en sinergia con otras instituciones y asociaciones civiles, con el objetivo de alentar y dar amparo a mujeres y niñas con un alto índice de marginalidad; ayudándolas a reconstruir su autoestima y sentido de vida, a través de la expresión y educación artística, contribuyendo así ́ a hacer un mundo más equitativo.

El universo Distroller incentiva a los niños a jugar para aprender a socializar y desenvolverse en la vida, y promueve la diversión a través del compromiso, la emoción y la imaginación. La creadora tiene como visión a un mundo donde todas las “especies” son bienvenidas y la diversión es el único curso de acción requerido. Su objetivo es impulsar los límites de la imaginación y la creatividad a través de experiencias únicas. 

En su visita a Argentina dialogamos con Hugo Plessy T., Co- CEO de la marca para conocer en detalla cómo ha sido su evolución y cómo ha tenido que ir adaptándose en función de los cambios de la sociedad.

¿En qué ha cambiado la manera de fabricar muñecos? ¿Qué aspectos necesariamente hoy deben ser tenidos en cuenta?

En Distroller pensamos en términos de fabricación de sueños e ideas. Somos una empresa dedicada a la innovación, a brindar experiencias de entretenimiento únicas. Como tal, nos enfocamos en construir conceptos creativos, que puedan ser ejecutados y aterrizados en el punto de venta; de tal manera que, cuando nuestros principales clientes, los niños, llegan a nuestras tiendas, puedan disfrutar, una experiencia personalizada, y rol de juego, en el que habitan los personajes de Distroller.

¿Cómo ha evolucionado la marca desde el punto de vista del mensaje que quiere dar a su consumidor?

Distroller, como cualquier marca de entretenimiento, ha ido evolucionando a lo largo del tiempo. Si pensamos en términos de mensaje de marca, deseamos decirle a nuestros consumidores, que, la belleza está en la diferencia. En lenguaje Distroller, significa, lo máximo, por ser únicos y diferentes. En Distroller, cada persona posee brillo propio; es un ser extraordinario, con sus defectos y cualidades. Como marca, buscamos ofrecer a nuestros consumidores un espacio, en el que pueda expresarse libremente a través del juego creativo y la imaginación; un mundo auténtico, en donde todos son bienvenidos y cada niño es el centro de su propia experiencia, a través de nuestro storytelling. Juego, creatividad, inclusión, color, magia, amistad, esos son nuestros core drivers.

¿Cómo eso incide en el negocio, en los objetivos del marketing?

Hoy en día, en la industria del juguete, estamos en un terreno de competencia altamente sofisticado. Existe una línea muy delgada entre experiencias de juego y entretenimiento. Existe una mezcla entre el mundo real y lo digital, por eso, es fundamental construir sobre experiencias únicas, valores de marca y diferenciadores, que al final del día van a competir por las preferencias de un mercado cada vez más exigente. Es así como desarrollamos nuestras estrategias y objetivos de mercadotecnia. 

¿Qué desafíos han surgido en la industria? ¿Y oportunidades para una marca como Distroller?

En la industria existen enormes desafíos y oportunidades. Para Distroller, el reto, está en la innovación, en continuar construyendo los mejores conceptos, experiencias y contenidos de entretenimiento, llevados al espacio digital, al producto y al rol de juego. La oportunidad y el reto para Distroller es ir un paso adelante, es seguir evolucionando, re-inventando nuestros personajes y contenidos, llevándolos a nuevos espacios de entretenimiento, en diversos páises. En el caso del mercado argentino, vemos una gran oportunidad de expansión al interior del país.