Crónicas mentales: el aburrimiento

Práctica que nos permite saber el grado de dicho aburrimiento, el tiempo que éste desea quedarse y si lo pensamos un poco más hasta puede transformarse en un momento noble, bello. Porque simplemente está bien que suceda.

¿Quién dijo que aburrirse está mal? ¿Alguna palabra vale más que otra? Es más, si no ocurriera estaríamos en problemas…

Aburrirse, a veces, es como una alarma que suena por alguna razón. Y debemos pensar por qué nos pasa. Tal vez cambiar, modificar sobre el mismo eje o sobre otros. Dar una y mil vueltas hasta intentar tener una respuesta cercana a nuestra realidad problemática, en caso de que se un problema, desde ya, porque aburrirse no siempre lo es.

Necesitamos hacerlo para frenar, analizar, dejarnos llevar por el tiempo que “nos sobra” sin hacer nada; sólo seguir la rutina. Que el día a día simplemente pase, un digno piloto automático. Nada hasta que llega ese momento en que todo se vuelve difícil y ahí es cuando empezamos a pensar. Aún así, esta práctica sigue siendo noble. Y necesaria.

Muy.

IG + TW: @lucianozampa

Sin comentarios aún

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Suscribite

* indicates required
/ ( dd / mm )